Peek-A-Boo, oasis para pequeños ‘fashionistas’
El concepto de consignment shop, o tienda por consignación, es muy popular en la ciudad de Nueva York, pero en Miami también se ha ido expandiendo con el paso del tiempo. Sin embargo, una boutique dedicada principalmente a ropa de bebés y niños es más difícil de encontrar. Por eso llama la atención una de las pioneras en brindar este servicio en nuestra área: Peek-A-Boo de Coral Gables.
“La idea de Peek-A-Boo surgió como respuesta a la última recesión, y además porque es un concepto del cual podía aprender y me permitía estar conectada con otras familias en un momento en que mis niñas contaban con apenas un año y medio de edad”, dice Claudia Baroni, dueña de la boutique.
Peek-A-Boo abrió sus puertas hace 5 años en el corazón del distrito comercial y financiero de Coral Gables.
“Las familias han acogido y apoyado el proyecto desde el principio, ya que les ha encantado la idea de encontrar en un solo lugar artículos para niños de marca reconocida a un precio espectacular”, cuenta Baroni. “A las boutiques locales, Peek-A-Boo las ayuda a liquidar los remanentes y recuperar lo más posible sus inversiones”, afirma.
Arquitecta de profesión, Claudia Baroni se reinventó como empresaria en un negocio que le aporta también una nueva óptica en la relación diaria con sus gemelas Lucía y Sofía, de 7 años.
“Antes de que nacieran mis hijas y abriera la tienda, trabajé dentro del campo de mi profesión, en proyectos como el de la expansión de la Terminal de American Airlines aquí en Miami y también en el de la Terminal Internacional del Aeropuerto de Los Ángeles”, explica Baroni, quien no ve la arquitectura como un capítulo cerrado en su vida. “Una vez que eres una arquitecta, no puedes dejar de serlo”.
El universo de los pequeños de la familia no está exento de la competencia por la calidad, el diseño y las firmas reconocidas, como resulta en el mundo de la moda para adultos. Claudia Baroni explica qué es lo que hace a una marca de ropa infantil una triunfadora en el mercado:
“Las marcas son exitosas cuando han desarrollado un buen diseño respaldado por una filosofía interesante, y cuando tienen una confección de calidad. Por ejemplo, Tea Collection brinda diferentes culturas y un diseño moderno a la moda infantil”, y argumenta que esta colección viaja dos veces al año alrededor del mundo para crear sus diseños originales. “Ellos expresan el espíritu de sus aventuras en el exterior. De hecho, su última colección está inspirada en Argentina y Bolivia”.
Claudia nació en Cuba pero emigró siendo muy niña a España con su madre, la arquitecta Irma Alfonso Rubio. “Madrid es una ciudad maravillosa de la que tengo gratos recuerdos. Ahí lo aprendí casi todo, de hecho hasta estudié un par de años arquitectura en la Universidad Politécnica, y me formé como persona. La España profunda es la que adoro, un país auténtico, con muchas cosas que decir”, recuerda Baroni.
Y vuelve al tema que ahora le apasiona.
“Otras marcas favoritas son Janie and Jack, que ofrece ropa para niños con diseños clásicos, ricos en texturas y detalles, para niños y niñas de hasta la talla 12. Sus colecciones incluyen trabajos que nos gustan mucho a las latinas, como bordados a mano, nido de abeja y telas con impresiones especiales”, continúa Baroni su disertación sobre la moda infantil.
Y enumera entre las favoritas las marcas de Baby Boden, Mini Boden, Johnnie B, Hanna Anderson, Mud Pie, Persnickety, Wildfox, Ralph Lauren, y todas las líneas de Nordstrom.
“En Peek-A-Boo nos hemos especializado en la reventa de estas y otras marcas similares, y nuestros consignadores ganan mucho más cuando nosotros se las vendemos. También ofrecemos consejos de cómo cuidar estas prendas cuando las están usando y de cómo prepararlas antes de traerlas a la tienda o enviarlas por correo”, dice Baroni. Su boutique es la primera de consignación de ropa infantil de Miami que vende su mercancía por internet.
Siendo una adolescente, Claudia fue enviada a Cuba para conocer a su padre, el también arquitecto Sergio Baroni, un italiano radicado en la isla. Y allí se quedó ella hasta 1987.
“La Habana es otra ciudad bellísima, con un gran carácter, reflejo de otros tiempos mejores, que también me enseñó y dio mucho. Allí recibí amor, conocí personas maravillosas y una cultura impresionante, con muchas capas de historia que la hacen ser lo que es”, expresa Claudia, aunque es en Miami donde ha vivido más de la mitad de su vida.
“Nuestros planes inmediatos son el promover la página www.peekaboobtq.com, a través de la cual los padres pueden comprar nuestros artículos y recibirlos con el envío gratuito”, y Baroni enfatiza en que se están preparando para aceptar y vender ropa y accesorios de mujer, como forma de crecimiento.
No hay límite de energía para Claudia, quien despierta bien temprano con la ayuda de un café Supremo, preparando almuerzos para que sus niñas lleven al campamento de verano. Luego comienza su vida laboral en la boutique, hasta que es la hora de recogerlas.
“Estamos dando los toques finales para que los clientes puedan enviarnos los artículos que quieren vender por correo utilizando una bolsa con un sello prepagado”, señala Baroni mirando el reloj, como indicando que su horario de empresaria termina y comienza el de mamá, no sin antes alentar a los interesados a estar al tanto a través del sitio web y las redes sociales para conocer cuando comienza este nuevo servicio.
Peek-A-Boo Boutique. 1911 Ponce de León, Coral Gables. 305-603-8995. www.peekaboobtq.com
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de julio de 2015, 5:55 p. m. with the headline "Peek-A-Boo, oasis para pequeños ‘fashionistas’."