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Una adolescente se une a EI y recluta a otras


Militantes del EI recorren las calles de Mosul, en Irak, en junio del 2014, días después de tomar la ciudad y provocar una oleada de extrema violencia.
Militantes del EI recorren las calles de Mosul, en Irak, en junio del 2014, días después de tomar la ciudad y provocar una oleada de extrema violencia. AP

La familia de Aqsa Mahmood la veía como una adolescente inteligente y popular que ayudaba en el cuidado de sus tres hermanos menores y sus abuelos en el hogar, en Escocia. Ella escuchaba a Coldplay, leía novelas de Harry Potter y bebía Irn Bru, gaseosa escocesa.

Aspiraba a ser farmacéutica o doctora, y no esperaban que ella se marchara de casa en noviembre de 2013 para ir a Siria, donde las autoridades ahora dicen que es una de las reclutadoras más activas de jóvenes mujeres del Reino Unido que se une al Estado Islámico.

Las autoridades investigan posibles nexos entre Mahmood, quien es conocida por el nombre de Umm Layth (que significa Madre del León), y la desaparición la semana pasada de tres adolescentes de Londres. Se cree que ellas, de la misma forma, han viajado a Siria para unirse al grupo terrorista conocido como ISIS o EIIL (Estado Islámico en Irak y Levante).

Lo que a todas luces es una tendencia de mujeres estudiosas, al parecer motivadas, de abandonar su casa a fin de unirse a violentos yihadistas se ha vuelto perturbadoramente familiar.

Un oficial de la policía metropolitana dijo al comienzo de la semana que una de las jóvenes, Shamima Begum, había enviado un mensaje de Twitter a una mujer el 15 de febrero, un par de días antes de que se marcharan del Reino Unido, pero se negó a revelar su nombre.

Expertos que registran actividad yihadista en línea, incluyendo a Audrey Alexander del Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización, en Londres, han identificado a esa mujer como Mahmood, de 20 años de edad, quien dejó su casa en Glasgow en noviembre de 2013.

Se cree que ella ahora vive en Raqqá, Siria, la capital de facto de Estado Islámico, donde contrajo matrimonio con un yihadista y actúa prácticamente como la mamá de los pollitos, ofreciendo a veces duros consejos a compañeras que seguirían sus pasos.

Conforme las familias de las tres jovencitas desaparecidas hacían llamados entre lágrimas por el regreso de sus hijas a casa, la familia de Mahmood también emitió una declaración el fin de semana pasado, dirigida a su propia hija, a la cual llamaron una “desgracia”. Ellos dijeron que estaban “llenos de horror e ira” de que ella “pudiera haber tenido un papel que jugar” en el reclutamiento de las jovencitas para Estado Islámico.

“Sus acciones son pervertidas y una maligna distorsión del islam”, dijo la familia en una declaración, divulgada a través de su abogado, Aamer Anwar. “Estás matando a tu familia cada día con tus acciones, ellos te suplican que pares si alguna vez los amaste”.

Las jóvenes mujeres –Kadiza Sultana, 16 años; Begum, 15; y Amira Abase, de 15 años– fueron descritas por una compañera de clase como estudiosas, discutidoras y motivadas, nada diferentes a Mahmood. Los mensajes de Sultana por Twitter mostraron que ella seguía muchas cuentas de combatientes yihadistas. Begum, quien envió un mensaje por Twitter a Mahmood, le pidió a sus propios seguidores antes de marcharse “manténgame en sus duas”, u oraciones. (Sus cuentas fueron deshabilitadas hace poco.)

Las adolescentes dijeron a sus familias el 17 de febrero que estarían afuera durante todo el día, pero video de una cámara de seguridad en el aeropuerto de Gatwick, cerca de Londres, reveló que las jóvenes habían abordado un vuelo de Aerolíneas Turcas a Estambul, y la Policía Metropolitana de Londres informó este martes que las jovencitas habían llegado a Siria.

En diciembre, otra compañera de la escuela femenil, Academia Bethnal Green en el este de Londres, abordó un vuelo de Aerolíneas Turcas y se cree que está en Siria. Oficiales de policía en esa época interrogaron a las tres adolescentes en torno a la desaparición de su compañera, dijo un agente de la policía metropolitana.

Como ellos, “Aqsa era muy inteligente, muy querido, muy burbujeante, cortés, cuidadoso”, dijo Anwar, el abogado. Sin embargo, Estado Islámico ha convertido a “Mahmood en un símbolo del reclutamiento en Reino Unido”, dijo, “y ella misma es una recluta de alto valor”.

Miembros de la familia de Mahmood dijeron que “no tenían ni la menor idea” de su radicalización, con base en Anwar. La mayor de dos hermanas y un hermano, vivía con sus padres y abuelos en un área de clase media de Glasgow. Ninguna de las mujeres de su familia usaba el velo, dijo Anwar, pero un día, Mahmood empezó a vestir la hiyab y se “volvió cada vez más partidaria y enojada” con respecto a los sucesos en Siria.

“Pero usted puede ir a cualquier casa musulmana”, agregó, “y oiría que se exponen argumentos similares”.

“Son los jóvenes que gozan del agrado de la gente, que son inteligentes, que piensan, que se preocupan por los demás, quienes están maduros para la radicalización”, dijo, no los desadaptados.

Hay alrededor de 100 mujeres británicas entre las 550 mujeres occidentales que, se cree, se han unido a grupos islamistas en Siria e Irak, con base en el Grupo Soufan, consultoría de seguridad con sede en Nueva York. Las reclutas por lo general son más jóvenes que sus homólogos del sexo masculino, notó Ross Frenett del Instituto por Diálogo Estratégico.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de febrero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "Una adolescente se une a EI y recluta a otras."

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