Felipe Varela, el costurero de la reina Letizia
Alejado de ese estilo más conservador que hasta ahora ha barajado, Felipe Varela presentó en la pasarela de Madrid una colección lujosa y sexy.
Tras 14 años de ausencia, Felipe Varela regresó con su segunda línea, Varela, ideada para un público más joven. Y su vuelta fue así.
Varela presentó su trabajo bautizado como Crystal Arny, que representa un diálogo entre la estética futurista y el exceso provocador de la cultura hip-hop.
Diseños de carácter deportivo, de líneas rectas y cortes que evocan movimiento envuelto en un lujo y una sofisticación abrumadora.
Bajo esa bandera se vieron vestidos de aspecto frío cosidos con malla de metal, níquel, red de neopreno, cadenas o cristales de Swarovski, que conversan con prendas urbanas.
EL COLOR ORO
Felipe Varela muestra su cara más rebelde con estampados de camuflaje en tono ártico y dark, apuntes militares, cadenas y cristales por doquier envuelto en un halo nocturno.
También propone pieles de corte y colores juveniles combinados con vestidos lenceros que desvelan una mujer sexy, atrevida, pero sin perder un ápice de elegancia.
A juzgar por lo que propone, Felipe Varela es fan de las prendas deportivas como el chándal ilustrado y amante del oro, color que traslada a sandalias.
Flecos de napa escarchados de cristal, microlentejuelas, incrustaciones de cintas de macramé, bordados a mano y encajes, figuran en las nuevas prendas de este diseñador, que en ocasiones combinan hasta cuatro texturas diferentes en los vestidos de noche.
Una colección que habla de sensualidad con siluetas en distintos volúmenes, por ejemplo, abrigos oversize conjuntados con minivestidos inspirados en los años 1970.
Uno de sus sellos de identidad son las chaquetas muy estructuradas que, en ocasiones, combina con pantalones chándal, faldas largas o vestidos largos aderezados con lánguidas capas.
Patrones que acentúa con prendas confeccionadas con piel de zorro, chinchilla o visón, mostrando un lujo indiscreto, una opulencia que pasó por el rojo, el oro o el rosa cuarzo.
Carteras de mano, bolsos estilo shopping, que combinan piel de pitón con cadenas doradas y botín con reminiscencias militares de fino tacón y adornado con cristales, cintas de terciopelo o bufanda de visón fueron algunos de los complementos.
ASÍ SURGIÓ EL FLECHAZO
Su vuelta a la pasarela de Madrid era esperada, más desde que se ha convertido en modisto de la corte, una relación que comenzó en el año 2003, justo el día de la petición de mano de Letizia.
A la reina de España le llamó la atención el traje que lucía ese día la Infanta Elena, creado por Varela. Y así comenzó la relación entre la esposa de Felipe VI y su modisto, encargado de vestir a las hermanas de Letizia, Telma y Érika, y a su madre Paloma Rocasolano.
Aunque para su boda con don Felipe de Borbón la reina Letizia eligió a Manúel Pertegaz, Varela ha sido el escogido para vestirla en casi todos los actos oficiales de la Reina, desde la entrega de los premios Príncipe de Asturias, hasta la proclamación de Don Felipe, pasando por bodas reales y cena de gala durante sus visitas de Estado.
Según cuentan fuentes cercanas, Felipe Varela, que aprendió el oficio en el Institut Français de la Mode y trabajó para Kenzo, Dior o Lanvin, es meticuloso, perfeccionista y discreto.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de marzo de 2016, 7:46 a. m. with the headline "Felipe Varela, el costurero de la reina Letizia."