Chef Zarela Martínez disciplinada y positiva con la Enfermedad de Parkinson
Si buscas la palabra resiliencia en el diccionario, seguramente te topas con un retrato de Zarela Martínez. Lo mismo si te preguntas qué significa reinvención. La laureada chef mexicana ha incurrido en nuevas facetas personales y profesionales desde su diagnóstico de Enfermedad de Parkinson (EP), al punto que en los pasados años se ha convertido en cantante y actriz y se está abriendo paso en el mundo del podcast.
Martínez, será una de las homenajeadas de ‘A Night at the Market’, el evento gastronómico de recaudación de fondos para la Fundación de Parkinson que se celebrará el 23 de octubre en The Lincoln Eatery en Miami Beach. Y la verdad que la imparable mujer es un gran ejemplo que se puede tener calidad de vida con el degenerativo mal neurológico que afecta el movimiento y provoca temblores, entre otros padecimientos.
La progenitora del chef Aarón Sánchez, quien participará en el evento, no cree en obstáculos. Desde que llegó a los Estados Unidos como madre soltera junto a sus mellizos se propuso tener su restaurante en Nueva York. En 1987 estableció Zarela, una oda a la comida mexicana casera, que mantuvo con mucho éxito hasta 2011 cuando decidió cerrar porque los síntomas de la enfermedad le impedían dedicarse a su restaurante de la manera que deseaba. Durante su carrera ha escrito libros y realizado programas televisivos. En la actualidad es considerada la pionera de la cocina regional mexicana en los Estados Unidos.
El retirarse no significó una pausa, Martínez, quien se describe como “muy lanzada” se mantiene activa como consultora, asesora y recién protagonizando un podcast sobre ingredientes junto a su hijo Aarón. Pero el paso menos acelerado le ha permitido enfocarse en su tratamiento y cultivar otros talentos. “Nunca pensé que me iba a incapacitar, pero poco a poco he experimentado cambios. El más radical fue al caminar. Es una enfermedad muy dura, pero no es una sentencia. Soy vanidosa, la cara se transforma, casi se crea una máscara y tengo que estar consciente de eso a la hora de sonreír”, expresó.
Martínez asumió su enfermedad “por los cuernos” y está convencida que el hacer ejercicios a diario, el socializar y crear la han ayudado. También hacer cosas que le gustan y la llenan, como lecciones de canto porque “siempre me ha gustado cantar y las terapias eran muy aburridas”. “Con el Parkinson uno de los problemas es el habla. La quijada se traba e impide hablar claramente. Como siempre me ha gustado cantar, preferí tomar lecciones que terapias”, contó.
En una ocasión un productor la escuchó y le preguntó si quería hacer una audición para una película. Así fue como acabó con un rol de cabaretera en “Moronga” en 2016. Quedó tan entusiasmada, que en 2017 grabó el disco “Sad Songs from a Happy Heart”, reinterpretaciones de clásicos boleros mexicanos como “Beso asesino” y “Hay unos ojos”, entre otros.
La energía y la intensidad de la mujer oriunda de Sonora es evidente en una charla telefónica con Galería 305. Y, aunque no aparenta deprimirse, admite que tiene algunos días mejores que otros. Ella señala que un nuevo medicamento la ha ayudado mucho con su movilidad, pero siente que su disposición es igual de importante para mantenerse estable. “Hay que tener mucha disciplina. Mi filosofía es que uno puede decidir cómo se siente. Decido sentirme alegre, contenta y positiva todos los días. Sigo mi régimen de medicinas, me alimento bien, hago mis ejercicios aeróbicos, es cuestión de disciplina y actitud y esperanza”.
Contrario a muchos del millón de personas en América que padecen EP, Martínez siempre ha sido muy abierta sobre su condición. Ella piensa que es importante no solo para concienciar y alentar a hacerse chequeos, sino también por quienes la rodean. “Estoy convencida que tenía síntomas desde que abrí el restaurante, pero como me mantenía activa, creando y socializando, combatía el mal sin saberlo”, expresó.
“Es importante hablar de este tema. Muchos no quieren y le achacan los temblores u otros síntomas a la edad. Pero con tratamiento se puede llevar una vida muy satisfactoria. Me gusta ser honesta porque, de repente, en medio de una conversación me quedo congelada, o tengo un problema con el balance o me da un temblor. En ocasiones, he estado caminando y no puedo dar un paso, simplemente digo que tengo Parkinson”, confesó.
Sus problemas de movilidad no le impiden a Martínez continuar combatiendo el estigma de la enfermedad y promoviendo su cultura. “Tengo muchos proyectos, doy charlas en público. Mi misión es promover mi cultura y darla a conocer por todos los medios que pueda. Enseñar que uno se llena de sabores, no de la cantidad de comida”.
El evento en uno de los nuevos food halls de la ciudad le permite a Martínez su regreso a Miami. Esta es una oportunidad para compartir con chefs que ha visto desarrollarse y con otros muy amigos de su hijo. El ‘Padre de la Comida Southwestern’, Stephan Pyles, será el invitado especial y ofrecerá tacos de langosta. También participarán en las rondas de degustaciones James Tahhan, o chef James de Telemundo, la celebrity chef Sue Torres, chef John Mooney y los restauranteros locales Michael Schwartz y Richard Hales. Durante la noche también habrá música y se llevará a cabo una subasta silente.
“Cada uno va a cocinar una especialidad y va a estar delicioso. Va a estar bien bonito, va a ir mucho latino y nos vamos a poner en onda”, prometió quien dice amar el bailar y la rumba.
‘A Night at the Market’ , noche de degustación a beneficio de la Fundación Parkinson. The Lincoln Eatery, 723 Lincoln Ln N, Miami Beach, FL 33139 Boletos o 305-537-9957
Ensalada de piña ~ Zarela Martínez
Ingredientes:
1 piña grande madura, pelada y sin el corazón 1 cebolla roja pequeña 1-2 jalapeños verdes 1-2 jalapeños rojos (si no encuentras, utiliza verdes) Jugo de una lima grande (2 ½ cucharadas) ¼ taza aceite de oliva ½ - 1 cdta. de sal a gusto
1 puñado de hojas de cilantro
Procedimiento:
Corta y pela la pina a lo largo en cuartos, pica cada cuarto en rodajas transversales de ¼ pulgada.
Corta la cebolla de manera transversal en rodajas muy finitas. Remueve las venas y semillas de los jalapeños y corta en rodajas finitas. Une la piña, cebolla y jalapeños en un recipiente para ensaladas.
Mezcla el jugo de lima, el aceite de oliva y sal (comenzando con la ½ cucharadita y agregando más a gusto).
Vierte el aderezo sobre la mezcla de piña y combina bien. Sirve y adorna con el cilantro.