Kate Gilmore: una historia de amor
Ámalos y déjalos. Justamente a eso nos invita Kate Gilmore (Washington, 1975) con su última exposición en la Galería David Castillo de Miami Beach. Su muestra Love ‘em and Leave ‘em aborda el Amor como concepto desde una mirada femenina. Aunque dicho así parecería que hablamos de algo poco sesudo y hasta ridículo, su exhibición de videoperformances, esculturas y pintoesculturas es muy seria en su propuesta y rigurosa en su presentación.
Una vez más Gilmore muestra su lado más combativo y feminista. Ya nos tiene acostumbrados a esos videoperformances de gran fuerza poética e incisiva audacia en los que se impone descabellados retos y obstáculos que debe vencer en absoluto aislamiento. En este caso, quedó registrado en cámara cómo debió subir empinadas escaleras usando altos tacones y cargando grandes recipientes llenos de pintura o movió pesados troncos de madera. Algunas veces puede completar su labor relativamente rápido en 13 minutos, pero otras puede tardar hasta hora y media. Allí es donde su lado militante aflora con mayor fuerza y arremete duro contra la hegemonía del hombre, exponiendo cómo aún la mujer debe sortear mayores problemáticas para lograr iguales resultados.
Partiendo de la frase anglosajona Love ‘em and Leave ‘em, que en lenguaje popular se refiere a tener sexo con una persona y hacerle creer que estamos enamorados de ella para luego abandonarla, Gilmore nos presenta obras cargadas de esa extraña relación amor-odio. De ese antagonismo se nutre esta exhibición, que veladamente narra su versión de la historia de amor de la mujer con el hombre, consigo misma y con la Historia del Arte. Por eso, por ejemplo, sus grandes esculturas de madera representan corazones alargados, como un enflaquecido sentimiento, y que terminan siendo casi como una larga línea a punto de quebrarse.
Pero sin lugar a dudas los videoperformances de Kate Gilmore presentados son extraordinarios y son lo que más sobresale en esta exposición. El resto parecería relleno para las paredes de la galería David Castillo si no se analiza bien y no se comprende. Las obras que entrecruzan cerámica y pintura y que parecen una suerte de abstracciones necesitan de un ojo entrenado y de un receptor informado. Hay que tener cuidado, porque se podría creer incluso que la artista tras hacer un video como Love ‘em and Leave ‘em en el que debe romper decenas y decenas de recipientes cerámicos, teniendo a la mano tanto material, habría decidido arbitrariamente utilizarlo en sus piezas en vez de botar todo el residual.
Vender un videoarte es una labor difícil, sobre todo en esta era en la que todo circula mediante las redes sociales y la internet muy rápidamente. Sabemos que toda galería se sostiene por las ventas y que la muerte del creador que trabajaba literalmente por “amor al arte” aconteció hace mucho tiempo. También sabemos que los curadores suelen colocar consciente o inconscientemente eso a lo que yo le llamo “obras ganchos”, unas piezas descollantes que aunque no sean muy vendibles llenen de emoción al posible comprador, que aunque no se las lleve a casa adquiera con el mismo entusiasmo la pieza más simple dentro del conjunto. No caben dudas de que por eso hasta los dibujos más torpes de Picasso valen muchísimo dinero, aun no estando a la altura de sus mejores obras, porque quien compra lo hace imaginando que está añadiendo a su colección un fragmento de Las señoritas de Avignon.
Quizás haya un aliento de ese “gancho” curatorial con las pintoesculturas de Gilmore, pero lo cierto es que ellas son las huellas de los geniales videos, de las acciones y de su espíritu, un proceso en el que la performance se transformó en video y el video en una especie de escultura encerrada en un marco. Ese proceso es rico en significaciones e indudablemente seductor. Y es precisamente esa interdisciplinariedad y conectividad entre las obras lo que le confiere a esta exposición una dimensión extraordinaria.
info@alejandrocondis.com
Alejandro Condis es crítico de arte, periodista y productor de TV. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana en 2012.
Exposición de artes visuales ‘Love ‘em and Leave ‘em’, de la artista Kate Gilmore, hasta el 31 de marzo en David Castillo Gallery, 420 Lincoln Road, Suite 300, Miami Beach, Florida 33139. www.davidcastillogallery.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de marzo de 2016, 7:14 a. m. with the headline "Kate Gilmore: una historia de amor."