Salud

Las mamografías tridimensionales hacen una gran diferencia en la detección del cáncer de seno

Mary Shallcross se realiza una mamografía tridimesional en el Women’s Imaging Center del Memorial Regional Hospital en Hollywood, Florida.
Mary Shallcross se realiza una mamografía tridimesional en el Women’s Imaging Center del Memorial Regional Hospital en Hollywood, Florida. MCT/Sun Sentinel

Para todas las mujeres, particularmente para aquellas con senos densos, una mamografía tridimensional puede hacer una diferencia significativa en la detección de tumores.

Aprobada por la Administración de Alimentos y Drogas de EU en 2011, la tomosíntesis digital tridimensional del seno, también conocida como mamografía tridimensional, permite a los radiólogos mejorar la visualización del tejido mamario con rayos X.

La mamografía tridimensional captura múltiples capas del seno en múltiples ángulos, dice la Dra. Monica Yepes, directora de imágenes de seno y profesora asociada de radiología de Sylvester Comprehensive Cancer Center en U-Health. Las imágenes son traídas para crear una reconstrucción del seno.

“Es como tener vistas múltiples de una manzana donde usted realmente puede examinar cada rebanada”, dice Yepes.

Las imágenes tridimensionales son capas del seno seccionadas de forma muy fina, que permite que pequeñas lesiones sean mejor evaluadas que una imagen tradicional bidimensional, que ofrece vistas desde arriba y desde el lado”.

“Todas las mujeres nos beneficiamos de la mamografía tridimensional, especialmente mujeres con senos densos”, dice la Dra. Kate Lampen-Sachar, radióloga de senos del Miami Cancer Institute, parte de Baptist Health South Florida.

La nueva tecnología ayudará en la detección temprana, especialmente a la luz de las nuevas guías de evaluación que aprobó la Sociedad Americana de Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés) aprobó el pasado octubre. Las guías recomiendan que las mujeres con un riesgo promedio a padecer cáncer de seno deben comenzar las mamografías anuales a los 45 años.

Las mujeres con alto riesgo de cáncer de seno debido al historial familiar, necesitan comenzar a evaluarse desde más temprano y con más frecuencia, de acuerdo con ACS. Yepes ha identificado que las mujeres con mutaciones genéticas o fuerte historial familiar, pueden necesitar hacerse la mamografía antes de los 40 años, y puede que necesiten más estudios, tales como imágenes de resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) y ultrasonidos.

A los 55 años, las mujeres deben realizarse las mamografías cada dos años. Las mujeres que prefieren tener mamografías anuales, deben mantenerse en esa rutina, de acuerdo con ACS.

Uno en cada seis casos de cáncer de seno ocurre en mujeres entre las edades de 40 a 49, de acuerdo con el Colegio Americano de Radiología y la Sociedad de Imágenes de Seno. En efecto, la tasa de incidencia para las mujeres de 40 a 44 años es dos veces la de las mujeres entre las edades de 35 a 39 (122.5 vs. 59.5 por cada 100,000 mujeres). Para las edades de 45 a 49, la tasa es 188.6 por cada 100,000 mujeres. La edad mediana al momento de diagnóstico: 62, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cáncer.

El porcentaje de mujeres que se han hecho mamografías en los pasados dos años, se divide uniformemente a través de las líneas raciales, aunque las diferencias varían entre grupos étnicos.

De acuerdo con ACS, 69 por ciento de las mujeres blancas no hispanas de 45 años y mayores han tenido una mamografía en los pasados dos años, basado en datos de 2013. Durante el mismo período, 70 por ciento de las mujeres negras no hispanas de 45 años o más tuvieron una mamografía en los pasados dos años. Entre las mujeres hispanas, la tasa es de 64 por ciento.

Pero las nuevas directrices de ACS, que abogan por que las mujeres a los 40 tengan la opción de tener una mamografía en lugar de recomendar fuertemente la práctica, puede tener efectos duraderos en la salud de las minorías. Las mujeres negras tienden a ser diagnosticadas con un cáncer de seno más avanzado a edad más temprana y son más propensas a morir de cáncer de seno que las mujeres blancas, según han demostrado los estudios. Los factores reproductivos, la biología del cáncer de seno y la falta de acceso al cuidado de salud parecen jugar un rol en las disparidades.

Las mujeres hispanas tienen tasas más bajas de cáncer de seno y mortalidad por cáncer de seno, en comparación con las mujeres negras no hispanas y las mujeres blancas, de acuerdo con ACS. Pero el cáncer de seno sigue siendo la causa principal de muertes por cáncer entre las mujeres hispanas. Esto puede deberse a tasas inferiores de mamografías, así como a tardanzas en el seguimiento luego de una mamografía anormal, de acuerdo con ACS.

Con la adición de las mamografías tridimensionales al arsenal contra el cáncer de seno, se deben lograr grandes avances en la detección, dicen los expertos médicos. Los estudios han demostrado un aumento de 40 por ciento en la detección de cáncer de seno con la tecnología tridimensional, comenta Yepes.

“Es una tecnología muy prometedora”, dice Yepes. “Esperamos que se convierta en el estándar de cuidado en el futuro.”

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2016, 11:17 a. m. with the headline "Las mamografías tridimensionales hacen una gran diferencia en la detección del cáncer de seno."

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