‘Decir del tiempo’: lectura poética de Lizette Espinosa
La Fundación Cuatrogatos, Artefactus Cultural Project y Florida Humanities invitan a Decir del tiempo, una lectura literaria a cargo de la escritora Lizette Espinosa, quien realizará un recorrido por su obra poética el viernes 12 de junio, a las 8:30 p.m., en el Centro Cultural Artefactus.
Nacida en La Habana en 1969, y residente en Miami desde 2003, Lizette Espinosa es una de las voces poéticas con mayor proyección internacional de nuestra ciudad. El Ángel Editor, de Quito, Ecuador, dio a conocer en 2017 su libro Por la ruta del agua, y el poemario Como quien nada teme, que vio la luz originalmente con el sello Summa, de Lima, Perú, fue traducido al italiano y publicado el año pasado en Martinsicuro, Italia, por Di Felice Edizioni. Otras de sus obras son Donde se quiebra la luz, Humo, Lumbre y Memoria. Sus versos están incluidos en varias antologías, y Espinosa ha participado en festivales y lecturas de poesía realizados en Chile, México, Uruguay, Bolivia, Portugal y España, entre otros.
Con motivo de su recital de poesía Decir del tiempo, enmarcado dentro del programa de presentaciones de autores hispanos de nuestra comunidad que organiza periódicamente la Fundación Cuatrogatos y Artefactus Cultural Project, entrevistamos a esta destacada autora.
¿Qué es para ti la poesía? ¿Cuándo comenzaste a leerla y cuándo a escribirla?
Pienso que la poesía no se ata a una sola definición porque se muestra de múltiples formas. Es una manera de interpretar el universo, pero también el lenguaje de lo intangible, de las presencias que nos rondan y a veces, solo a veces, se dejan escuchar. Comencé a leer poesía en los años escolares; José Martí y Gabriela Mistral fueron los primeros responsables de mi fascinación por ella. Luego, en la adolescencia, empecé a hacer mis primeros intentos poéticos.
¿La poesía funciona para ti como una forma de tránsito o como un intento de detener algo antes de que desaparezca?
Diría que es algo más parecido a lo segundo. Es el registro de un instante, una idea, un pensamiento, una revelación que puede no volver a repetirse.
¿Cómo encuentras el equilibrio entre contención emocional y profundidad, dos rasgos presentes en tus versos?
Puede ser algo que se ha ido perfilando con el oficio sin que apenas lo note. A mí me interesa lo implícito más que lo explícito. Intento que haya un balance entre lo que se dice y lo que se sugiere, que haya un poco del misterio y del asombro que provocó la escritura del poema. Que deje algo en lo que reflexionar. Supongo que es lo mismo que busco como lectora.
En tus poemas aparecen con frecuencia imágenes de agua, humo, luz, trenes, naufragios. ¿Sientes que escribes sobre elementos que están siempre transformándose o en movimiento?
Si lo hago, es totalmente inconsciente. Quizás influya el hecho de mi propia movilidad, teniendo en cuenta que soy emigrante, que he vivido en tres países diferentes, y eso conlleva una adaptación cultural y geográfica. Escribo sobre la experiencia humana, y ella está en constante cambio y transformación.
Tu poesía parece habitar un tiempo distinto al de la urgencia cotidiana: un tiempo más interior y existencial. ¿Qué relación personal tienes con el paso del tiempo?
El tiempo es un tema universal y recurrente sobre todo en la poesía. Eliseo Diego nos lo dejó como herencia en su poema Testamento, quizás porque supo que nunca es suficiente o tal vez se refería a ese tiempo interior que mencionas y que se rige por otras pautas. Creo que mi relación con su paso es la misma que puede tener cualquiera que haya experimentado la fugacidad y la pérdida. Me esfuerzo por estar lo más presente posible confiando en que todo tiene su momento de maduración, aunque como cualquier ser humano miro con nostalgia el pasado y con incertidumbre o ansias el futuro.
Cuando lees en público, ¿cambia tu relación con el poema? ¿La voz y el cuerpo transforman el texto escrito?
Definitivamente, es como vivirlo, como vestirme de él (que soy yo misma) y mostrarme a los otros.
En tus poemas se aprecia una tensión muy delicada entre arraigo y desplazamiento. ¿Se puede seguir perteneciendo a un lugar después de haber partido?
Creo que uno pertenece al lugar por el que siente, aunque no sea en el que vive. A mí en lo personal, siempre me ha costado sentirme parte de un lugar. Aun cuando las condiciones estén creadas, hay un sentido de pertenencia que existe o no, y es independiente de tu voluntad. Para unos es fácil y a otros puede tomarle la vida entera.
¿Cómo sabes cuándo un poema debe soltarse y entregarse a los lectores?
Siempre pienso que puedo mejorarlo, la certeza absoluta de haberlo terminado es difícil alcanzarla, pero con el ejercicio y el conocimiento de mí misma, creo reconocer el momento en el que todo lo que añada está de más porque ya he dicho justo lo que pretendía del modo en que sé hacerlo.
La presentación tendrá lugar en Artefactus Cultural Center, en el 12302 SW 133rd Ct, Miami, FL 33186, el viernes 12 de junio del 2026 a las 8:30 p.m. Entrada y parqueo libre.