Artes y Letras

Subir y Caer. Entrevista a Juan Carlos Reyes

El escritor Juan Carlos Reyes.
El escritor Juan Carlos Reyes. Carlos A. Aguilera

Autor de libros como Circo de pulgas o Iktumbe, editado por la bellísima editorial cartonera La Cleta, Juan Carlos Reyes (Puebla, 1981), ha ido consolidando una obra en extremo verificable en su último volumen, Para subir y caer, publicado por Fondo Editorial Tierra Adentro el año pasado. Para desentrañar el qué y el cómo de su narrativa, nos damos cita en uno de los hermosos Cafés de Puebla, uno de esos que rodean la catedral.

¿Cómo definirías ‘Para subir y caer’? “Este es mi tercer libro de cuentos y estoy entrañablemente relacionado con él. Mientras no estuvo publicado, fue durante casi tres años un cajón en el que guardaba varios textos de muy diversos estilos. Algunos que en una segunda lectura o revisión no los imaginaba publicados, sino cumpliendo una función exploratoria hacia una voz y estilo mucho más propios que no encuentro con claridad en los dos libros anteriores. Es sin duda la búsqueda de un estilo más abierto en varios sentidos, especialmente porque me interesan muchas cosas, es una cuestión de personalidad, me imagino. Me interesan el cine, la ciencia ficción, la etología, la tecnología, la medicina, la muerte, el absurdo. Imagino que es por eso que me interesa escribir textos de aliento medido. No me gusta comprometer un texto con un tema único, y me es complejo mantener el pulso narrativo sin desvariar un poco. Si hiciera malabares, sería con pocas clavas”.

En tus textos hay un bestiario muy definido. Pensando que la relación Bestiario-Literatura tiene una larga tradición, hacia dónde marcha el tuyo. ¿Qué significa un Bestiario en el siglo XXI? “Me imagino que, sin pensarlo deliberadamente, tiene una clara relación con los bestiarios más comunes, esos bestiarios medievales en los que más que describir un animal fantástico o algo parecido, los animales representan o simbolizan cosas. Son desde metáforas hasta lugares comunes. Asumo también que proviene de que me encantan los animales. Además, disfruto profundamente los datos, los colecciono incansable aunque puedan parecer inútiles a primera vista. Tamaños, pesos, velocidades, características especiales, organización social, y un larguísimo etcétera de los animales. Por ejemplo, me hipnotizan los caracoles, animales que parecen ser los más aptos para contemplar lo que queda de bello en el mundo, los elefantes, los escarabajos peloteros, los perros. En algún momento de mi vida pensé en abandonar en lo que estaba y estudiar etología, pero me faltó valor, así que ahora me gusta mucho leer sobre ello.

Me imagino que un bestiario en el siglo XXI para mí es pensar en tres cosas al menos: lo que llaman nuestra condición post-humana, en donde no somos el centro de nada; una lógica de admiración hacia lo que los animales enseñan sobre nuestras carencias y sobrado ego; y una lista de todos los personajes que rodean mi existencia, real y ficcional. Un bestiario cada vez más se vuelve para mí casi un relato costumbrista. Animales hablando de animales”.

Salvo algunos nombres (Amara y Bellatin por ejemplo), la literatura mexicana contemporánea se conoce poco fuera del país. ¿Qué es lo que está sucediendo ahora mismo en México y a ti te parece especialmente reseñable? “De lo que más he disfrutado últimamente es de lo que Julián Herbert ha estado haciendo, pero creo que Julián ya no cabe en esa categoría de lo no conocido fuera de nuestro país. Tiene ya varias traducciones, y se ha ganado a pulso un lugar en la literatura en habla hispana. Me parece muy interesante lo que han escrito últimamente Verónica Gerber, Luis Felipe Fabre y Gabriel Wolfson. De otros he leído poco, pero me han dejado una grata impresión: Juan Carlos Bautista, Andrés Téllez Parra, Ruy Feben, Fernanda Melchor, autores que tiene dos o tres libros –algunos sólo uno– pero que he tenido el gusto de leerlos y me parece que merecen atención ahora, y que tal vez más adelante escuchemos más de ellos”.

¿Cómo marchan tus próximos libros? “Un poco lento. Escribo con regularidad pero sin prisa. Actualmente estoy trabajando en dos libros muy distintos. Uno es un ensayo bastante largo sobre la narrativa cinematográfica en la era digital, cómo han cambiado sus prácticas y otras consideraciones que me llaman muchísimo la atención. El otro es un libro compuesto por varios relatos breves y que estoy por terminar. He planeado algunas otras cosas: un libro con textos sin un género específico sobre las estaciones del metro de la Ciudad de México; un epistolario en conjunto con ciertos alumnos que espero se concrete algún día; y otras cosas para cine, pero ya llegará el momento de entrar de lleno en esos delirios”.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de mayo de 2016, 4:55 p. m. with the headline "Subir y Caer. Entrevista a Juan Carlos Reyes."

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