Galería 305

Viaje engalanado por un solista de quilates: Jan Mracek

Jan Mracek
Jan Mracek Foto de cortesía

Y pensar que hace apenas unos años dos miércoles por mes muchos viajabamos hasta Fort Lauderdale para asistir a los conciertos de la Florida Philharmonic, un lujo que hoy sería imposible, cortesía del tránsito infernal y obviamente porque la orquesta desapareció aunque siga viva en el recuerdo de tantos aficionados memoriosos.

El jueves pasado quienes se arriesgaron a la atestada I-95 hasta el Broward Center of Performing Arts no se arrepintieron. En primer término por el regreso – aunque fuese una sola vez – de un antiguo y estimado conocido, el director inglés James Judd, otrora regente de la mencionada entidad. En segunda instancia para conocer a la Boca Raton Symphonia, una orquesta de cámara donde pueden identificarse a varios miembros de la Florida Philharmonic, y cuya labor centrada hacia el norte de Miami despierta especial interés. Y en última instancia, por el debut de un prometedor joven violinista checo que despunta con una meteórica carrera: Jan Mracek.

En la íntima sala Amaturo se disfrutó de una simpática propuesta que dió especial lustre a la velada. La orquesta ensayando mientras el público se acomodaba, director y músicos conversaban con los asistentes, compartiendo sus vivencias con una familiaridad y desacartonamiento que hasta incluyó una previa degustación de vinos vieneses. Y aunque fue música alemana de las dos B (Beethoven y Brahms) y del vienés Schubert, diríase que el eje Viena-Praga impregnó la representación con inconfundible sello centroeuropeo.

Judd abordó la Obertura Egmont beethoveniana con el espíritu y experiencia recogida a través de décadas de convivir con esa música (aun se recuerdan los maratónicos Beethoven by the Beach), la solemne pieza emergió vehemente, fresca y delicada con encomiable labor de las cuerdas. Le siguió la Cuarta Sinfonía de Schubert, conocida como Trágica, obra de adolescencia hoy poco frecuentada que el compositor nunca llegó a escuchar. Judd, actualmente director de orquestas en Israel, Corea del Sur y Bratislava, brindó una lectura de honestidad y lirismo sin vuelta de hoja, donde dejó asomar la conexión puramente clásica heredada de Haydn, la melodía intrínseca del compositor de Lied por excelencia y la obvia admiración por su ilustre vecino, ese coloso aterrador llamado Beethoven. En esta etapa de su carrera, se aprecia al director británico disfrutando de hacer música con sus músicos mas que nunca, dueño de tempi flexibles y orgánicos, otorgando un sello personal que tampoco oculta el entusiasmo y fervor juvenil que lo caracterizó en su larga gestión al frente de la desaparecida orquesta.

La segunda parte reservaba la presencia de Jan Mracek a cargo del Concierto para violín de Brahms, uno de los mas populares y arduos del repertorio. Obra extensa y complicada que exige polos expresivos y amplio espectro cromático, Mracek impuso un enfoque singular, poético y relajado. Enmarcado por una orquesta a la que Judd exigió fuertes contrastes y convincente elocuencia, el solista checo – fue concertino de la Orquesta Nacional Checa, triunfador del concurso Kreisler 2014 y acaba de grabar el concierto de Dvorak con Judd– brindó una desenvoltura y seguridad pasmosas, dotando a la página de matices y un lirismo que primó a través de la composición así como de una pátina tradicional raramente escuchada en estas costas. El color ámbar en la sonoridad del artista se impuso como un bálsamo frente a la pléyade de violinistas tecnicamente tan perfectos que evaden la inmensa humanidad brahmsiana. Sin poses, ni pretensiones, sino con restallante autenticidad Mracek supo jugar y disfrutar de una obra magna que encierra toda la tristeza y alegría del genio de Hamburgo.

Como bis entregó el Recitativo y Scherzo Caprichoso de Fritz Kreisler teniendo la audiencia en la mano con sus pirotecnias y desenfadado virtuosismo. Es de esperar por su pronto regreso así como el de un director al que no debe permitírsele ausentarse de nuestros escenarios. La ganancia sería doble.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de diciembre de 2016, 11:24 a. m. with the headline "Viaje engalanado por un solista de quilates: Jan Mracek."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA