Galería 305

Milán: arte, moda y fútbol

Una ciclista circula por las calles de Milán.
Una ciclista circula por las calles de Milán. EFE/EPA/ANSA

Ubicada en el norte del país, a unos 600 kilómetros de Roma , Milán ofrece gran variedad de planes y opciones a los amantes de la cultura, el arte, el fútbol y la gastronomía.

Para acudir a la ciudad de la moda de Italia se puede viajar en avión, aterrizando en el aeropuerto de Milán-Malpensa; en tren, hasta la estación de Milán Central —la segunda estación italiana por grandeza y tráfico—; o en automóvil.

Alrededor del ‘Duomo’

Desde el punto de vista turístico, Milán es conocida principalmente por su Piazza del Duomo (Plaza de la Catedral), posiblemente la zona más emblemática de la ciudad y su atracción turística más importante.

Debe su nombre precisamente a su imponente catedral, pero además su interés radica en que es el centro de Milán, tanto en su sentido geográfico como por su valor artístico, cultural y social.

A lo largo de su espacio rectangular se suceden algunos de los edificios y monumentos más representativos de esta ciudad, capital de la región de Lombardía: el monumento ecuestre a Víctor Manuel II, el Museo del Novecento o el inicio de la Galleria Vittorio Emanuele II, que conecta con la Piazza della Scala.

La Galleria Vittorio Emanuele II es uno de los pasajes comerciales más bonitos de esta gran urbe, conocido coloquialmente también como el Salón de Milán, debido a sus numerosas tiendas de alta costura, establecimientos, cafés o restaurantes.

Cubierta por una bóveda realizada con arcos de hierro fundido y con un techo de vidrio, esta galería conecta con la plaza en la que se encuentra el Teatro alla Scala, uno de los templos operísticos más importantes a nivel internacional.

‘La última cena’ de Leonardo Da Vinci

Otros atractivos turísticos de esta ciudad italiana es la Piazza Mercanti, donde se encuentra el Palazzo della Regione.

Además, paseando por la calle Mercanti se llega a Via Dante, una elegante arteria comercial que a su vez desemboca en el impresionante Parque Sempione, donde se encuentra el Castillo Sforzesco, construido como fortaleza en 1368.

El interior del castillo cuenta con diversos museos, como el Museo Arqueológico o el de Artes Decorativas, además de una pinacoteca que incluye obras como San Benedetto, de Antonello da Messina, o la Madonna in trono tra santi siglata, de Andrea Mantegna.

El convento milanés de Santa Maria delle Grazie también es otra opción turística interesante porque en su interior se encuentra el fresco La última cena, de Leonardo da Vinci.

La obra ha sido admirada por personalidades de todo el mundo, como recientemente la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, que el pasado año acudió con sus hijas Malia y Sasha, durante una visita que realizó a Milán.

La Basílica de San Ambrosio, en cuya cripta se exponen los esqueletos de San Ambrosio, San Gervasio y San Protasio, o la iglesia de San Maurizio al Monastero Maggiore y sus preciosos frescos, son otras iglesias que también se deberían incluir en cualquier tour a Milán.

Sin olvidar la Pinacoteca de Brera, que presenta una de las más destacadas colecciones de arte del país con obras de maestros como Caravaggio, Tintoretto o Modigliani.

El legendario estadio de Giuseppe Meazza, también conocido como San Siro, es precisamente el espacio que ofrece la posibilidad de visitar el Museo del Inter y del Milan –el primero en el país ubicado en el interior de un estadio– y conocer la historia de los dos equipos milaneses a través de una colección de copas, trofeos, camisetas y otros objetos, propiedad de ambos clubes.

Vida noctura y gastronomía

Pero Milán es mucho más que turismo, es una ciudad que concentra numerosos espacios de ocio, restaurantes y cafeterías.

Algunos de los locales más frecuentados durante la noche se encuentran en la zona de la Galería de Brera, donde hay gran variedad de clubs y pubs, algunos con posibilidad de escuchar música en vivo.

Otra zona interesante es la del barrio de Navigli, llamado así por los canales artificiales que fueron construidos en el siglo XII con la intención de hacer accesible Milán desde el mar.

En la actualidad acoge a lo largo de los canales multitud de tiendas de segunda mano, establecimientos de regalos turísticos, casas antiguas, mercadillos y restaurantes y locales en los que degustar un “spritz” y tomar un aperitivo.

El aperitivo italiano se celebra por la tarde-noche, justo antes de la cena, y consiste en disfrutar en compañía una bebida que da acceso, generalmente, a un buen buffet de comida italiana.

En cuanto a gastronomía, entre los platos más característicos de Milán se encuentra en primer lugar el “risotto a la milanesa” aunque también es típica la milanesa o escalope, y el “carpaccio”, que generalmente consiste en láminas de jamón aliñadas con aceite.

Sin embargo, en Milán también se pueden degustar algunos platos típicos de toda Italia, además de las características pizzas o de los platos de pasta italianos.

Desde la polenta, elaborada con harina -predominantemente de maíz- hervida, originaria del norte de Italia, hasta la ensalada caprese, ideal para acompañar cualquier comida, pasando por los “gnocchi” -pasta de patata, harina y agua-.

En cuanto a los postres, la carta es variada, desde el tiramisú hasta la “panna cotta”, sin olvidar los helados.

Capital italiana de la moda

Finalmente, Milán es también sinónimo de moda. Es difícil pasear por sus calles y no encontrarse con lujosos escaparates de estética cuidada.

Una de las zonas comerciales más emblemáticas es la que se encuentra en el interior de la Galleria Vittorio Emanuele II, que acoge firmas como Gucci, Prada, Giorgio Armani o Louis Vuitton, aptas solo para algunos bolsillos.

Firmas reconocidas a nivel internacional que también se concentran en otra de las calles comerciales de lujo más conocidas en Milán: Via Montenapoleone.

De hecho, esta calle forma parte del llamado “cuadrilátero de la moda” que, delimitado por las calles Via Montenapoleone, Via Alessandro Manzoni, Via della Spiga y Via Sant’Andreacomo, es un área plagada de tiendas de ropa y establecimientos de complementos y joyerías a pocos metros de la catedral.

Entre estas calles se pueden visitar las tiendas de Salvatore Ferragamo, Valentino, Ermenegildo Zegna, Loewe, Cartier o Ralph Lauren, y admirar sus cuidados escaparates, muchos de ellos espectaculares, llenos de elegancia y buen gusto.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de septiembre de 2016, 6:34 p. m. with the headline "Milán: arte, moda y fútbol."

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