Sobrevivientes de cáncer en la línea de salida del Maratón de Miami
A Abdi Sanz no le ha sido fácil. Hace seis años la maestra de inglés de Escuela superior fue diagnosticada con cáncer. Tenía 33 años.
Hace cinco años el cáncer se le pasó al cerebro.
Hace dos años desarrolló la enfermedad celiaca, una reacción autoinmune al gluten, la proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y otros granos.
Y el mes pasado se enteró de que sufría de anemia aplásica, resultado de la quimioterapia y de la radiación y que causa cansancio y falta de aire.
Muchos se hubieran refugiado en la cama. Pero no Sanz.
El domingo ella será una de las 25,000 o más personas que se reunirán en la línea de salida para competir en el Fitbit Miami Marathon y Half Marathon. No piensa correr. Va a caminar las 26.2 millas del maratón.
“Ha esta en mi lista de cosas por hacer. Quiero demostrar que se puede hacer a pesar de tener una enfermedad autoinmune”, dijo Sanz, maestra de South Dade Senior High. “Lo voy a lograr contra viento y marea”.
Sanza, que ahora tiene 39 años, es una de los muchos sobrevivientes de cáncer que caminará o correrá el maratón completo (26.2 millas) o medio maratón (13.1 millas) el domingo. El grupo Team in Training, compuesto por sobrevivientes de leucemia y linfoma, o por aquellos que corren por alguien que padece de esta condición, cuenta con docenas de personas que participarán en la carrera, que comenzará y terminará en la American Airlines Arena.
Otros grupos se dedican a buscar fondos para programas de cáncer e investigaciones. Team Lifeline, que cuenta con casi 400 corredores/caminantes, donará las camisetas azules y amarillas que llevan la foto del niño por el que están corriendo. También recauda dinero para que los niños con cáncer puedan ir gratis a un campamento especial de verano. Los corredores de Debbie’s Dream Foundation, iniciada por Debbie Zelman, abogada y madre de Davie que ha estado luchando contra un cáncer de estómago, recauda fondos para investigaciones relacionadas a este tipo de cáncer.
Y luego está Omar Nelson, Ph.D., de 36 años, asistente científico en Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Miami, que está corriendo ambos maratones el mismo día, 39.3 millas. Su idea es por lo menos correr la misma cantidad de millas según sus años, una tradición que comenzó cuando tenía 31 años.
También hace la carrera para reunir fondos para el Sylvester. Su meta son $10,000 y hasta ahora ha logrado recaudar $3,200.
“Busco la manera de inspirar a las personas a comenzar a correr”, dijo Nelson, nativo de Jamaica y quien entrena en la tienda iRun y además dirige un grupo de corredores en Overtown llamado One Love Run.
Inspirar a otros parece ser el tema y el motivo de muchos de los participantes en el maratón.
Bate Blair, de 77 años, ha completado 78 maratones completos. De hecho es uno de los primeros que corrió el primer maratón en Miami a principios de los años 1970 –antes de que la carrera actual se renovara en enero del 2003.
Actualmente no corre durante todo el maratón si no que camina y corre junto a su hija de 55 ños Kathy González, de 55 años, quien es maestra en el programa de artes culinarias de Hialeah High.
Comenzaron hace 10 años. Su meta: completar un maratón en cada estado de la nación.
Ya lo han logrado en 41 estados. Los que les faltan son: Alaska, Hawai, Idaho, Iowa, Missouri, New Hampshire, North Carolina, Oregon y South Dakota.
“Algunos niños que han regresado a la escuela a visitarme me preguntan: ‘¿Por cuál número vas?’”, dice González, quien ha servido de inspiración para que algunos de sus alumnos se inscriban en la carrera. “Me imagino que piensan ‘si mi maestra puede...’”
En el otoño del 2016 tuvieron un contratiempo cuando Blair fue diagnosticado con cáncer de próstata.
Tenía tres opciones: remover la prostata con cirugía, recibir radiación o someterse a un tratamiento de Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad (High Intensity Focused Ultrasound), un nuevo procemiento que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó en el 2015 y que utiliza ondas de ultrasonido con calor para quemar el tumor. Es un procedimiento ambulatorio que no tiene los efectos secundarios de la radiación o la cirugía (que cuentan con más riesgo de sufrir de incontinencia y disfunción sexual).
Lo malo de este procedimiento es que no está cubierto totalmente por los seguros de salud ni Medicare, lo que le supone al paciente un gasto de entre $15,000 y $20,000.
Blair se sometió al procedimiento en marzo del año pasado. Poco después el dúo de padre e hija reanudaron los maratones dirigiéndose a Conneticut, Arizona y Nebraska.
Blair no hubiera podido regresar a sus caminatas si la hubieran sometido a cirugía, dijo su médico el Dr. Dipen Parekh, profesor y director del Departamento de Urología de la Universidad de Miami, Miller School of Medicine.
Para Sanz, caminar el maratón completo es una manera de demostrar a otros que pueden llevar a cabo sus sueños aún si la vida no coopera.
Realizó su primer y único maratón completo en el 2016 en Gainesville cuando tenía 27 años. Luego comenzó a participar en medios maratones logrando terminar 16 desde el 2014 a pesar de su enfermedad.
Desde entonces ha completado cuatro medios maratones en Miami. El año pasado la mayoría de sus compañeros de carrera se retiraron porque había mal tiempo: estaba lluvioso y hacía frío. Pero ella caminó todo el trayecto a pesar del mal tiempo, haciendo nuevas amistades a lo largo del camino como el grupo Team Lifeline.
“Estoy calva, de manera que la gente siempre me mira”, dice. “Y además me gusta conversar cuando hago la carrera”.
En agosto habló con el fundador del Team FDC, uno de los grupos que entrenan para el maratón de Miami, porque quería entrenar con ellos para caminar las 26.2 millas.
Al principio Ralph Fernández de Castro tenía sus reservas y quería estar seguro de quelos médicos estaban de acuerdo. Sí lo estaban. Aún así tenía sus dudas.
“Su respuesta fue simple”, dijo. “Ella me dijo ‘Ralph, cuando estás en la situación en la que yo estoy, y este es uno de mis sueños, yo voy a lograrlo. Voy a encontrar la manera, contigo o sin ti”.
En ese momento hizo una pausa y pensó: “¿Quién soy yo para no dejar que una persona no logre lo que quiere alcanzar?”
Una vez que el grupo decidió dejarla entrenar con ellos, varias personas decidieron que no llevarían el entrenamiento incial para poder entrenar con ella.
“En cuanto supieron su historia, dos o tres de ellos se ofrecieron como voluntarios diciendo: ‘No tengo que completar otro maratón’”, dijo Fernández de Castro. “Voy a apoyarla a ella”.
A Fernández de Castro, Sanz le enseñó que hay algo más importante que correr: “La lección que podemos retener es que aprendemos unos de otros, aprendemos sobre la vida”.
Sanz dice que su misión se resume en tres palabras: Esperanza. Fe. Fuerza.
“Creo tanto en ellas que me hice un tatuaje en el brazo”, dijo. “Si tengo esperanza, entonces tengo fe; y si tengo fe en Dios, entonces sé que Él me dará la fuerza necesaria para sobrellevar cualquier obstáculo que me encuentre en el camino.
“No importa lo que vida te ponga en el camino, no dejes que las circunstancias te impidan conseguir la meta que te has propuesto”.
Fitbit Miami Marathon y Half Marathon
Cuándo: 6 a.m. Domingo
Dónde: La carrera comienza en la American Airlines Arena, 601 Biscayne Blvd.
Matrícula: Vaya a www.themiamimarathon.com
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de enero de 2018, 10:00 p. m. with the headline "Sobrevivientes de cáncer en la línea de salida del Maratón de Miami."