Galería 305

Jardines bajo la lluvia

Foto de cortesía

Como en la famosa pieza de Debussy, los “jardines bajo la lluvia” son un gran espectáculo; claro, si su barrio no se inunda. Las gotas en torbellino, como las notas sobre el piano, caen regalando prismas diminutos en los pétalos y charcos para mosquitos por todas partes.

Pero tranquilos, no todo charco lleva en si el criadero de mosquitos con virus del zika como la prensa alarmista quiere hacernos creer. Para empezar, si llueve todos los días, el charco se desborda y se renueva constantemente, y el mosquito necesita “agua estancada”. Además debe haber cierta temperatura, y si no le da sol al charco, por estancado que esté, no germinará el huevo depositado por el mosquito. Esa es la razón por la que en invierno no hay mosquitos.

Lo que si debe analizar con mirada certera es todo posible depósito de agua en una zona donde de el Sol un par de horas al menos, pues sí podría presentarse como un criadero de los temidos insectos.

El agua de lluvia se debe reciclar, pues no solo beneficia las plantas y significa un ahorro considerable, sino que para ciertas especies como las orquídeas, que no toleran bien el agua clorada, la diferencia puede ser capital. En estos días, mis Brassavolas nodosas se han puesto tremendas, gracias al nitrógeno y los minerales que trae la lluvia.

Para evitar una infestación de mosquitos, todo depósito de agua de lluvia debe estar tapado. Si tiene algún tipo de estanque con o sin fuentecita, siémbrele plantas acuáticas o de las que gustan de crecer encharcadas (como las alocasias, los potos o los singonios), y el oxígeno que desprenden sus raíces neutraliza el estado de estancamiento y el agua no se pudre. Un método ecológico de reducir los riesgos de que una poceta se vuelva criadero de insectos. Aunque debe revisar con frecuencia y lo mejor es que esa poceta no esté en una zona donde dé el sol de manera directa.

Otra consecuencia de las lluvias son las ranas con su canto arrullador (o insoportable, según su gusto). Feas y babosas, pero muy útiles, las ranas devoran todos los años toneladas de insectos, lamentablemente estamos acaban con ellas. Parece que el deterioro en la capa de ozono ha hecho que los rayos ultravioleta, ahora más fuertes, las dañen, y han desarrollado toda clase de problemas en la piel.

Los mejores refugios para las ranas son las bromelias, y el fango. Cierto que en las bromelias grandes se pueden formar criaderos de mosquitos, pero basta con que las riegue para evitarlo. A la rana, no le importa que usted cambie el agua constantemente (si no lo hace la lluvia), pero para los mosquitos eso es fatal. Con un buen manguerazo, o un poco de lluvia nueva, las larvas son eliminadas y las ranas siguen creciendo para luego mantener el equilibrio ecológico en su jardín.

Pero háblele usted de ecología a los fanáticos de salud y agricultura que todo lo resuelven con venenos, repelentes, fumigaciones… Esos métodos hacen tanto o más daño que lo que ayudan. Por eso hemos acabado con miles de especies de animales e insectos, y estamos acabando con nosotros mismos, pues cada día tenemos más epidemias, alergias, virus, bacterias y enfermedades.

La naturaleza tiene sus medios para el equilibrio; con las fumigaciones acabamos con mariposas, abejas y otros insectos beneficiosos, sin contar el posible daño a las ranas, reptiles (que también devoran insectos) y a la población.

En cuanto a los repelentes, lea bien los ingredientes y asegúrese de que no producen asma, alergias, cáncer de piel, jaquecas, alteración de la menstruación, etc. Yo NO soy epidemiólogo ni químico, pero en cuanto a mi jardín y a mi vida personal, prefiero el equilibrio ecológico y me ocupo de vigilar los charcos sin fumigar nada.

Y en cuanto a repelente, me basta con tomar vitamina B-6 en grandes dosis, lo que cambia el olor del sudor, y los mosquitos no se enteran. Para probarlo podría mostrarles una foto mía en shorts en la selva costarricense, aunque recientemente me encendieron los tábanos, pero también porque vinieron atraídos por el olor del caballo que yo montaba, y también atacaron a los compañeros de viaje que, por supuesto, se habían bañado en repelente. Menos mal que el tábano (hasta ahora) no trasmite el zika.

Por eso, no coja demasiada lucha con lo de los mosquitos ni con el zika que (a menos que esté embarazada), si su sistema inmunológico está en buenas condiciones, aun en el caso de que los mosquitos le trasmitan algo, eso no pasara de unos días de malestar. Mientras tanto, relájese, disfrute de la lluvia y del canto de las ranas en su jardín, y no se pierda los irisados paisajes que, como mágicos universos, caen gota a gota sobre las hojas y los pétalos.

daniel.dfernandez,fernandez@gmail.com

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de septiembre de 2016, 6:14 p. m. with the headline "Jardines bajo la lluvia."

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