Remover los metales tóxicos de la sangre ayuda a los diabéticos
El líquido que baja hacia la vena de Richard Curren, puede prevenir ataques futuros al corazón y otros problemas cardiovasculares en el paciente diabético de 73 años.
La infusión líquida que es la segunda para Curren, con 38 pendientes para los próximos diez meses, puede también ser salina, un placebo que ayuda a los investigadores a medir la eficacia de los tratamientos en las pruebas clínicas.
Y de aquí a cinco años, cuando todos los datos de más de 1,100 pacientes de 100 lugares en Estados Unidos y Canadá, incluyendo Mount Sinai Medical Center, se unan y se analicen, puede que los profesionales médicos encuentren que la terapia de quelación sencillamente fracasó.
Pero el Dr. Gervasio Lamas, director de medicina y jefe de la División de Cardiología de Columbia University en Mount Sinai Medical Center, está muy optimista sobre el estudio clínico, que es un seguimiento al Trial to Access Chelation Therapy (TACT) de 2002-2012, que él supervisó.
Ese resultado lo sorprendió. “Estos son resultados espectaculares. Si realmente pensara que no hay nada aquí, no estaría usando esta cantidad de tiempo, más de 15 años, en ello”, dice sobre el tratamiento que “atrapa” y remueve contaminantes tóxicos de metal, como plomo o cadmio, de la sangre.
Lamas es uno de varios clínicos locales que se han atrincherado en largos estudios de investigación de tratamientos para ayudar a los pacientes diabéticos.
En UHealth — University of Miami Health System, el Dr. Gianluca Iacobellis, profesor de medicina y director de Hospital Diabetes Service de la Universidad de Miami, dice que sus estudios indican un rol activo de la grasa epicárdica en predecir la diabetes y las enfermedades de la arteria coronaria. Ha sido pionero y validado una sencilla técnica de ultrasonido para medir esta grasa que rodea el corazón de los pacientes.
Iacobellis está dirigiendo varias pruebas clínicas con medicamentos nuevos para la diabetes, dirigidos a trabajar con esta grasa. Los mismos han reducido dramáticamente el volumen de grasa (hasta un 40 por ciento), lo que conduce a una mejoría significativa en enfermedades del corazón relacionadas con la diabetes. “Pienso que, definitivamente, esto abrirá nuevas avenidas en el tratamiento de la diabetes”, dice.
La diabetes tipo 2 ha formado parte de la vida de Curren durante 12 años. El paciente de la prueba clínica de Mount Sinai dice que está 50 libras sobrepeso. Y aunque el agente de viaje retirado y fotógrafo de artes gráficas, quien también trabajó como mago, fue maestro de buceo y entrenó perros profesionalmente, era muy activo, tiene un comportamiento más sedentario en los últimos años. Su esposa de 53 años, Sheila Curren, trabajadora social clínica, lo mantiene alejado del pollo frito y las hamburguesas y dirigido a los vegetales verdes. Eso no significa que no se coma una papa frita de vez en cuando.
Aunque Curren puede estar recibiendo un placebo en lugar del verdadero tratamiento intravenoso, mezclado con vitaminas orales, dice que el sentarse durante el procedimiento de más de tres horas, una vez a la semana (por un total de 40 semanas) vale la pena.
“Tengo dos metas: espero estar adelantando la investigación y confío que va a mejorar mi salud”, dice, con una botella de agua, una copia de Miami Babylon y un reloj que marca el paso, a su lado. “También espero no estar recibiendo el placebo”.
Aun así, dice Xiaoou Pan, coordinadora de investigación clínica de cardiología de Mount Sinai, la salud de algunas personas mejora solo con el placebo. Ella lo atribuye a los efectos psicológicos derivados de que el paciente sienta que está recibiendo cuidado médico.
De acuerdo con Lamas, en el estudio TACT original, el tratamiento de quelación redujo en un 41 por ciento los eventos cardíacos recurrentes de los pacientes, los ataques al corazón en 50 por ciento y las muertes en 43 por ciento durante cinco años. Para TACT 2, del que Curren está participando, los médicos esperan estudiar sobre 1,100 pacientes entre Estados Unidos y Canadá.
El National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH) de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) ha otorgado $37 millones a Mount Sinai y a Duke Clinical Research Institute para iniciar esta segunda prueba. Los resultados de la primera vuelta fueron tan sorprendentes para los clínicos que los profesionales médicos se preguntaban si sería un golpe de suerte, dice Lamas.
La terapia de quelación se ha utilizado desde 1940 para tratar a personas que sufren de envenenamiento industrial de plomo. Dice Lamas que entonces, “un médico brillante” consideró si el tratamiento podía extraer calcio de las arterias coronarias. Los niveles altos de calcio en la sangre han sido vinculados a problemas del corazón.
Pero el tratamiento cayó en la arena de la medicina alternativa y científicos de alta reputación lo descartaron posteriormente como charlatanería.
Hace más de una década, uno de los pacientes diabéticos de Lamas preguntó sobre la terapia de quelación, de la que había escuchado. Lamas se adentró en la investigación y optó por iniciar el estudio TACT original.
“Toda mi vida profesional me han enseñado que este tratamiento no tenía sentido. Pero, por Dios, ha resultado que los pacientes quelados que recibieron infusiones activas, tuvieron menos problemas cardiovasculares”, dice sobre TACT.
“Después de los tratamientos, los pacientes estaban excretando (orinando) el próximo día 4,000 por ciento más plomo, 700 por ciento más cadmio, 250 por ciento más aluminio y 150 por ciento más níquel. Fue impactante”, dice Lamas.
Dice Lamas que, la responsabilidad de los médicos en este punto es reproducir el estudio original y comprobar los resultados, para mostrar que TACT no era una anomalía estadística.
Y estos médicos necesitan la ayuda de los pacientes para lograr esto. De ahí el esfuerzo para reclutar pacientes para los estudios.
Participación de pacientes diabéticos
TACT2 está reclutando participantes para formar parte de un estudio en más de 100 lugares clínicos a través de Estados Unidos y Canadá. Los candidatos deben tener 50 años o más, tener diabetes y haber experimentado un ataque al corazón previo. Los pacientes interesados pueden comunicarse con el equipo del estudio en www.tact2.org o llamando al (305) 674-2260. Además, puede contactar al Dr. Lamas directamente a lamas@tact2.cc.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de noviembre de 2016, 1:00 p. m. with the headline "Remover los metales tóxicos de la sangre ayuda a los diabéticos."