Galería 305

Guantánamo ¿una extensión de EEUU en Cuba?


La bandera estadounidense ondea sobre el área de máxima seguridad del Campamento Delta.
La bandera estadounidense ondea sobre el área de máxima seguridad del Campamento Delta. AFP/Getty Images

Todas las mañanas, a las 8 a.m. en punto, las tropas norteamericanas interpretan el himno nacional de Estados Unidos (Star Spangled Banner) a lo largo de las 45 millas cuadradas de esta base naval. Cada año, cohetes y fuegos artificiales llenan el cielo en la celebración por el 4 de Julio.

Los marines controlan la barda que queda frente al campo minado del lado cubano mientras los marineros se encargan de verificar los pasaportes de los visitantes o las identificaciones del Pentágono que llegan por avión.

Entonces, ¿por qué recientemente funcionarios norteamericanos les advirtieron a varios periodistas chinos que trabajan en Washington que, al viajar a Guantánamo como invitados del Pentágono, expirarían sus visas para visitar y trabajar en Estados Unidos?

La respuesta está en que, aunque la base naval funciona como una extensión de Estados Unidos, a veces lo es y otras no lo es, sobre todo en beneficio del gobierno.

Hay que considerar lo siguiente: los contratistas del Departamento de Defensa que trabajan y viven aquí y no pisan suelo estadounidense durante más de 30 días al año reciben una exención fiscal, lo mismo que ocurre con cualquier ciudadano que viva y trabaje en el extranjero.

Los soldados del Ejército que trabajan como guardias en la prisión no reciben una exención de impuestos, sino bonos de $425 mensuales en asignaciones, por peligro inminente y trabajo duro, además de $250 al mes si dejan atrás a su familia.

Buceo y Pizza Hut

Con este dinero pueden comprar excursiones de buceo, entregas a domicilio de Pizza Hut y tragos en los bares de la base, todos negocios a cargo de la Infantería de Marina, al igual que los viajes a la casa gratuitos para evitar los puntos de chequeo a los choferes que conducen embriagados.

Los invitados a la Base Naval y a la prisión son alojados en townhouses de dos pisos que recuerdan a Estados Unidos: patios para hacer parrilladas, un salón para huéspedes, habitaciones privadas para lavar. Sin embargo, en el llamado “Campamento Justicia” —el lugar donde el Pentágono celebra los juicios donde se pide la pena de muerte— los visitantes se alojan en carpas que recuerdan la Base Aérea de Bagram en Afganistán de alrededor del 2001.

Todo eso crea cierta disonancia, dice Chris Jenks, teniente coronel retirado del Ejército, quien observó recientemente algunas vistas previas a juicios del 11 de septiembre, su primera incursión de regreso al “campo de batalla” desde que se licenció y se pasó a ser profesor de Leyes de la Universidad Metodista del Sur de Dallas.

Con frecuencia, dijo el graduado de West Point, uno puede ver familias en el McDonald’s, en la bolera de la base o dando un paseo en velero por la bahía. Sin embargo, la barraca donde vive le recuerda tanto a su base en Irak que una mañana, todavía medio dormido, buscó su M16, y tuvo miedo brevemente porque no lo encontró.

Guantánamo, dijo Jenks, está compuesto de “piezas de tres o cuatro rompecabezas diferentes” que no encajan.

Perplejos precedentes

Jenks es un ex soldado de infantería que se convirtió en abogado en la Escuela de Justicia Militar (JAG) del Ejército, analiza los precedentes y la ley para intentar analizar la pregunta.

“Si se analiza el alquiler, es Estados Unidos mientras querramos que lo sea”, dice. “No estoy seguro de si funciona o no diferente que Puerto Rico”.

En 1965, dijo Jenks, EEUU declaró la base una jurisdicción marítima especial y llevó a un cubano a un juicio federal en Miami por la muerte a machetazos de otro individuo en la base que no era ciudadano norteamericano. Por ese delito, Guantánamo estuvo sujeta a la jurisdicción de la Fiscalía de Estados Unidos. Desde que el gobierno de Bush decidió encarcelar en la instalación a presos por terrorismo capturados en todas partes del planeta, la base ha tratado de asegurarse de que se aplique lo contrario.

Es por ello que momentos antes de subir a un avión militar rumbo a Guantánamo en la Base Aérea Andrews —el lugar donde el Pentágono estaciona el avión del Presidente, el Air Force One— un piloto les advirtió a dos periodistas chinos que ir a Guantánamo equivaldría a entrar en un país extranjero, y sus visas sólo para entrada estarían invalidadas a su regreso.

Los periodistas habían sido invitados por el secretario de Defensa de Estados Unidos para hacer varios reportajes sobre algunas audiencias por crímenes de guerra y debían regresar una semana después, en un vuelo sin escala.

A la larga, los periodistas no fueron.

Estudio sobre esquizofrenia

De haber ido, los periodistas habrían comprado como souvenir una taza de plástico por $6.99 en GTMO, el nombre de la base en la taquigrafía militar. Una suerte de estudio en esquizofrenia, el souvenir lleva estampado un cuño: GTMO, USA, Cuba.

Es por esta base donde viven unas 6,000 personas que se está construyendo a un costo de $40 millones una conexión de fibra óptica submarina con la Florida, de modo que la información pueda llegar al Pentágono con la misma rapidez que llega a cualquier oficina en suelo norteamericano.

Aunque ha habido una continua presencia norteamericana en Guantánamo desde que las fuerzas de EEUU se apoderaron de la base en una batalla de la Guerra Hispano-Americana en 1898, es técnicamente un territorio alquilado a Cuba, cuyo dueño, Fidel Castro, hace mucho tiempo les dijo a los inquilinos que tenían que irse.

El gobierno de Wahington dice que los que viven en la base son inquilinos atrincherados detrás de un campo minado cubano y, si bien es difícil probarlo, todos los años le envía un cheque de alquiler por $4,085, alquiler basado en un tratado de 1934 que hizo público el presidente Franklin D. Roosevelt.

Si embargo, es una transacción de una sola vía. El gobierno cubano no cambia los cheques.

Los bebés nacidos de norteamericanos en el hospital de la base son automáticamente ciudadanos. Un diplomático de la embajada norteamericana en Kingston, Jamaica, la más cerca a la base, periódicamente sigue los trámites burocráticos de los bebés que nacen en Guantánamo, dijo Kelly Wirfel, encargada de los asuntos públicos de la base.

Ciudadanía de los padres

Sin embargo, ese no es un privilegio que se les otorga a los trabajadores filipinos o jamaicanos que trabajan como camareros en el Irish Pub o limpian las barracas de los oficiales. Si una extranjera sale embarazada en Guantánamo, probablemente regresará a casa para así evitar el problema de la ciudadanía del bebé.

De ahí que nadie esté dispuesto a especular cuál es la nacionalidad del recién nacido. ¿Será cubano el bebé? ¿Guantanamero? ¿No tendrá nacionalidad?

Guantánamo no es como Puerto Rico, según la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado. Es más bien, una extensión del territorio de EEUU (con escuela, campo de golf, iglesia y cárcel), y los bebés de los extranjeros que nacen en las embajadas tampoco tienen derecho a la nacionalidad.

Los abogados defensores les solicitaron a los jueces militares que decidan qué partes de la Constitución de Estados Unidos se aplican a la corte creada por George Bush y que Barack Obama congeló, y luego se reformó para excluir a algunos de los acusados que se autoincriminaron años antes de que contaran con abogados.

¿Un habeas corpus? Sí, dado que la Corte Suprema lo afirmó en la histórica decisión del 2008 Boumediene contra Bush. “Desde el punto de vista práctico, Guantánamo no está en el extranjero”, escribió el juez Anthony Kennedy a nombre de la mayoría. “Está dentro de la constante jurisdicción de Estados Unidos”.

¿Ex post facto? Por lo menos algunas veces ya que una corte federal de apelaciones recientemente decidió que el secretario de prensa de Osama bin Laden no pudo ser hallado culpable en el 2008 por dar apoyo material a los terroristas en el 2001 ya que el Congreso lo creó como un crimen de guerra en el 2006.

De forma separada, una corte militar de apelaciones en el mismo caso desestimó el derecho de los detenidos a la libre expresión contemplado en la Primera Enmienda para producir un video de reclutamiento de Al Qaida— uno de sus delitos.

¿Confrontación? Eso aún está en juego en el tribunal militar, donde los abogados defensores argumentan que se excluya la evidencia circunstancial de un hombre que fue interrogado por el FBI estando bajo custodia yemenita en el 2001, y que resultó muerto por un misil que fue lanzado desde un drone de EEUU 11 años después.

Formularios de aduana

“Siempre que hago esto me siento como una imbécil”, dijo Cheryl Bormann, abogada defensora de un yemenita acusado en los atentados del 9/11, tras llenar un formulario de Aduana a bordo de un avión de Miami Air fletado por el Pentágono para llevar a los abogados a las audiencias de los detenidos.

Bormann dejó la Base Aérea Andrews dos semanas antes en un vuelo sin escala del Pentágono a Guantánamo, nunca dejó el territorio controlado por EEUU y ahora regresaba a Andrews.

“La razón por la que tenemos que llenar esas estúpidas planillas es porque pretenden que que esto no es Estados Unidos”, dijo Bormann.

Bormann lo califica como un patriotismo escogido a la fuerza.

“Es Estados Unidos cuando las leyes de protección ambiental nos prohíben matar una iguana o manejar borrachos”, dijo.

“Pero no es Estados Unidos cuando les pagan menos de lo establecido para el salario mínimo” a los jamaicanos o a los filipinos que trabajan allí. “No es Estados Unidos cuando violan las leyes norteamericanas sobre la tortura. Y no es Estados Unidos cuando evitan que entre en vigor la Convención de Ginebra”.

¿Qué país escribió Bormann que visitó antes de su regreso a la Base Aérea Andrews?

“Base Aeronaval de Guantánamo”.

Bormann no escribió el nombre entero de la base, donde está encarcelado su cliente desde el 2006. Escribió en el aeropuerto una simple pista en el extremo de un viaje en ferry lejos de la parte principal de la base.

Siga a Carol Rosenberg en Twitter @carolrosenberg

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2014, 8:00 p. m. with the headline "Guantánamo ¿una extensión de EEUU en Cuba?."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA