Puede predecir cuando el azúcar en sangre va a subir o a bajar
Puede suceder en medio de la noche, durante una clase o en cualquier momento.
Colton Smith escuchará un ruido vibrante de su monitor que le alerta que el nivel de azúcar en la sangre está muy bajo o muy alto.
Colton, jugador de fútbol de escuela secundaria, de 16 años de edad, que asiste a Jupiter Christian, tiene diabetes Tipo 1. Hace dos meses, bajo el cuidado de los médicos de Nicklaus Children’s Hospital, Smith cambió a una bomba de insulina que fue aprobada el pasado año por la Administración de Alimentos y Drogas.
Es Medtronic MiniMed 670G y es el primer sistema híbrido de circuito cerrado, conocido también como un “páncreas artificial” por su habilidad de predecir y prevenir un aumento o disminución de insulina antes de que ocurra.
“Si el monitor indica que mis niveles son muy bajos, me bebo un Gatorade”, dice. “Si está muy alto, lo marco OK.”
De cualquier forma, Smith tiene que pincharse el dedo, algo que hacía cuatro o cinco veces al día de todas formas, para asegurarse que el nivel de azúcar en la sangre se había corregido.
Smith dice que la bomba Medtronic representa un cambio grande en su vida.
“Mis niveles de azúcar en sangre son mucho más consistentes y estables que antes”, dice Smith. “Ahora es mucho más fácil conectarse, los niveles están casi siempre en adecuados y me siento mejor.”
La Dra. Miladys Palau, endocrinóloga pediátrica de Nicklaus Children’s, fue una de las primeras doctoras en estudiar el dispositivo como parte de su beca de investigación en la Escuela de Medicina de Yale.
Palau dice que la bomba Medtronic trabaja midiendo automáticamente el azúcar en sangre, prediciendo cuando va a ocurrir un aumento o reducción y ajustándose para liberar la dosis precisa de insulina, requiriendo interacción mínima del paciente.
Está disponible para pacientes de 14 años o más, los niños entre las edades de ocho a 13 años pueden utilizarlo a discreción de su médico, comenta.
“Al igual que con cualquier otra bomba, el paciente puede tener una reacción”, dice Palau. “Pero las cosas a favor superan por mucho las cosas en contra. Es la única bomba en el mercado con capacidad de comunicarse con los sensores”.
El dispositivo verifica el azúcar en sangre de un paciente cada cinco minutos y el sensor envía información a la bomba. El sistema calcula la tasa de cambio y cuánta insulina, si alguna, es necesaria.
“Si haces lo que la bomba te dice que hagas”, añade Palau, “funciona extremadamente bien”.
El sistema es único para cada persona porque muestra las tendencias en los niveles de azúcar en sangre del usuario.
“Mientras más lo usa, mejor funciona”, dice Colton. “Me siento completamente seguro y en paz con esta bomba”.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de noviembre de 2017, 10:35 a. m. with the headline "Puede predecir cuando el azúcar en sangre va a subir o a bajar."