Helena Ibarra en Casabe, un encuentro con su cocina fusión
A veces con los restaurantes es cuestión de suerte. Y qué mayor fortuna que en el día que uno elige para “descubrir” un restaurante, encontrarse con que esa noche precisamente se encuentra en el lugar a una famosa chef ofreciendo a precio especial una cena de degustación. Es como para lamentarse de no haber comprado también un billete de lotería.
Mi compañera de cena y yo, enseguida aceptamos la proposición de la amable camarera de Casabe 305 Bistro, curiosos por degustar la cena de cinco platos que proponía, nada menos que la renombrada Helena Ibarra. Educada en Francia, donde empezó muy joven con el chef Gerard Vie, autora del laureado libro La cocina extra-ordinaria, la chef venezolana se destaca por redefinir elementos tradicionales de la vastísima culinaria de ese país con toques modernos y audaces.
Veamos la cena que degustamos, de sorpresa en sorpresa, acompañada de cerveza venezolana. Como aperitivo: Tequeños de queso de cabra con sirope de papelón y especias. El concepto del tequeño aquí va y vuelve por Japón, pues los famosos palitos de harina rellenos de queso, aquí se vuelven barritas de exquisito queso de cabra frito a la tempura. El almíbar de azúcar prieta hace que estalle en la boca lo salado con lo dulce. Inolvidable.
Luego una Crema de cebolla y queso telita con Rosa de Parma. La rosa es de jamón de Parma, la crema es el suave queso telita envuelto aterciopeladamente en la crema de cebolla. Todavía se me hace la boca agua.
Siguió el Pescado blanco en hojas de plátano. Con nombre humilde, pero con toda una constelación de sabores. En palabras de la propia Ibarra (verdadera poeta de la cocina): “Apacible en su manto vegetal, sonríe este churrasco de pescado perfumado… ajíes margariteños lo cubren emocionados. Sonrisas cítricas y la pasión de este tomate, hijo privilegiado del sol… Puré en su tono plátano pintón con notas agudas de chicharrón. El mar, Karivana para seducir y despertar”.
Y bien despiertos quedamos ante esa exquisitez de pescado con su aplatanado acompañante con algo de fufú y algo de machuquillo, pero con “coruscancias” distintas en las papilas.
La carne fue un: Tepuy Yin Yang con picante suave de bachaco culón del Amazonas, katara y soles de yuca. Baste decir que ha sido el mejor filete que me he comido. Con su toque carnal bien pecaminoso, pero con una suavidad que hacía olvidar el origen animal de aquel manjar que se deshacía en la boca con mil resonancias de especies y aliño.
Finalmente, el postre del fin de los tiempos. Ese que uno pediría como última cena si es condenado a muerte: Sorpresa de Gran Samán. Viene siendo un nido de masa philo con “sorpresa” de crema inglesa trucidada de chocolate negro como la culpa de comérselo sin dejar ni huellas en el plato.
Después de semejante orgasmo culinario no pude menos que preguntar por la artista cocinera, que quería felicitarla, entrevistarla, llevármela para mi casa. Amabilísima y bellísima, Ibarra es el mejor testimonio de lo saludable de su cocina, pues no oculta sus 57 años y parece una muchachita, como si fuera la hermana mayor de su hija, actriz de TV.
Saludó y se hizo fotos con todos los comensales, privilegiados de la noche que habíamos probado su especial menú sin necesidad de tomar un avión, pues Ibarra tiene su restaurante Palms en el Hotel Altamira Suites, en Caracas, pero piensa seguir visitando Casabe en Miami que ya es también algo venezolana.
Ibarra nos mostró su agotado libro donde se lucen sus creaciones que le han ganado fama mundial. El libro recibió, en 2011, el Premio Gourmand, como “el mejor libro escrito por una chef en todo el mundo”. Y para compartir con los lectores de el Nuevo Herald, nos dejó publicar la receta que verá a continuación.
daniel.dfernandez.fernandez@gmail.com
‘Casabe’ 305 Bistro, 1762 Coral Way. Reservaciones, 305-302-5160.
TOPOCHOS CON TARTARE DE ATÚN:
INGREDIENTES:
6 topochos (plátanos burros) verdes
1 lb. atún fresco
6 cdas. de cilantro en flor
3 cdas. yerbabuena
6 cdas. culantro
3 cdas. jengibre picadito
2 cdas. salsa de soya
1/2 tz. aceite de oliva
3 litros aceite de maíz
1 tz. agua
1 cda. sal marina
3 dientes de ajo
PREPARACIÓN:
Pele los topochos, elimine las puntas y córtarlos en porciones de dos centímetros de espesor. Fríalos en abundante aceite de maíz a 355° F. Deles forma de cesto a los topochos utilizando un exprimidor de limones previamente forrado en papel plástico transparente. Machaque los dientes de ajo y mézclelos en un bol con la sal y el agua. Sumerja los cestos en el agua sazonada y vuélvalos a freír para dorarlos. Corte el lomo de atún en cubitos de un centímetro y sazónelos con un chorrito de aceite de oliva y sal. Mojito: Mezcle todas las yerbas con el jengibre, todo bien picadito y agregue el aceite de oliva y la salsa de soya. Montaje: Llene las cestas de topocho con el tartare de atún y rocíelos con el mojito.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2016, 4:00 a. m. with the headline "Helena Ibarra en Casabe, un encuentro con su cocina fusión."