Artes y Letras

Más que miniaturas, sillas infantiles de colección

“Schaukelwagon”, silla de los diseñadores Hans Brockhage y Erwin Andra.
“Schaukelwagon”, silla de los diseñadores Hans Brockhage y Erwin Andra. Foto de cortesía

Cuando la mayoría de la gente piensa en muebles para niños, por lo general se imaginan piezas llamativas como juguetes. Pero una exhibición en Gallery Diet, en el Pequeño Haití, espera cambiar la conversación sobre cómo diseñamos cosas para los niños, con una muestra de muebles de colección.

La exhibición “Wrap Your Arms Around Me” (Abrázame) cubre este subgrupo del diseño con una selección de objetos que van desde los años 1940 hasta hoy. La muestra se presenta en colaboración con Kinder Modern, una galería de Nueva York dedicada al diseño histórico dirigido a los niños.

Aunque Gallery Diet se especializa en lo fundamental en arte contemporáneo, recientemente ha hecho olas en materia de diseño, representando a artistas como Emmett Morre, de Miami, y Katie Stout, de Brooklyn, cuyas obras restan precisión a la línea divisoria entre el diseño y el arte.

Esta muestra sobre diseño para niños es única de la galería. Su fundadora, Nina Johnson-Milewski, dice que en Miami no hay precedentes de una exhibición de este tipo, que presenta a fabricantes de muebles que echan mano a soluciones ingeniosas de diseño para abordar las necesidades de los pequeños.

“Creo que para los diseñadores es un lugar fundamental para comenzar, tiene que ser útil, tiene que tener la escala apropiada, y tiene que ser duradero”, dice Johnson-Milewski.

El nombre de la muestra se deriva de un diseño recurrente en los objetos que se exponen. Muchos de los muebles tienen por fin adaptarse al cuerpo de los pequeños, de la misma manera que una madre o padre abraza a un hijo. Eso es más evidente en las obras como la Tomtom Chair, de Bernard Holdaway, y Desk and Chair, de Louis Avril, trabajos de mediados de siglo con respaldares circulares que abrazan a los niños cuando se sientan.

Aunque las obras que se muestran cubren un período de 70 años, temas y formas como huecos y bordes redondeados están presentes en todas las décadas. Un escritorio diseñado en los años 50 por Bopita, en Holanda, un sillón soviético diseñado por Albrecht Lange y Hans Mitzlaff en los años 1960 y sillas de madera prensada coloreada diseñadas por Isku Kinder-Link en los años 1990 tienen tipologías de diseño similares.

Algunos de los objetos son versiones infantiles de muebles para adultos. Un ejemplo es Hand Chair, una versión diminuta de una silla antropomórfica que parece una mano, inspirada en una silla creada originalmente por el artista Pedro Friedeberg en los años 1960s. Mod Chair, atribuida al diseñador Eero Aarnio (creador de la famosa silla Egg), es un mueble estilizado, redondeado y de bajo perfil que parece ser un prototipo a escala de la silla de Fórmula 1, una butaca para adultos inspirada en las carreras de ese deporte.

Otros objetos no parecen muebles en lo absoluto. In particular, dos sillas de Henner Kuckuck parecen más esculturas industriales que objetos en que se pueden sentar los niños. La silla White Formica & Rubber Edge Chair se parece a un artilugio de una era pasada, mientras que la silla Black Rubber Chair puede convertirse en una columna con sólo ajustar una palanca de metal.

Aunque buena parte de la exhibición se centra en piezas históricas, la muestra incluye varias obras nuevas. Crocodiles (2010), de Sarti Shani Hay, son almohadones grandes de piso que interpretan figurativamente al reptil, mientras que la silla Mini Ant Chair (2016), de Philippe Nacson, toma la figura de una hormiga y la transforma en formas redondas abstractas para crear un diván.

Lucas Maassen toca tópicos contemporáneos con una par de sillas miniatura, una para niñas y otra para niños. La de las niñas tiene un orificio rectangular en el centro del borde de la silla, mientras que el de los niños tiene una pequeña protuberancia rectangular. Titulada “La Chaise — Le Chaise”, la silla toca temas de género de formas que el diseño contemporáneo por lo general no aborda.

Estos trabajos de diseño están acompañados por nuevas pinturas de Michael Clifford y Nate Heiges. Inspirándose en actividades de la escuela primaria como el receso y las tareas, el deliberadamente tosco estilo de Clifford encaja perfectamente en la muestra, probablemente porque su deliberada estética chapucera parece más una propuesta juguetona en vez de su usual actitud punk. La obra más fuerte, “After School”, es una tambaleante cerca que abarca el campo de visión con un cielo azul nublado, lo que crea un paisaje extraño y fantasioso.

Johnson-Milewski, quien es madre, ve la exhibición como una oportunidad de mostrar cómo podemos inspirar a los niños presentándoles buenos diseños desde temprano.

“Claro que necesitamos que los niños vivan con cosas funcionales, pero también queremos que reciban buena información estética. Queremos que estén rodeados de objetos que parezcan hacer las mismas preguntas que nos hacemos nosotros cuando vemos una obra de arte”.

Esta exhibición marca el fin de un capítulo para Gallery Diet. Después que la muestra concluya en la primera semana de septiembre, la galería llevará el nombre de Nina Johnson, como se llamaba el espacio original de su fundadora en Wynwood, al crearse en el 2007.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de septiembre de 2016, 6:40 p. m. with the headline "Más que miniaturas, sillas infantiles de colección."

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