Pacientes reciben facturas astronómicas por el uso de ambulancias
Un paciente recibió una factura de $3,660 por un viaje de 4 millas. A otro le cobraron $8,460 por el traslado desde un hospital que no pudo atender su caso a otro que sí pudo. Una mujer terminó en un hospital que no estaba en la red de su plan de salud, adonde la llevaron en ambulancia sin su consentimiento.
Todos estos pacientes tomaron ambulancias en casos de emergencia y recibieron cuentas inesperadas. La indignación pública ha surgido debido estas facturas sorpresa, en general debido a cargos fuera de la red que un paciente no esperaba o no pudo controlar, lo que llevó a que 21 estados aprobaran leyes que protegen a los consumidores en algunas situaciones.
Pero estas leyes ignoran en gran medida los viajes en ambulancia por tierra, que pueden dejar a los pacientes atrapados con cientos o incluso miles de dólares en facturas, con pocas opciones de reclamos, según halló una revisión de Kaiser Health News (KHN) de 350 quejas de consumidores en 32 estados.
Los pacientes generalmente deciden ir al médico, pero son vulnerables cuando llaman al 911 o son trasladados en ambulancia. El coordinador elige el equipo de la ambulancia, que, a su vez, a menudo elige el hospital. Además, a muchas ambulancias no las piden los pacientes: llegan al lugar al enterarse de un accidente por radio, o porque la policía o un transeúnte llamó al 911.
Betsy Imholz, directora de proyectos especiales en Consumers Union, que ha recopilado más de 700 historias de pacientes sobre facturas médicas sorpresivas, dijo que al menos una cuarta parte se refiere a las ambulancias.
“Es un gran problema”, dijo.
“Hace 40 años, la mayoría de los viajes en ambulancia eran gratuitos, proporcionados por voluntarios o departamentos de bomberos con dinero de los contribuyentes”, explicó Jay Fitch, presidente de Fitch & Associates, una firma de consultoría de servicios de emergencia. Hoy en día, cada vez los manejan más compañías privadas y firmas de capital de riesgo. Los proveedores de ambulancias a menudo cobran por milla y, en ocasiones, por cada “servicio”, como administrar oxígeno. Si la ambulancia cuenta con personal paramédico en lugar de técnicos, eso generará un costo mayor, incluso si el paciente no necesita servicios a ese nivel. Los cargos varían ampliamente de cero a miles de dólares, dependiendo de las prácticas de facturación.
El núcleo del problema es que las ambulancias y las compañías de seguros privadas a menudo no pueden acordar un precio justo, por lo que el servicio de ambulancia no se une a la red de seguros. Eso deja a los pacientes atrapados en el medio con cargos fuera de la red que no se negocian, dijo Imholz.
Esto les sucede a los pacientes con frecuencia, según un estudio reciente de más de medio millón de viajes en ambulancia realizados por pacientes con seguro privado en 2014. El estudio encontró que el 26% de estos viajes se facturaron fuera de la red.
La revisión de quejas de KHN reveló dos escenarios comunes que dejan a los pacientes endeudados: en primer lugar, los pacientes ingresan en una ambulancia luego de una llamada al 911. En segundo lugar, una ambulancia los transfiere entre hospitales. En ambos casos, los pacientes más tarde descubren que la tarifa es mucho mayor porque la ambulancia no estaba en la red, y luego que su aseguradora paga lo que considera justo, reciben una cuenta sorpresa por el saldo, también conocido como “saldo pendiente”.
El Better Business Bureau recibió casi 1,200 quejas de consumidores sobre ambulancias en los últimos tres años; la mitad estaban relacionadas con la facturación, y 46 mencionaron cargos fuera de la red.
Katherine Hutt
vocera“El Better Business Bureau recibió casi 1,200 quejas de consumidores sobre ambulancias en los últimos tres años; la mitad estaban relacionadas con la facturación, y 46 mencionaron cargos fuera de la red”, dijo la vocera Katherine Hutt.
Si bien el gobierno federal establece las tasas de reembolso para los pacientes del Medicare, no regula las tarifas de ambulancia para los que tienen seguro privado. En ausencia de reglas federales, esos pacientes quedan con un sistema fragmentado en el que el costo de un viaje en ambulancia similar puede variar ampliamente de una ciudad a otra. Hay alrededor de 14,000 servicios de ambulancia en todo el país, administrados por gobiernos, voluntarios, hospitales y empresas privadas, según la American Ambulance Association.
Los servicios de ambulancia tienen que cobrar lo suficiente para subsidiar el costo de mantener a las cuadrillas preparadas las 24 horas del día, incluso si no se reciben llamadas, dijo Fitch. En un tercio de los casos en que un equipo de ambulancias responde una llamada, agregó, terminan sin transportar a nadie y normalmente no se reembolsa a la compañía por el viaje.
Muy pocos estados tienen leyes que limiten los gastos de ambulancia, y la mayoría de las normas estatales que protegen a los pacientes de las facturas sorpresa no se aplican a los viajes por tierra, según explicó el abogado Brian Werfel, consultor de la American Ambulance Association. Y ninguna de las protecciones estatales de facturación sorpresa se aplica a personas con planes de seguro de salud patrocinados por el empleador y financiados por el propio empleador, que están regulados solo por la ley federal. Esa es una gran excepción: el 61% de los empleados con seguro privado están cubiertos por planes patrocinados por el empleador y autofinanciados por el empleador.
Algunas ciudades que contratan empresas privadas para responder a las llamadas al 911 pueden regular las tarifas o prohibir la facturación del saldo, dijo Werfel, pero cada localidad es diferente. Las tasas de Medicare varían ampliamente según el área geográfica: oscilan entre $324 y $453, más $7.29 por milla. Las tasas de Medicaid tienden a ser significativamente más bajas.
“Hay evidencia de ‘derroche y fraude’ en la industria de las ambulancias”, agregó Donaldson, citando un estudio de 2015 de la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. El informe concluyó que el Medicare pagó más de $50 millones en facturas de ambulancia inadecuadas. Uno de cada cinco servicios de ambulancia tenía “prácticas de facturación cuestionables”, según el informe.
La mayoría de las quejas revisadas por Kaiser Health News no parecían involucrar cargos fraudulentos. En cambio, los pacientes quedaron atrapados en un sistema en el cual los servicios de ambulancia pueden cobrar legalmente miles de dólares por un solo viaje, incluso cuando el viaje comienza en un hospital dentro de la red.
Eso es lo que le sucedió a Devin Hall, un inspector postal retirado de 67 años del norte de California. Mientras enfrenta un cáncer de próstata en estadio 3, Hall también está luchando contra una factura de ambulancia fuera de la red de $7,109.70 de American Medical Response (AMR), el proveedor de ambulancias más grande del país.
El 27 de diciembre de 2016, Hall fue a un hospital local por un sangrado rectal. Como el hospital no contaba con el especialista adecuado para tratar sus síntomas, organizó un traslado en ambulancia a otro hospital a unas 20 millas de distancia. Aunque el hospital estaba dentro de la red, la ambulancia no.
Hall se sorprendió al ver que AMR había facturado $8,460 por el viaje. Su plan de salud federal, la Asociación de Beneficios Mutuos de Agentes Especiales, pagó $ 1,350.30 y responsabilizó a Hall por $727.08, según los registros. El plan de salud pagó ese monto porque los cargos de AMR excedieron su cronograma de tarifas basado en el Medicare, según el papel con la explicación de sus beneficios. Pero AMR entregó su caso a un cobrador de deudas, Credence Resource Management, que envió un aviso el 25 de agosto buscando el saldo total de $7,109.70.
“Estos cargos son exorbitantes; simplemente no creo que lo que AMR está haciendo es correcto”, dijo Hall, señalando que había buscado tratamiento intencionalmente en un hospital dentro de la red.
Pasó meses llamando por teléfono al hospital, a su aseguradora y a AMR tratando de resolver el problema. Dado su pronóstico, le preocupa dejar a su esposa con una batalla legal y un gravamen en su casa de Brentwood, California, por una deuda que no deberían tener.
Luego de ser contactado por Kaiser Health News, AMR dijo que retiró el caso de Hall de la agencia de cobros mientras revisa la facturación. Tras una nueva revisión, el portavoz de la compañía Jason Sorrick dijo que los cargos estaban justificados porque era un “transporte de atención crítica, que requiere una enfermera especializada y un equipo a bordo”.
Sorrick culpó al plan de salud de Hall por pagar de menos, y dijo que Hall podría recibir un descuento si califica para el “programa de atención compasiva” de AMR basado en su situación financiera y médica.
“En este caso, parece que la compañía de seguros del paciente simplemente inventó el precio que querían pagar”, dijo Sorrick.
En julio, entró en vigencia una ley de California que protege a los consumidores de facturas médicas inesperadas de proveedores que no pertenecen a la red, incluido el transporte en ambulancia entre hospitales. Pero el caso de Hall ocurrió antes de eso, y la ley estatal no se aplica a su plan de seguro federal.
Las quejas de los consumidores revisadas por Kaiser Health News revelan una gran variedad de formas en las que los pacientes se quedan peleando grandes facturas:
▪ Un paciente mayor en California dijo que los cobradores de deudas llamaban incesantemente, incluso los domingos por la mañana y por la noche, exigiendo $500 adicionales por encima de los $ 1,000 que su seguro pagó por un viaje en ambulancia.
▪ Dos servicios de ambulancia respondieron a la llamada al 911 de un hombre de Nueva Jersey que sintió un ardor en el pecho. Uno le cobró $2,100 por tratarlo en el lugar por menos de 30 minutos, aunque nunca viajó en la ambulancia de esa compañía.
▪ Una mujer que chocó con su Jeep en Texas recibió una factura por una “tarifa de activación por trauma” de $26,400, que se aplica cuando el servicio de ambulancia llama al servicio de urgencias para reunir un equipo de traumatología. La mujer, que no requirió atención de trauma, peleó con el hospital para que no le cobraran esa suma.
La cobertura de KHN del final de la vida y temas de enfermedades graves es apoyada en parte por la Gordon and Betty Moore Foundation.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de diciembre de 2017, 0:15 p. m. with the headline "Pacientes reciben facturas astronómicas por el uso de ambulancias."