Portobello: cocina ‘Italiatina’, con ambiente romántico
Si conduce frecuentemente por Coral Way, a la altura de la calle 28, es posible que lo haya visto: Portobello, un pequeño restaurante como esos acogedores de los barrios neoyorquinos, que desde afuera intriga e invita a tenerlo en cuenta para una próxima ocasión.
Y qué mejor momento que el domingo, 14 de febrero, para cenar una Corvina en Salsa de Langosta y Camarones o un Media Luna de Seabass en Salsa de Cerveza –entre otros platos para escoger– en un ambiente íntimo, romántico, moderno y a la vez cálido.
“Este restaurante surgió de un sueño que compartía con mi esposa, la chef Carolina Francis, y yo cuando llegamos a este país a finales de la década de los 80”, cuenta Vladimir Rivas, un venezolano que vino a perfeccionar su inglés y en la medida que las cosas en su país iban empeorando se quedó en Miami sin haberlo planificado.
“Mi familia siempre estuvo involucrada en restaurantes portugueses, así que de alguna forma este mundo no me era ajeno”, continúa Rivas. “Empecé en este negocio primero como comensal y luego aquí en Miami trabajando en casi todas las posiciones para mantenernos”.
Mientras degusto de aperitivo un champiñón relleno de prosciutto y mozzarella cocinado a la vinagreta, llamado Portobello Extasys, advierto un cartel en inglés encima de la barra que traduciría “aquí se hacen las comidas y los recuerdos”.
Carolina Francis, una mujer de ojos vivaces, con su traje de chef en color negro, se une a la conversación.
Tengo un paladar delicado que me permite imaginar combinaciones de productos e ingredientes y armar un plato en mi mente. El resto es llevarlo a la práctica
Carolina Francis
chef y copropietaria“Soy autodidacta, porque en realidad nunca tuve un entrenamiento formal”, dice al celebrarle su Pimiento de Piquillo, relleno de un mousse de pescado casero cubierto de salsa de langosta. “Nunca estuve totalmente interesada por la cocina, salvo algunas inquietudes en mi adolescencia. Pero la transición fue natural. Quizás influyera que tengo un paladar delicado que me permite imaginar combinaciones de productos e ingredientes y armar un plato en mi mente. El resto es llevarlo a la práctica”.
El restaurante abrió en 1999 y el nombre tiene un significado para sus propietarios.
“El champiñón más grande es el Portobello, por eso Carolina escogió el nombre, pensando que era el que más sombra nos daría”, explica Rivas, un conversador nato. “Cada restaurante tiene una mano que lo identifica. Este tiene la mano de ella que no sé en qué toque consiste, pero durante estos más de 16 años hemos atraído una clientela fija y leal y muchos amigos sumados a nuestra familia”.
Hasta el nombre es romántico en Portobello, que debe su nombre al champiñón más grande, por eso Carolina escogió el nombre, pensando que era el que más sombra nos daría
Vladimir Rivas
copropietarioPortobello comenzó como un restaurante italiano, y lo sigue siendo, solo que le han ido incorporando platos de la gastronomía latina, española y hasta portuguesa. Vladimir Rivas la bautizó cocina Italiatina, un término muy útil para este Miami de hoy día.
Las Arepitas del Cielo de chicharrón horneado preparadas por Carolina son innovadoras y refinadas, manteniendo el espíritu de ese plato tan popular de Venezuela. “Lo principal en una buena cocina es que el producto sea de primera y fresco. Y esa es la base de la mía”, enfatiza la chef Francis.
Rivas, por su parte, cuenta que en este restaurante han comenzado romances que hoy perduran, parejas que luego regresan hasta con una familia formada.
La atmósfera de Portobello es ideal para una cena íntima. En su última renovación, el ambiente fue creado por el decorador Frank Perdigón. Las piezas de arte que exhiben sus paredes van cambiándose cada cierto tiempo y en estos momentos cuenta con obras del artista Julio Blanco.
“Tenemos un cliente que almuerza todos los días aquí desde que abrimos el restaurante, menos el viernes y el fin de semana. Es el doctor Luis Lemes, y tiene su mesa al lado de la ventana”, dice Rivas. “Algunos comensales fijos cuando llegan enseguida quieren saber si ya el doctor Lemes almorzó para poder ocupar su mesa”.
Es que Carolina y Vladimir son, además, unos excelentes anfitriones que captan las preferencias de los comensales y cuando ellos regresan los acomodan y consienten.
El Oxtail alla Milanesa de la chef Francis, acompañado por sus raviolis fritos inolvidables, es un plato para tener en cuenta si es amante del rabo cocinado a la perfección y estará incluido también en el menú del próximo domingo si decide pasarla en Portobello.
Otro plato con que contará el menú del 14 de febrero es la Lasagna Carolina, preparada con salsa Bechamel, bolognesa, mozzarella y parmesano.
“La lasaña ha sido siempre una de mis comidas preferidas, y fue el primer plato que aprendí a hacer en mi vida cuando era adolescente”, recuerda Carolina. Y, raro en la mayoría de los restaurantes del área, la propia chef confecciona algunos de los postres, como su flan con textura de tocinillo y el tiramisú más delicioso de la ciudad.
En Portobello también se celebran fiestas privadas. “Una de las más grandes que realizamos fue un divorcio, pero ese romance no había comenzado aquí”, cuenta riendo Vladimir.
El matrimonio, de tres hijas jovencitas, entretiene la idea de abrir otro restaurante en Coral Way.
“Me gustaría continuar apostando por esta calle histórica con atmósfera urbana, que espero que un día no lejano los inversionistas y las autoridades ayuden a revitalizar para que se vuelva más animada y transitable para los peatones. Para mí, una de las calles más bellas de Miami”, apunta Vladimir Rivas.
Si se decide por Portobello para celebrar San Valentín, con su pareja o amistades, le recomendamos que haga una reservación anticipadamente.
Menú de San Valentín
Hojaldrado de salmón al Caprino en Salsa Menier; Corvina en Salsa de Langosta y Camarones; Veal Scallopini Portobello; Oxtail alla Milanesa; Lasagna Carolina’ Media Luna de Seabass en Salsa de Cerveza.
A continuación dos recetas, cortesía de Portobello Restaurant.
yorkville43@yahoo.com
Portobello Restaurant, 2841 Coral Way. Reservaciones, 305-445-0093.
PORTOBELLO EXTASYS
INGREDIENTES:
1 rebanada gruesa de mozzarella
4 lascas de prosciutto di Parma
1 champiñón Portobello (grande)
1/2 tz. vinagretta de la casa
1/4 tz. caldo de pollo
1 rodaja gruesa de tomate
2 hojas de lechuga romana previamente cortada
1 cdta. perejil
PREPARACIÓN:
Cubra la mozzarella con el prosciutto; caliente la vinagretta y el caldo de pollo en una sartén mediana. De inmediato, agregue el Portobello, la rodaja de tomate y el queso mozzarella. Déjelo cocinar por unos minutos, hasta que estos 3 ingredientes estén ligeramente blandos. Para montar el plato, coloque lechuga romana en el centro y vaya agregando (en el siguiente orden) el tomate, la envoltura de mozzarella; y corone con el Portobello. Por último, bañe todo con la reducción de vinagretta tibia.
SALMON DIJONAISSE
INGREDIENTES:
8 ozs. filete de salmón
1/2 tomate cortado en pedacitos
1/2 cda. alcaparras
5 champiñones rebanados
1 cda. mostaza en granos
1/2 tz. vino blanco
1/2 tz. caldo de pescado
1 oz. crema espesa
3 cdas. aceite de oliva
sal y pimienta
PREPARACIÓN:
Sazone el salmón en una sartén previamente caliente; agregue aceite y dórelo por 2 minutos. Transcurrido el tiempo de cocción, incorpore las alcaparras, los champiñones, el tomate y la mostaza; cocine por 2 minutos y luego agregue el vino hasta que se evapore. Por último vierta el caldo de pescado y la crema. Y colóquelo en el horno por 10 minutos, a una temperatura de 350º F.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de febrero de 2016, 11:06 a. m. with the headline "Portobello: cocina ‘Italiatina’, con ambiente romántico."