Salud

Revelan éxitos de operaciones a corazón abierto en ancianos

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Las personas de 80 años con arterias obstruidas o válvulas del corazón defectuosas eran enviadas a casas con una palmadita en la espalda y píldoras para tratar de aliviar los síntomas.

Ahora son muchos los que se someten a operaciones de corazón abierto con cifras increíbles de supervivencia similares a los de personas más jóvenes, según estudios recientes.

Hace algunos años, a los médicos nos decían que exagerábamos al operar a una persona de 70 años, dijo el Dr. Vincent Bufalino, cardiólogo de la Universidad Loyola en Chicago. Pero en la actualidad "hay muchas personas mayores en buenas condiciones físicas y mentales'' que deciden arriesgarse, dijo.

Incluso personas de 90 años se están operando a corazón abierto, dijo el Dr. Harlan Krumholz, cardiólogo de la Universidad de Yale que ha realizado investigaciones con enfermos del corazón incluso mayores.

"La edad no debe conducir a una exclusión automática'', añadió. No todas las personas mayores pueden someterse a una operación de este tipo, pero se han observado excelentes resultados en los nuevos estudios, según los cuales los médicos han perfeccionado el procedimiento para saber a quién operar.

Los estudios se dieron a conocer en una conferencia de la American Heart Association (AHA) celebrada esta semana en Nueva Orleans.

Las personas de 75 años o más son el segmento de mayor crecimiento de la población y se pronostica que este grupo se multiplique por cuatro durante los próximos 50 años. El 40 por ciento sufre de enfermedades cardiacas y la mitad muere por esta causa.

En años recientes las técnicas quirúrgicas, de anestesia y otros cuidados médicos avanzaron, al tiempo que se reducía la tasa de mortalidad. Esto hizo que los médicos operaran a pacientes de más edad de cualquier dolencia: desde cáncer hasta problemas de espalda.

Pero una operación a corazón abierto es algo distinto: abrir un pecho envejecido y conectar el paciente a una máquina de circulación extracorpórea mientras el cirujano repara las frágiles venas y las válvulas debilitadas.

Las normas de tratamiento de la AHA y otros grupos no hacen distinciones de edad para esas operaciones. Son los pacientes, los médicos y las compañías de seguro los que deciden si se arriesgan.

En la Florida, el Dr. Paul Kurlansky realizó un estudio entre 1,062 octogenarios que se habían sometido a operaciones de desvío coronario en el Centro Médico Mount Sinai de Miami Beach entre 1989 y el 2001.

"En estos casos el problema fundamental no es solamente si los podemos operar, sino cómo salen de la operación'', dijo el Dr. Kurlansky.

La respuesta: el promedio de supervivencia fue de 6 años, casi el mismo de las personas de edades similares que no están enfermas del corazón. Tres años después de operados, 90 por ciento seguía con vida. El índice de supervivencia mejoró espectacularmente a medida que el estudio avanzaba, de 85 por ciento en los primeros años hasta 98 por ciento al final.

Más impresionante todavía es que 65 por ciento sobrevivió sin complicaciones a largo plazo, un resultado "absolutamente extraordinario'', señaló Kurlansky. Los pacientes también reportaron que su calidad de vida era similar a otras personas de su misma edad que estaban sanas.

"Lo que manejamos es el problema de la edad cronológica contra la edad física'', añadió. Muchos pacientes de edad son muy fuertes y gozan de buen ánimo, por lo que si necesitan operarse ‘‘no hay razón para negársela''.

El segundo estudió abarcó a 8,796 personas mayores en Maine, New Hampshire y Vermont que tenían problemas en la válvula aórtica. Esta dolencia puede matar en dos o tres años, por lo que "la cirugía es la mejor opción'', dijo Donald Likosky, investigador del Dartmouth College en New Hampshire.

Seis años después de operar la válvula, que a veces incluye un desvío, la mayoría seguía viva. El promedio de supervivencia fue de siete años, casi el mismo de la población general de esa edad.

Las personas de 85 años o más que participaron en el estudio vivieron más que los de la misma edad en la población general.

Una investigación anterior determinó que las personas de 76 años o más se recuperaban más lentamente que los pacientes más jóvenes después de una operación de desvío coronario, pero un año después la mayoría informó de mejora en el alivio de los dolores y una calidad de vida semejante a la de pacientes más jóvenes.

Bufalino mencionó a una paciente de 102 años en Loyola a quien operaron del corazón hace 23 años, cuando tenía 79. Durante una visita reciente, la paciente lo puso en su lugar.

"Me acerqué a ayudarla en la mesa de examen y me dijo: ‘No necesito su ayuda, estoy bien' ''.

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