Atletas adolescentes y problemas cardíacos
Remar era su vida. Todos los días después de la escuela a las 4 de la tarde, Gianluca Iacono iba a Key Biscayne a entrenar.
“Corría 5 kilómetros para calentarme”, comentó Iacono. “Porque no todos los días podía remar. Este fue uno de esos días. Estábamos haciendo el entrenamiento que conocemos como Croakers –10 repeticiones de conjuntos de cuclillas, abdominales, levantamiento de pesas. Con mi equipo de Gulliver Prep hemos entrenado para ser el mejor de los mejores”, dijo Iacono.
“Ese día, en particular, el entrenador estaba midiendo y anotando el ritmo cardíaco de todos. El mío resultó muy alto, más de 200 latidos por minuto. Me miró de una manera rara, recordó Iacono.
La Dra. Madeleen Mas, cardióloga pediátrica de Miami Cardiac and Vascular Institute que pertenece al Baptist Hospital, fue la que le dio el diagnóstico. Iacono tenía una arteria coronaria anómala, lo que significaba que la arteria izquierda salía del lado opuesto del corazón.
Iacono recordó que escuchó: “Te haces la cirugía y todo se va a arreglar. Si no te la haces no te queda mucho tiempo. Los deportistas con esta anomalía pueden morir al instante”.
“Fue muy difícil para mí procesar eso. Solo tengo 15 años”, dijo Iacono. “Solo los ancianos o los bebés tienen que hacerse cirugías de corazón abierto, no alguien de mi edad. Me destruyó mi carrera como deportista”.
“Cuando la arteria viene del lado equivocado, pasa entre las dos arterias coronarias principales (la aorta y la arteria pulmonar), y en los momentos en que hay un ejercicio vigoroso puede quedar aplastada. Es la segunda causa principal de muerte súbita en los atletas jóvenes”, apuntó la Dra. Mas.
La principal causa de muerte súbita entre los atletas jóvenes es la miocardiopatía hipertrófica, o CMH. Es un trastorno genético “donde el músculo del corazón se engruesa. El engrosamiento puede dificultar la salida del flujo sanguíneo”, explicó Mas.
Aunque la mayoría de los dolores torácicos en los niños no están relacionados con el corazón, dijo Mas, “si se tiene dolor de pecho durante el ejercicio es un verdadero indicio”. La doctora también recomienda que los niños que tienen malestar en el pecho y palpitaciones que duran más de 5 minutos o un dolor en el pecho que puede llegar al desmayo o sensación de desmayo deben ver a un médico. Otras causas de dolor en el pecho pueden ser musculares o relacionadas con la indigestión, el estrés o la cafeína.
“Otra de las causas de dolor de pecho que puede ser grave e incluso provocar la muerte súbita en los adolescentes es la miocarditis”, una infección viral que ataca el corazón, dijo Mas. Esa es una de las razones más importantes por la que se deben evitar las actividades fuertes cuando un niño tiene fiebre.
“El flujo de adrenalina puede irritar al corazón. Y si el corazón está irritado y enfermo por el virus, puede provocar una arritmia que a su vez puede causar la muerte súbita”, dijo Mas.
El Dr. Beny Rub, pediatra del North Shore Medical Center, recomienda que todos los niños reciban un examen anual. “Tener la historia familiar del niño es tan importante como hacerse un examen físico. Y se debe hacer temprano”, aconseja, en caso de que sea necesario realizar otras pruebas de seguimiento. De esa manera hay tiempo para que los resultados estén listos antes de que comience la temporada deportiva escolar y universitaria. También aconseja a los padres que se aseguren de que los jóvenes atletas estén bien hidratados, porque la deshidratación “puede estresar todo el cuerpo, especialmente el corazón y el cerebro”.
Como muchas de las enfermedades del corazón son hereditarias, Mas recomienda a los padres que informen a los médicos si en la familia hay personas que han muerto con menos de 50 años por algo relacionado al corazón.
Mas también estima que los atletas en las escuelas secundarias deben realizarse electrocardiogramas o EKG. Los niños más pequeños por lo general no practican deportes con tanta intensidad, pero en la secundaria sí.
“De las 50,000 personas que mueren repentinamente en EEUU por causas cardíacas una es ser joven. Por lo que podemos calcular que 25 jóvenes van a morir de esa manera”, dijo Mas.
El Dr. Robert Myerburg, profesor de medicina y fisiología en University of Miami Miller School of Medicine, ha formado parte de la discusión del tema de los EKG durante décadas. Todavía no se sabe si es clínicamente efectivo o rentable realizar este tipo de examen a los jóvenes atletas.
Cuando tenía 15 años, Madeleine Solomon, residente en Pinecrest, se desmayó después de una práctica. Entonces la diagnosticaron con HCM. Para ella esa es una prueba que recomienda “100 por ciento”. Además dice que toma “literalmente cinco minutos”.
La organización American Heart Association no apoya las pruebas de EKG como parte de las pruebas de rutinas a los deportistas, citando el costo y las estadísticas de muertes al año.
El problema está en que es difícil poder “distinguir entre un corazón atlético, que ha hecho que el músculo del corazón crezca y el engrosamiento del músculo cardíaco debido a un HCM, que sí puede ser peligroso”, dijo Myerburg.
Cuando no hay seguridad, hay que remitir al paciente para que se realice un ecocardiograma o una resonancia magnética. Ese número de falsos positivos es una de las razones por las que la AHA no ha recomendado el uso rutinario.
Los cinco mayores deportes profesionales en EEUU requieren que se realicen EKG previa participación. Por lo que ahora las universidades con esos deportes están empezando a adoptar ese requerimiento.
“En UM comenzamos a hacer EKG a finales de 1990 cuando Italia comenzó a compartir sus estadísticas”, dice Myerburg. Italia, al igual que muchos otros países europeos y Japón requieren que se les realice un EKG a los atletas de la escuela secundaria.
En el sur de la Florida, algunas escuelas secundarias públicas han logrado acuerdos con hospitales locales para que sus atletas puedan realizarse la prueba gratis.
En el sistema escolar japonés, los estudiantes reciben el examen en primer y séptimo grado de manera que los problemas cardíacos son detectados y tratados a tiempo.
“Las posibilidades de que alguien de más de 35 años muera inesperadamente en un año es una de cada 1,000”, dijo Myerburg. “En el caso de los adolescentes es menor, aproximadamente uno de cada 100,000, pero si se identifica el problema y se trata a tiempo usted añade 40 o 50 años a su vida”.
“Si uno piensa en esa inversión no sobre la base de la incidencia, sino pensando en los años de vida que se pueden ganar y las muertes súbitas que se pueden evitar, entonces el beneficio es muy significativo”, agregó Myerburg.
Lo cierto es que para el joven Iacono la vida dio una vuelta inesperada. Después de la cirugía, no podía ni cargar la mochila a la escuela. Incluso respirar le resultaba doloroso.
Se recuperó, se graduó de Gulliver y reemplazó el remo por el yoga. Ahora practica el clavado y corre. Después de 2 años y medio de universidad, va a tener la oportunidad de trabajar para una compañía petrolera en Bogotá, Colombia.
“Fue una bendición”, dice Iacono de su nueva vida.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2017, 3:43 p. m. with the headline "Atletas adolescentes y problemas cardíacos."