Este restaurante sirvió a los suburbios de Miami casi 50 años. Ahora está por cerrar
Nunzio’s Ristorante era algo más que un local tradicional de comida hecha a base de salsa de tomate, que sirvió durante casi 50 años sencillos clásico italianos a las comunidades del oeste de Miami.
El restaurante de centro comercial era el sueño de una familia de inmigrantes con dificultades. Nunzio Auricchio dejó atrás una vida miserable en el pequeño pueblo de San Giuseppe Vesuviano, donde vendía productos alimenticios en el maletero de su coche, para abrir un restaurante donde su esposa y sus cinco hijos pudieran trabajar y prosperar.
Se convirtió en un clásico del sur de la Florida. Sirviendo gigantescas porciones familiares de ziti al horno, canelones y parmigianas —con un par de platos improvisados que llevaban el nombre de mamá y papá—, Nunzio’s era una parada perfecta entre semana para familias cansadas y ocasiones especiales tranquilas.
Pero después de 48 años, el último de aquellos niños que trabajaba en el restaurante lo cerrará definitivamente. El restaurante no renovará su contrato de alquiler cuando termine el 27 de marzo.
“Quiero llevarme conmigo los recuerdos de este lugar, pero no la carga”, dijo el actual dueño, Roberto Auricchio, de 60 años, el segundo hijo más joven de Nunzio.
La crisis del petróleo de los años 70 exprimió a la familia Auricchio. La esposa de Nunzio, Gilda, le preguntó a su hermana, dueña del clásico restaurante de comida italiana de Brooklyn, Mario’s, si podía apadrinar a su familia y ayudarles a entrar en el negocio de los restaurantes en Estados Unidos.
Los Auricchio, de Italia, y los parientes de Gilda, de Nueva York, se mudaron a Miami, donde abrieron un restaurante juntos. Primero se llamó Mario’s hasta que Nunzio lo compró dos años después y le puso su nombre.
En ese restaurante de 30 sillas trabajaban sus dos hijas y sus tres hijos. Nunzio y Gilda, que aprendieron las recetas de sus tíos, las reprodujeron fielmente en un centro comercial de la esquina de Coral Way y Southwest 97 Avenue hasta 1986, cuando un incendio en el centro comercial dañó su restaurante.
Estuvieron fuera del negocio durante un año, pero cuando volvieron a abrir en la ubicación actual, en 11433 SW 40 St., se llenó de fieles comensales.
“Los comensales sienten que este es su segundo hogar cuando vienen aquí con sus familias”, dijo Roberto. “Es un lugar familiar donde pueden compartir recuerdos”.
Las hermanas Erminia y Maria-Nunzia volvieron a Italia para casarse. Pero los hermanos, Biagio, Roberto y Francesco, siguieron dirigiéndola con sus padres.
Así fue hasta que Gilda murió en 2015. Con el corazón roto, Nunzio murió un año después. Biagio, que trabajó allí de mesero a la vez que daba clases de italiano y francés en Miami Dade College, se jubiló y Roberto se encargó de las operaciones diarias durante los últimos años.
Pero al no tener hijos ni sobrinos interesados en retomar el negocio familiar, Roberto decidió dejar el restaurante.
“No quiero que el nombre de Nunzio’s se manche si alguien lo toma y lo arruina”, dijo.
Roberto y su personal han pasado las últimas semanas despidiéndose de los comensales. Marcela Tondi, una argentina mesera desde hace años, dice que se le hace “un nudo en la garganta” cuando piensa en el final de Nunzio’s. “Todos los días nos estamos despidiendo”, dice.
No hay que llorar al pequeño restaurante, dice Roberto. Durante casi 50 años, mantuvo viva a una familia y su sueño.
“Terminé lo que me prometí que iba a hacer”, dijo Roberto. “Y ahora es el momento de seguir adelante”.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de marzo de 2022, 11:05 a. m..