‘Ya la primavera llegó con sus flores…’
Desde la alborotada buganvilia hasta la penetrante gardenia, como en la canción que inmortalizara Barbarito Diez, la primavera llega con su profusa escolta de flores.
Aunque la entrada oficial es el 21 de marzo, punto medio entre horas del día y de la noche, y de la oscilación planetaria que marca el equinoccio primaveral, la estación llega a Miami con prisa, días antes, a veces, semanas. Y aunque muchos digan que no hay estaciones en el sur de la Florida, el jardinero sí las ve, las huele, las siente… Es el momento ideal para remodelar, para aprovechar las mañanas frescas cambiándolo todo, podando para que el sol se filtre mejor y ayude a florecer al tímido tecomanthe, a la escondida begonia y a las sofocadas amarilis.
Flores por doquier, desde el romerillo, el cundiamor y otras atrevidas silvestres que se cuelan hasta en las macetas, hasta las más exquisitas orquídeas, cuyo florecer es un excelente motivo para fiestas al fresco. Pronto vendrá el verano y ya ni de noche se podrá disfrutar por mucho rato del contacto con esa naturaleza culta, cultivada que es el jardín.
Es tiempo de disfrute, si, pero también es tiempo de trabajo. Ahora se debe abonar los mangos y todos los frutales para que en el verano o el otoño den una buena cosecha. Es ahora cuando se deben limpiar los canteros, crear los semilleros, y sobre todo, regar con abundancia, pues es posible que hasta bien entrado mayo no haya un buen acopio de lluvia.
La primavera es el momento más hermoso de los jardines floridanos, pero es también el más activo, más laborioso. Aproveche para ir a los centros de jardinería y comprar alguna de esas plantas anuales como las dalias japonesas o las impacientes de Nueva Guinea que son un derroche en estos días, pero que luego el verano hará sucumbir con sus calores extremos.
Recuerde que el uso de la turba o mulch es imprescindible en estos días secos para que las plantas conserven la humedad, y también para que a medida que lleguen los días más cálidos les sea más fácil adaptarse al cambio. Son detalles, pero hacen la diferencia. Las plantas son la clave de toda la vida, y es tan poco lo que hay que hacer para ayudarlas a crecer… En cambio, es tanto lo que hacen por nosotros. La belleza es la cualidad primigenia que salta a la vista en primavera por las flores, pero también nos sirven de alimento, de medicina en muchos casos, y las hay incluso peligrosas, espinudas, venenosas… como los seres humanos, unos muy buenos y otros tan malos.
La primavera floridana es además el momento cumbre de mariposas, abejas y otros insectos. No fumigue su patio con químicos que pueden eliminarlos; todo lo contrario preocúpese de sembrar plantas que atraigan mariposas y abejas, como las asclepias, las pasifloras, coreopsis, girasoles, marpacíficos y tantas más. Incluso hasta en las flores de los mangos, si tiene paciencia, en los largos crepúsculos de estos días, no solo podrá observar las abejas y las mariposas de distintas especies, sino los atrevidos colibríes, un regalo para el jardinero reposado que se toma su limonada a la sombra de un árbol, sin hacer aspavientos.
Es mucha la belleza que trae la primavera, pero como la de la vida, dura poco. ¡Aprovéchela!
daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de marzo de 2017, 8:37 a. m. with the headline "‘Ya la primavera llegó con sus flores…’."