Los cuadernos desconocidos de Jean Michel Basquiat
‘Basquiat: The Unknown Notebooks’ es la exposición más importante que se ha hecho del artista en Miami y expone una parte curiosa y poco conocida (cuadernos) de este ya mítico artista afroamericano nacido en Brooklyn, Nueva York, en 1960. La exposición contempla cuadernos con anotaciones y dibujos, objetos, obras sobre papel y pintura de gran formato, pero además incluye obras realizadas a mediados de los años ochenta entre Basquiat y Andy Warhol, quien fuera su gran mentor artístico.
La carrera de Jean Michel Basquiat ascendió vertiginosamente. Con 27 años fue el primero en cruzar el umbral de muchas puertas del mainstream. Por ejemplo, fue el primer artista afro en la portada de la revista dominical del The New York Times, en su edición del 10 de febrero de 1985, y un año más tarde se convierte a sus 25 años en el artista más joven que expone en el Museo Kestner-Gesellschaft de Hanóver. Pero ya en 1982 la Documenta de Kassel, el evento legitimador de actualidad artística internacional por excelencia, había exhibido sus grafitis con buena acogida. Esta edición N 7 de Documenta, lanzaba al mercado internacional del arte al neo expresionismo a través de los fenómenos de la Tras vanguardia italiana con, por ejemplo, Sandro Chia, Francesco Clemente y Enzo Cucchi. Junto a ellos se mostró también el potente batallón neo expresionista germano con figuras como Georg Baselitz, Jörg Immendorff o Anselm Kiefer. En esta formidable marea del neo expresionismo europeo más pictórico, los grafitis neo expresionistas de Basquiat destilaban un salvaje encanto urbano.
Entre las obras exhibidas en Basquiat: The Unknown Notebooks, curada por Dieter Buchhart y Tricia Laughlin Bloom, la serie de cuadernos fechados entre 1980 y 1987 revelan un pulso creativo trepidante. En ellos se percibe una sensibilidad inmersa en la vida cotidiana identificada a la urbanidad, sus hábitos de consumo, las diversiones, el entretenimiento o sus gustos artísticos. Esta sensibilidad es expresada en poemas, narraciones descriptivas y apuntes. Textos escritos con mayúsculas cuyas grafías acentuaban el poder visual del texto. Pero también se aprecian esbozos de imágenes como coronas, anuncios callejeros, y otros atributos visuales citadinos que luego serían retomados en su producción artística de gran formato.
La expresión asociada a la máscara, a rasgos del rostro y cuerpo humano desflecados en apariencias totémicas es el elemento visual más distintivo y recurrente en las obras de Basquiat. Incluso aquellas obras, presentes en esta muestra, que realizó junto a Andy Warhol como, por ejemplo, Sweet/Pungent (GE), 1984-85 o Mosquito Coil (1982), mantienen y alimentan este interés. Similarmente sucede en obras como Famous (recto and verso), 1982, All Beef, 1983 y en la sobrecogedora Al Jolson, 1981, donde el rostro, la máscara queda pura y duramente sola. Una máscara como en muchas de las obras de Basquiat carnavalesca, pero tras la cual está encajada la soledad de un rostro humano. Rostro que debió enfrentar en su adolescencia al abandonar el hogar familiar y vagabundear por las calles, entre drogas y bandas juveniles, haciendo grafitis en los vagones del metro y del SoHo neoyorquino.
Basquiat, como ningún otro artista de la historia del arte contemporáneo, pasó de poco menos que un homeless a ser una mega estrella del arte y venderse sus obras en millones dólares. La fama y consumismo capitalista que él satirizó le obsesionaron, como le obsesionaron la fama y también la legión de vendedores que le perseguían, marchantes, dealers y sobre todo galeristas. En su libro True Colors: The Real Life of the Art World, 1996, Anthony Haden-Guest cuenta cómo la implacable galerista Mary Boone sacaba los cuadros aún sin secar para vender a sus clientes, al tiempo que fomentaba en Basquiat gastar y el gusto por lo caro. Una práctica que igualmente fomentó con Julian Schnabel, otros de sus artistas fetiches. Fue precisamente Schnabel, quien dirigiera la película Basquiat, 1996 donde recrea la atmósfera creativa en los comienzos de Basquiat en los suburbios neoyorquinos de finales y principio de los ochenta.
Jean Michel Basquiat sintetizó en su poética neo expresionista el gestualismo y espontaneidad del abstraccionismo con las caligrafías del grafitis más underground codificados en enérgico lenguaje figurativo. De hecho sus pinturas son una especie de traslación a los lienzos de una convulsividad de la vida en los suburbios, de lo marginal, la transgresión y la violencia expresada en los muros de la ciudad. Sintaxis expresiva cuyo discurso hace referencia a la hibridez de su identidad cultural afroamericana y latina, deslizando elementos simbólicos de carácter etnoraciales. Yuxtaponiendo cultura popular y alta cultura, el comentario social y una profunda reafirmación de su individualidad de tinte autodestructivo. Manifiesto en una pertinaz drogo dependencia que le produjo la muerte por sobre dosis de heroína en 1988, en la flor de su juventud y de vida artística.
‘Basquiat: The Unknown Notebooks’, en el Pérez Art Museum of Miami (PAMM). 1103 Biscayne Blvd, Miami. Hasta el 16 de octubre. www.pamm.org
Dennys Matos es crítico de arte y curador independiente. Trabaja y reside entre Miami y Madrid. matos66@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de agosto de 2016 a las 6:52 p. m. con el titular "Los cuadernos desconocidos de Jean Michel Basquiat."