Jorge Volpi espera que gobierno mexicano pueda ‘enderezar el rumbo’
Aunque hayan pasado casi 20 años del Crack, aquel movimiento literario que proclamaba un corte radical con el posboom latinoamericano, su legado se percibe en la total libertad creativa, lejos de los estereotipos, que tienen las nuevas generaciones de escritores mexicanos. Berlín o Budapest, personajes cosmopolitas, guerras santas o económicas, todo es materia para la ficción. Jorge Volpi, uno de los fundadores, continúa fiel a su credo.
La prueba irrefutable es Ficciones criminales, estampas de la crisis (2008-2014), libro que el escritor presenta en el Centro Cultural Español de Miami. Muchos de los textos, publicados anteriormente en Reforma de México y El País de España, mantienen esa línea delgada que sombrea el ensayo, el review y el artículo periodístico.
“Independientemente de su brevedad y actualidad, busco que mis artículos siempre tengan un contenido literario”, opina el autor para el Nuevo Herald. “Mantener precisamente esa relación ambigua entre la realidad y la ficción. Cada artículo busca ser una especie de diagnóstico, entre el análisis político y la literatura, de estos años de crisis”.
Lector de Dostoievski y Thomas Mann, Volpi sabe medir bien el pulso del tiempo. Cuando el motivo es el México que gobierna el presidente Peña Nieto, donde el aire se torna cada vez más enrarecido, el análisis del autor de En busca de Klingsor (ganadora del Premio Biblioteca Breve 1999) incluye una mirada totalizadora del problema.
“La situación mexicana se ha deteriorado profundamente en los últimos meses”, explica. “A un periodo en el que parecía que el problema del narco y la violencia disminuían, y las reformas estructurales podían lanzar a una vía de crecimiento, se suma el desconcierto por Ayotzinapa, que revela que la violencia sigue profundamente incrustada en nuestro país, y ahora la posible crisis económica derivada de la caída en los precios del petróleo. Esperemos que el gobierno sea capaz de enderezar el rumbo para atajar, como debe, esta situación doblemente explosiva”.
Cuando se le pregunta si una de las soluciones a la violencia que sufre México sería la legalización de la droga, el autor es contundente.
“Estoy convencido de que la prohibición de las drogas es la principal causa de la violencia en México [como lo fue en Colombia] y en Centroamérica”, afirma. “Es terrible que algunos países tengan que pagar con miles de vidas, cuando la droga sigue llegando a todos los puntos de venta en los países consumidores, como Estados Unidos. Sí, la legalización es la única medida que podría acabar drásticamente con la violencia”.
Entre novelas, ensayos y artículos de opinión, la obra de Volpi excede la veintena de títulos. El compromiso con la escritura, la revelación de un mandato por fin aceptado, tiene un hecho concreto: la lectura a los 16 años de Terra nostra, de Carlos Fuentes.
“Creo que algunos de sus textos siguen despertando el interés de los jóvenes, en especial Aura o Vlad”, comenta sobre quien fuera el patriarca de las letras mexicanas por décadas. “En cambio Terra Nostra me sigue pareciendo su obra maestra, aunque se lea poco. Son mil páginas de una ambición desmesurada, pero que presentan la novela más ambiciosa escrita en América Latina en la segunda mitad del siglo XX. Ojalá tuviese más lectores”.
Jorge Volpi presenta ‘Ficciones Criminales: estampas de la crisis (2008-2014)’, miércoles 11, 7 p.m., en el Centro Cultural Español de Miami, 1490 Biscayne Blvd., 7 p.m. Entrada gratuita.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de febrero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "Jorge Volpi espera que gobierno mexicano pueda ‘enderezar el rumbo’."