Salud

Lesiones relacionadas con el ballet

Whitney Chambers, PHD, terapeuta que trabaja con bailarines, le da terapia a Victoria Moraga, de 16 años, en el Joe DiMaggio Children’s Hospital en Coral Springs.
Whitney Chambers, PHD, terapeuta que trabaja con bailarines, le da terapia a Victoria Moraga, de 16 años, en el Joe DiMaggio Children’s Hospital en Coral Springs. ctrainor@miamiherald.com

Imagínese lo que es ver a los bailarines del Boston Ballet interpretar Cascanueces noche tras noche desde las bambalinas.

Los bailarines, mujeres y hombres, llevan sus cuerpos hasta el límite. Lucen agraciados bajo las luces del escenario hasta el momento en que están fuera de la vista del público. Luego pasan a las mesas donde reciben terapia física y tratamientos en las caderas y los tobillos adoloridos hasta que vuelven a salir de nuevo.

El Dr. Matthew Fazekas, que fue médico del Boston Ballet & Boston Conservatory pasó mucho tiempo observándolos.

“Tuve la oportunidad de ver el espectáculo desde una perspectiva diferente. Cuando estás sentado en el público no ves el dolor de los bailarines como parte de la actuación”, dijo.

Fazekas que ahora reside en el Sur de la Florida y trabaja con jóvenes bailarines en el Joe DiMaggio Children’s Hospital en Hollywood pasa mucho tiempo analizando los dolores y problemas de los bailarines e ideando planes de tratamiento. Sus pacientes son casi todos jóvenes menores de 18 años y todos tienen lesiones que les afectan los pies y los tobillos. La mayoría de las lesiones son causadas por movimientos repetitivos y el uso excesivo de la parte inferior del cuerpo.

Eso fue lo que le sucedió a Victoria Moraga, bailarina de 16 años. Ella no sabía que tenía una lesión hasta un día en febrero después de terminar su función. Victoria salía del escenario cuando su cadera derecha cedió y cayó al piso. Los resultados de una resonancia magnética revelaron que tenía una lesión en el cartílago de la cadera. Ahí entendió que tenía algo serio.

“Llevaba un año con dolor en la cadera, pero pensaba que era un dolor normal”, dijo Victoria, estudiante junior de la Somerset Academy.

Ahora para recuperarse de la cirugía que le hicieron en la cadera, tiene que ir a terapia física dos veces por semana durante tres meses. Whitney Chambers, la terapeuta que la asiste pertenece al departamento de medicina DiMaggio’s U18. Mientras le frota el tejido de la cicatriz, Chambers le indica los ejercicios que debe hacer para fortalecer el núcleo y las caderas.

“Sé que voy a mejorar pronto, así que estoy contenta”, dijo Victoria.

Al principio, Victoria no creía que su dolor fuera lo suficientemente agudo como para buscar ayuda médica, algo que es muy común entre los bailarines, porque no quieren parar los ensayos y dejar de presentarse en las funciones.

“Ellos saben que parte del tratamiento es el descanso y no les gusta porque tienen un horario muy riguroso; cosa que entendemos muy bien”, dijo Fazekas. “Es común que los bailarines duden mucho antes de decidirse a recibir tratamiento médico”.

Pero las lesiones de la danza, al igual que las lesiones deportivas, requieren tratamiento, a menudo de terapia física, para poder sanar. Entre las lesiones más comunes están las fracturas por estrés, roturas de tendón de Aquiles, rodilla y tobillo así como ligamentos rotos, férulas en el hueso de la espinilla, tirones de los músculos y síndrome de la cadera.

El Dr. Farah Tejpar de Cleveland Clinic Florida en Weston ha tenido entre sus pacientes algunos de esos bailarines que piensan que el descanso va a arruinar sus posibilidades de éxito. Pero no es así.

“No estamos aquí para prohibirles que bailen”, dijo Tejpar. “Nuestro objetivo y el del programa es educar a la comunidad para que sepan que existimos y que somos médicos que sabemos lo que necesitan los bailarines y cómo ayudarlos”.

Y añade, los médicos y fisioterapeutas pueden trabajar con los bailarines para evitar futuras lesiones detectando sus áreas débiles y reforzándolas: “Lo que es importante para los bailarines y sus familiares es encontrar un lugar donde se sientan cómodos con los médicos y terapeutas, porque ellos necesitan especialistas que entiendan el arte y la práctica”.

Tiffany Raymond, de 20 años, se rompió el LCA dos veces, luego la pierna derecha cuando tenía 13 años y la izquierda cuando tenía 15 años. En unos de los ensayos que realizaba en Southwood Middle School, mientras se preparaba para interpretar a Clara en Cascanueces, Raymond dio un salto y sintió un tirón en la rodilla derecha como si se le fuera para atrás. Tuvo que hacer seis meses de terapia física intensa para volver a subir al escenario.

“Fue difícil, y definitivamente me dolió al principio. Mis músculos se habían encogido tanto en ese corto tiempo que tuve que volver a entrenarme”, dijo la estudiante de Florida International University.

La segunda desgarradura ocurrió en otro ensayo para una competencia nacional de baile en Coral Reef High School. Esta vez, escuchó el sonido de su pierna izquierda como estallando.

“Fue aterrador. Estaba girando en una pierna cuando lo escuché. Sabía que volvería a bailar, pero tuve miedo, porque esta vez ya sabía lo que me esperaba”.

A los 18 años, Raymond dejó el ballet, pero está estudiando ingeniería biomédica en FIU para poder trabajar con atletas y poder ayudarlos como la ayudaron a ella los especialistas del Nicklaus Children’s Hospital.

Mindy Green, terapeuta del centro de atención ambulatorio en el Nicklaus Children’s Midtown opina que la atención preventiva puede proteger y cuidar a bailarines como Raymond.

“Cuando las personas realizan actividades repetitivas e intensas varias horas al día, semana tras semana, la posibilidad de lesión es inminente”, dijo. “Los bailarines son especialmente propensos a lesiones en las rodillas, pies y tobillos. El síndrome de la cadera es una condición médica muy específica de ellos”.

El síndrome de la cadera es una condición en la que la flexión de la cadera produce una dolorosa sensación de rotura e incluso un sonido como chasquido. Aunque inofensivo en condiciones normales, puede causar dolor en las articulaciones y con el tiempo provocar otras lesiones, dijo.

Como parte del programa de Nicklaus Children’s, el centro ambulatorio visita escuelas y estudios privados de ballet para que los terapeutas puedan evaluar a los bailarines y prevenir algunas lesiones.

Por ejemplo, Green puede determinar si un bailarín tiene la fuerza adecuada, el equilibrio y la amplitud de movimiento para de una manera segura comenzar a pararse en puntas. Los terapeutas también pueden mejorar la amplitud de movimiento y el control neuromuscular para mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones.

“Las lesiones son parte de ese arte y, cuando suceden, los bailarines necesitan tener a alguien que comprenda lo que ellos hacen para que se les aplique el tratamiento adecuado”, dijo Green.

Recursos

Joe DiMaggio Children’s Hospital

Cleveland Clinic Florida

Nicklaus Children’s Hospital

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2017, 3:39 p. m. with the headline "Lesiones relacionadas con el ballet."

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