WISH BOOK: Robert espera sus regalos en esta Navidad
Cuando los alumnos de la clase de Cuidados de Niños del English Center –el centro comunitario de educación de adultos ubicado al suroeste de Miami– recortaron y pegaron en su carta a Santa Claus los cinco regalos que les gustarían recibir en Navidad, Robert Docina, de 4 años, puso en primer lugar, un triciclo, seguido por un Playskool Hero, una minipista de carros (racetrack), botes de plastilina, un muñeco Iron Man y una tableta electrónica.
La lista suma alrededor de $230. Pero el niño ignora que su familia tal vez no pueda complacerlo y que hace un sacrificio enorme para pagar los $950 del alquiler del pequeño apartamento que ocupa en la Pequeña Habana.
Ismary Rey, la mamá, no encuentra trabajo; y el salario del papá de Robert –un mecánico de un taller de Hialeah– apenas alcanza para alimentar y vestir al resto de la familia ni para complacer los gustos de la hija mayor, que estudia en la secundaria.
“Mi hija es muy buena. No me ha pedido nada para estas Navidades”, comentó Rey, de 43 años, mirando la lista de Robert, sin ánimo de convertir en drama las estrecheces por la que está pasando su familia.
La mujer está pasando el curso de Cuidados de Niños en el propio English Center.
“Cuando me enteré de la situación económica por la que está atravesando Ismary le prometí hablar con alguien para que le consiguiera un trabajo. En otros tiempos su hija mayor hubiera contribuido a la familia con un salario, pero ahora los estudiantes de la enseñanza secundaria tienen un volumen de materias que les impide trabajar. Ya no es como hace 15 años”, recordó Gemma Carrillo, que fue maestra y ahora es especialista en educación de la Oficina de Relaciones Públicas del Miami-Dade County Public Schools. “Me conmovió verla tan humilde y luchadora, y enseguida me puse en contacto con el Wish Book de el Nuevo Herald para que todo el mundo supiera su necesidad”.
Con Carrillo colaboran dos miembros del Departamento de Policía de las Escuelas Públicas del Condado Miami- Dade, el comandante Edwin López y el teniente Raúl L. Correa, quien la pone en contacto con la comunidad “ya que la policía de las escuelas públicas siempre está muy cerca de la gente”.
En Santa Clara, Cuba, Ismary se desempeñaba como bibliotecaria hasta que se ganó la lotería de visas. Los gastos del viaje los asumió una tía. Y tras arribar a Miami con su esposo y su hija mayor, en el 2006, cuidó ancianos durante cinco años, hasta el nacimiento de Robert, que la obligó a alejarse del mercado laboral.
“Entonces me enteré por unas amistades que en el English Center podía aprender inglés”, rememoró Rey, que gracias a la gestión de Yamila Carballo, directora del English Center, que gestionó la ayuda financiera, pudo enrolarse en el programa de cuidados de niños (Early Childhood Education) y trabajar como voluntaria en el mismo.
“Ella vio los cielos abiertos cuando entró al programa el semestre pasado. Porque, además de estudiar, podía poner al niño en el babysitting”, dijo Carballo, anticipando que “cuando Ismary acumule las 600 horas del curso, concluya el portafolio de actividades realizadas con los niños y pase el examen del Departamento de Children and Family de la Florida, podrá graduarse y recibir un diploma de maestra de preescolar”.
La titular agregó que la posiblidad de que Ismary se quede enseñando en el centro, en el futuro, depende de la cantidad de niños que asistan, aunque con su certificado en mano, y la experiencia del English Center, podrá encontrar trabajo en cualquier centro de cuidados de niños del Condado.
Por su parte, Vera Lamar, profesora de Ismary, elogió su espíritu de superación.
“Pese a los obstáculos que enfrenta todo aquel que comienza una nueva vida en un país diferente, Ismary es muy emprendedora y tiene un gran espíritu de superación. Pero lo más importante es que tiene vocación y es muy cariñosa con los niños”, señaló la maestra.
“Aquí descubrí una vocación que no tenía prevista”, confesó Ismary. “Mi gran sueño es graduarme y darles una educación a mis hijos”.
Entretanto, Robert aguarda por su pedido a Santa. ¿Alguien podrá complacerlo?
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▪ Cómo ayudar: El Wish Book trata de ayudar a cientos de familias necesitadas este año. Para donar, puede pagar con seguridad en http://bit.ly/1NgNUZx. Para donar a través de un teléfono móvil, envíe el texto WISH al 41444. Para conocer más información, llame al 305-376-2906 o envíe un correo electrónico a wishbook @MiamiHerald.com. (Los artículos más solicitados son computadoras portátiles y tabletas para la escuela, muebles y furgonetas de acceso especial). Lea más en MiamiHerald.com/wishbook
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de diciembre de 2015, 3:08 p. m. with the headline "WISH BOOK: Robert espera sus regalos en esta Navidad."