¿Síndrome posvacacional? Cambia los muebles
El temido regreso a la vida diaria después de unas merecidas vacaciones no siempre es estimulante y lleno de energía. La sensación de rutina se apodera de nosotros y de ahí al hastío hay un paso.
Vencer el síndrome del reencuentro con la realidad con buenos propósitos es una opción, tratar de que al regresar a casa tras el trabajo las paredes no parezcan pequeñas y tengamos la sensación de que mejor estar fuera que dentro puede combatirse con pequeños trucos.
El llamado síndrome posvacacional tiene solución modificando nuestro decorado diario.
CUESTIÓN DE COLORES
Sebastián Beres, director de Ecommerce de Voga.com, una web especializada en convertir clásicos del diseño en piezas para todos los bolsillos, asegura que vestir nuestro hogar con “colores cálidos, neutros y añadirle una buena decoración” se convierte en un elemento clave que consigue que “el buen tiempo” siga instalado en los complementos que nos rodean.
Beres indica que no hay porqué rodearse de colores “tristes y apagados” de ahí que proponga incorporar una atrevida silla Panton, inspirada en Verner Panton, para lograr que su intenso color de un giro a la decoración de la cocina o el salón.
En su atrevido y generoso catálogo también se puede encontrar la silla Ball, inspirada en Eero Aarnio, toda una apuesta por el rojo o el divertido reloj Surburst, en el que el paso del tiempo se contempla de otra manera.
Si lo que quiere es que mantener el ambiente de playa nada como optar por la silla Acapulco, un diseño típico de los cincuenta que recibe el nombre de uno de las ciudades más populares de México y que a pesar de presentar un asiento entrelazado, su diseño y su comodidad, además de la oferta en una gran variedad de colores, la convierten en una pieza versátil no solo de exterior sino también de interior.
LUCES Y SOMBRAS
Añadir luz a raudales en cada estancia es vital, por eso una decoración dominada por tonos blancos que reflejen la luz de lámparas en suspensión o de pie queda tan bien.
Otro de los clásicos de sus propuestas es implementar la decoración con elementos que aporten relax, calma, que permitan evadirnos y no pensar. El estilo escandinavo es la apuesta definitiva para lograrlo, una forma de tener la atmósfera del verano.
“Los acabados en madera y los tonos neutros favorecen un ambiente relajado”, comenta Beres, que propone el cambio de las hamacas o los balancines del jardín, por una mecedora, la RAR, toda una apuesta funcional y divertida.
En este caso las sillas Swan, inspiradas en Arne Jacobsen es una de las alternativas, combinada con la mesa Guéridon, inspirada en Jean Prouve.
Una apuesta por lo nórdico a la que también se suma Westwing, buscando ambientes relajados, en tonos claros, en los que los aparadores de madera se mezclan con lo rústico, vidrio y mimbre.
Las alfombras también forman parte de ese collage en el que hay que introducir alguna novedad para conseguir la estabilidad emocional. Deco&Living muestran alfombras geométricas con fondo beige y rayas rombo en verde y negro ideal para colocar en cualquier rincón.
De estructura sencilla y estilo kilim, los grises se apoderan de sus tonos para dar un toque más informal y sereno en cualquier estancia.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de septiembre de 2015, 9:52 a. m. with the headline "¿Síndrome posvacacional? Cambia los muebles."