100 años de edad y aún fuerte
Gladys Smithies celebró los 100 años de edad en noviembre pasado.
La centenaria cubanoamericana dice que su larga vida se debe a la herencia genética. Tanto su abuela como su tía abuela vivieron hasta los 102 años. Otro factor: Smithies, nacida en Santiago de Cuba, ha llevado una “vida muy disciplinada”.
“Preparaban los alimentos adecuados. Dormía bien, [comía] bien y he pasado mucho tiempo al aire libre”, dice Smithies.
Creció en un ingenio azucarero a las afueras de Contramaestre en las colinas del sur de Cuba, se mudó a Nueva York en 1960 y eventualmente se mudó a Miami en 1967. Después de trabajar durante 20 años como secretaria en St. Agnes en Key Biscayne, se retiró en el 2003.
Pero más allá de sus buenos genes, Smithies tiene una fe inquebrantable y no se preocupa por cosas pequeñas.
Tuvo la fuerza para enfrentar momentos como cuando el régimen de Castro acusó a John, esposo de Smithies, de provocar un incendio en el ingenio azucarero en 1960, un factor que los llevó a salir de Cuba, o cuando John se enfermó y murió de enfisema en 1967.
Smithies tiene tres hijos, es abuela de ocho y tiene cinco biznietos. Aunque dos de sus hijos -Dolores y Michael- han fallecido, sigue muy unida a Joh, su tercer hijo quien vive en Coral Gables. “My hijo y nieto me visitan un día si y otro no. Hablamos de todo lo que está sucediendo en el mundo”.
El Dr. Gervasio Lamas, director de la división de cardiología de la Universidad de Columbia del Centro Médico Mount Sinai en Miami Beach, dice que la forma en que Smithies ha aceptado las tragedias en su vida la ha ayudado a sobrevivir.
“Las cosas importantes no la tumban”, dice Lamas. Ella es una de sus pacientes de mayor edad.
Aunque Smithies adjudica su longevidad a la constitución genética, las medidas que ha incorporado al estilo de vida pueden añadir años a las personas. Las mismas incluyen:
Mantenerse físicamente activa. “Mientras más activo esté, mayores las probabilidades de vivir más”, dice Lamas. “Y con actividad física hay menos probabilidad de desarrollar Alzheimer”.
Aun para las personas centenarias, el ejercicio físico regular puede proteger de enfermedades crónicas, aumentar las endorfinas y reducir las posibilidades de lesiones.
Smithies todavía camina con bastón y acompañada durante 15 minutos por su vecindario. También corre bicicleta estacionaria por 10 minutos dos veces al día. Cuando joven le gustaba jugar golf y tenis.
También está muy interesada en la política de la Florida siguiendo al senador Marco Rubio quien acaba de unirse a la carrera presidencial para el 2016. “Me gusta mucho [Marco Rubio] y creo que merece mucho crédito. Va a ser muy difícil la elección entre él y Bush”.
De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, las personas que están físicamente activas y mantienen un peso saludable, viven unos siete años más que las que están obesas y no activas.
Un estudio de 2001 sobre mujeres que caminan, encontró que el ejercicio no es importante solo en el proceso de envejecer, sino que ayuda también a la mente. Las mujeres con un nivel mayor de actividad física, tenían menos probabilidad de experimentar disminución cognitiva.
“Una de las cosas que recomiendo a las personas interesadas en conocer cómo pueden tener una vida adulta más saludable: yoga”, dice Lamas. “Es el tipo de cosas que le da fuerza, balance y flexibilidad y estas son las cosas que usted necesita para evitar una caída tonta”.
Rete su mente.
“Muchas enfermedades como las del corazón y el cáncer, tienen fuertes componentes ambientales y fuertes componentes de autoayuda”, comenta Lamas. “La actividad intelectual como aprender un idioma nuevo o un juego nuevo, ayuda a prevenir el Alzheimer”.
Smithies lee tres periódicos al día, Miami Herald, el Nuevo Herald y Diario las Américas. Ella no lo considera como una forma de retar su mente, lee para mantenerse informada.
“Úselo o piérdalo”, dice el Dr. Larry Shulruff, médico de medicina interna en Memorial Regional Hospital en Hollywood.
Su sugerencia: haga un crucigrama o un juego de palabras. Cualquier cosa ayuda, dice, para mantener al cerebro pensando claro en la edad avanzada.
Mantenga una red social.
“Con tantas personas que están solas, la interacción social es fundamental”, dice Shulruff. “El sentimiento de soledad realmente afecta”.
Únase a un club de libros, juegue Mah Jongg, vaya al cine o juegue a las cartas, añade Shulruff. Los centros para adultos mayores también organizan clases, salidas y funciones sociales.
“Piense en cómo aumenta su bienestar cuando se relaciona con personas versus lo que sucede cuando está solo”, comenta Shulruff. “Realmente hace una diferencia.”
Reduzca el estrés y sea feliz.
Las personas felices tienden a vivir por más tiempo.
Un estudio publicado en mayo de 2012 en la revista académica Aging, encontró que las personas centenarias tienen niveles más bajos de neurosis, la tendencia a experimentar emociones negativas, y niveles más altos de extroversión que otras personas.
Otras investigaciones muestran que poseer una mascota puede conducir a una vida más prolongada. Un “mejor amigo” nuevo puede reducir la presión sanguínea y la ansiedad. Un estudio de Queen's University Belfast, confirma que los aficionados a los perros tienen vidas más saludables, mientras otro estudio prueba que tener un gato reduce el estrés.
Mantenga el índice de masa corporal por debajo de 25.
El exceso de peso puede dificultar algunas actividades, como subir escaleras o caminar distancias largas. La obesidad puede producir problemas en las articulaciones. Las personas centenarias tienden a ser delgadas. La obesidad puede provocar diabetes, presión sanguínea alta y enfermedades del corazón.
“Desde pequeña mi madre nos alimentaba correctamente: carne, vegetales y carbohidratos”, explica Smithies y añade que tanto su madre como su abuela eran buenísimas cocineras. “Hay que tener una alimentación balanceada. Creo que eso tiene mucho que ver”.
Como adulta el arroz, las proteínas (carne roja, pescado o pollo) y los vegetales siempre han formado parte de mi dieta. “Trato de no comer demasiado”, explica. “siempre he tenido más o menos el mismo peso.
Por supuesto, siempre hay excepciones.
“Las mujeres pueden estar sobrepeso y aun así llegar a los 100 años”, dice Lamas, añadiendo que los hombres tienen menos probabilidades de llegar a esa edad si tienen mucho peso.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de abril de 2015, 3:15 p. m. with the headline "100 años de edad y aún fuerte."