Los peligros de las bebidas energizantes
En abril, un estudiante de escuela secundaria de Carolina del Sur, de 16 años, tomó un latte de McDonald, un Mountain Dew grande y una bebida energizante de 16 onzas en un período de tiempo de dos horas. Se desmayó en la clase de arte y antes de que sonara el timbre para terminar el día escolar, había muerto.
De acuerdo con el médico forense, la causa oficial de la muerte de Davis Cripe fue un evento cardíaco inducido por cafeína. La cafeína en el sistema del adolescente interrumpió el funcionamiento y finalmente detuvo su corazón.
La Academia Americana de Pediatría recomienda que los adolescentes entre las edades de 12 a 18 años no excedan los 100 miligramos de cafeína al día, la cantidad de cafeína que contiene una taza de café. La organización recomienda también que los adolescentes no consuman bebidas energizantes, aunque un estudio de 2011 revela que entre el 30 y el 50 por ciento admite consumirlo.
La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) no regula la cantidad de cafeína en las bebidas energizantes, pero algunas contienen hasta 300 miligramos por porción, o tres veces el límite recomendado.
“Es una pérdida de calorías. No hay beneficio nutricional y contiene un amplio componente de cafeína que los niños no necesitan”, dice la Dra. Annie Casta, especialista de medicina deportiva y cuidado primario de Nicklaus Children’s Hospital. “El consenso general es que las bebidas energizantes no son para niños o adolescentes”.
Muchos adolescentes beben bebidas energizantes rutinariamente, dice Lucette Talamas, nutricionista de Baptist Health South Florida.
“Usted tiene que leer el contenido. Las bebidas energizantes contienen estimulantes que pueden añadir a los efectos de la cafeína. Sabemos que esos ingredientes pueden producir efectos cardíacos, así como neurológicos”, dice Talamas. “También hay ingredientes de hierbas que no solo no han sido estudiados en adolescentes, sino que no han sido estudiados en general. Cuando usted habla sobre extractos naturales, nos referimos a una industria que no está regulada, así que la palabra natural es engañosa”.
En el 2007, 1,145 adolescentes entre las edades de 12 a 17 años visitaron la sala de urgencia por una emergencia relacionada con bebidas energizantes. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), para el 2011 ese número se elevó a 1,499. Algunos de los peligros de las bebidas energizantes incluyen deshidratación, complicaciones del corazón como latidos irregulares e insuficiencia cardíaca, ansiedad e insomnio.
“Si hay un problema cardíaco subyacente representa un peligro, pero aun cuando no tenga una condición subyacente del corazón, demasiado estimulante del sistema nervioso central afecta el cerebro y el corazón”, dice Talamas.
Las bebidas energizantes tienen una gran cantidad de azúcar, algunas hasta 14 cucharaditas, lo que está vinculado a la obesidad y a condiciones crónicas como enfermedades del corazón. Las bebidas energizantes sin azúcar no son mejores, comenta.
“El cuerpo de un adolescente ya está pasando por muchas cosas, incluyendo cambios hormonales. Si un adolescente está también ingiriendo bebidas de café, es mucha cafeína que se suma en un día”, explica Talamas. “Usted tiene que ver los efectos agregados en el cuerpo”.
Dice que la mejor forma de obtener energía es con hidratación adecuada, con agua como la fuente principal. Si está practicando deportes prolongadamente por más de una hora en el calor de Florida, se pueden utilizar las bebidas deportivas, aunque se deben diluir con mitad de agua. Obtenga suficientes horas de sueño y coma una dieta nutricionalmente balanceada con carbohidratos saludables.
“Distribuya las calorías a lo largo del día, con tres comidas y dos meriendas”, añade Talamas. “Comer consistentemente a través del día es una forma de mantener los niveles de energía”.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2017, 3:45 p. m. with the headline "Los peligros de las bebidas energizantes."