Reemplazo de órganos con células madre
El primer trasplante de corazón se realizó hace más de 40 años por el cirujano sudafricano Christian Bernard. Y aunque hemos avanzado mucho en este terreno, la cantidad de pacientes que mueren anualmente por fallo cardíaco antes de recibir un trasplante de corazón es de alrededor de $250.000.
El costo de la enfermedad llega a los $40 billones, sin contar que cada paciente que recibió un trasplante tendrá que tomar de por vida un sin número de medicamentos inmunosupresores para evitar el rechazo del órgano. No solo son los pacientes cardíacos los que corren esta suerte también están los pacientes con riñones, hígado o pulmones dañados que necesitan trasplante y que será muy difícil que lo reciban. Por eso es necesario buscar nuevas alternativas que ofrezcan una esperanza a todos ellos.
El potencial que suponen las células madre parece una buena solución para reemplazar las células dañadas de estos órganos. Las investigaciones realizadas en humanos coinciden en que realmente las células madre no solo son capaces de reemplazar las células dañadas sino que asumen esa función y empiezan a comportarse como lo harían las células de ese órgano. Para estos procedimientos se han utilizado con éxito tejidos de la médula osea y grasa corporal.
La mayoría de estos trasplantes han utilizado tejidos del propio paciente, aunque algunos estudios han mostrado la posibilidad de usar células de otros individuos.
Para este tipo de procedimiento el corazón es un órgano ideal, ya que su única función es latir. Otros órganos más complejos como el hígado o los riñones suponen un reto mayor, ya que tienen funciones más complicadas, como filtrar y producir una serie de sustancias y hormonas.
De una forma u otra, el hecho de trasplantar células madre a un órgano enfermo, tal vez en los estadios primarios, garantizarían retardar el deterioro del mismo y el empeoramiento de las condiciones, además de controlar los enormes gastos en estos pacientes.
Un niño británico de 10 años se convirtió en el primer menor que se sometió a un trasplante de tráquea con un órgano creado de sus propias células madre. La operación, que duró nueve horas en el hospital Great Ormond Street de Londres, redujo el riesgo de rechazo. De lo contrario, el paciente hubiera pasado a formar parte de las estadísticas de casi 100 por ciento de mortalidad; en el 2012, en una visita al vaticano, lo conocí y estaba en buen estado, y de muy buen ánimo.
Mucho nos falta por andar, pero no tengo dudas de que más temprano que tarde, se podrán generar órganos con nuestras propias células madre; más importante aún estas nos van a ayudar a que los órganos no se degeneren al punto de necesitar un trasplante.
Ramón Castellanos, MD, especialista en Regeneración Celular con Células Madres Stem Cell Miami. Profesor Asistente de la División de Cirugía de la escuela de medicina FIU. Para más información stemdoc305@gmail.com o (305) 598-7777.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de febrero de 2015, 7:35 a. m. with the headline "Reemplazo de órganos con células madre."