Artes y Letras

Chuck Close, más cerca que nunca

‘Self-Portrait/ Five Part’, 2009.
‘Self-Portrait/ Five Part’, 2009. NSU Art Museum Fort Lauderdale

Desde el pasado 20 de marzo, quedó inaugurada en el Nova Southeastern University Art Museum de Fort Lauderdale, la exhibición personal Chuck Close Photographs; un título que no oculta ni pospone la identidad del artista como tampoco la naturaleza de su trabajo. La muestra de carácter retrospectivo, y -me atrevería a decir también, microscópico, pues incluye 86 obras concebidas entre 1964 y la actualidad- nos permite observar las distintas etapas creativas, métodos y técnicas empleados por este singular exponente del arte contemporáneo.

A dichos efectos, el objetivo de la exposición pareciera emular con el apellido del artista (Close), cuya traducción en español refiere algo que está próximo, a muy poca distancia, es decir, ‘cerca’, en tanto nos brinda un retrato exhaustivo de toda su carrera; justo cuando su estética inicial se caracterizó por destacar los rostros humanos en ‘planos detalle’ o lo que se conoce también como close up, sin contar el valor expresivo que consiguió mediante el uso del gran formato. Lo cual quiere decir, que este genio ha sabido, además de jugar con las palabras, cifrar muy bien el misterio conceptual de su obra.

La exhibición persigue, a todas luces, un fin didáctico. Por tal razón, incluye materiales de trabajo, tales como pruebas de imprenta, impresiones fotográficas, maquetas en blanco y negro o fotos en colores marcadas con tinta y cinta adhesiva; pues solo se puede admirar el trabajo de Close, conociendo el proceso, el camino sinuoso de su metamorfosis, que va desde la intimidad decimonónica de un daguerrotipo hasta sus ostentosas piezas monumentales.

Después de graduarse en la Universidad de Yale en 1964, Chuck Close (Washington, 1940), abandona el expresionismo abstracto para trabajar con la fotografía como materia prima y fuente de inspiración; alarde que se convertiría luego en una de las tendencias artísticas más notables de la época conocida como Hiperrealismo o Fotorrealismo. Esta nueva expresión consistía en copiar directamente de la fotografía y trasladar la imagen -mediante distintos procedimientos técnicos- al lienzo, causando una mayor impresión de realidad y virtuosismo, así como extrañamiento en un espectador, que no estaba acostumbrado a mirar al prójimo desde dimensiones gigantescas, algo intimidantes. Tal como resultaron sus piezas Big Nude (1967) de 21 pies de ancho, o Big Self-Portrait (1968), las cuales marcaron el inicio de su retozo con el formato estándar de la cámara Polaroid.

El aspecto más curioso e insólito de su producción está determinado por sus propias limitaciones físicas, ya que padece de prosopagnosia, una enfermedad que impide distinguir todos los rasgos de la cara, de ahí su obsesión por los retratos; así también como dislexia, un desorden neurológico que dificulta la lectura y la correcta pronunciación de determinadas palabras, sin añadir el colapso de su espina dorsal que lo dejó semiparalítico. No obstante, ninguno de esos padecimientos ha frenado su inventiva o creatividad exacerbada. Tanto es así que a pesar de haber escogido el Hiperrealismo como primer lenguaje o estilo se ha mantenido siempre actual y moderno, mediante la evolución de las distintas técnicas que propone entorno al retrato, como han sido la sustitución de la luz natural por bancos de luces estroboscópicas, el empleo de imágenes formadas por presión de gelatina coloreada sobre una hoja de papel en un molde, numerosas aplicaciones abstractas del color que lo acercan a los métodos de la tapicería, asistido en ocasiones por un ordenador de tejido industrial.

Lo cierto es que, interesado en el individuo, ha apostado siempre por la representación del rostro, dejando atrás el cuerpo. Le atrae el efecto metonímico y fragmentario de lo real, el aspecto ilusorio y magnífico de ciertas expresiones físicas, la noción de la propia identidad como una proyección ficticia, una imagen construida, impostada. Así ha ido de la imagen como calco y espejo de la fotografía a la abstracción de aspecto ‘puntillista’, siendo el primero que usara algo semejante a la pixelación, por lo que muchas de sus piezas nos recuerdan las imágenes que observamos detrás de un cristal mojado o la trampa visual impresionista en que sólo conseguimos distinguir bien los detalles, si nos alejamos de la obra para que nuestra percepción haga sus ajustes y nos devuelva con mayor nitidez las figuras.

Famoso por representar imágenes de amigos, familiares y otros artistas que ha ido conociendo durante su carrera, bailarines, actores o políticos, ostenta retratos de Jasper Johns; Hillary Clinton, Alec Baldwin, entre otros. Su obra es atesorada por grandes colecciones del mundo, entre las cuales destacan el Whitney Museum of American Art, el Modern Art Museum y el Parrish Art Museum de New York, The National Gallery de Australia, el Walker Art Center de Minneapolis, el Tate Modern en Londres, y el Centre Georges Pompidou de París. La exhibición está acompañada además por un libro homónimo completamente ilustrado por Prestel Verlag, con un ensayo analítico de Collin Westerbeck y una entrevista al artista a cargo de Terrie Sultan, el cual está disponible en la tienda del museo. Enhorabuena, nos llega tan cerca la obra de uno de los artistas vivos más importantes de los Estados Unidos y del mundo, cuyos retratos siguen cambiando su aspecto en virtud de nuevas necesidad expresivas y tecnológicas.

Rubens Riol es crítico de arte, promotor cultural y experto en cine. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana en 2009.

rubens.riol98@gmail.com

La muestra, ‘Chuck Close Photographs’. Hasta el 2 de octubre de 2016, en el NSU Art Museum de Fort Lauderdale, One East Las Olas Boulevard, Fort Lauderdale, FL 33301.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2016, 8:02 a. m. with the headline "Chuck Close, más cerca que nunca."

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