Salud

Cómo congelar un óvulo

La vitrificación es una técnica de congelación ultra rápida que se utiliza hoy en día para preservar los ovocitos y embriones de una mujer. La vitrificación y el almacenamiento de óvulos, conocida también como preservación de fertilidad, comienza con un proceso controlado de diez a 12 días de crecimiento y maduración de óvulos antes de que los mismos sean colectados del ovario de la mujer.

Procesar los óvulos para la vitrificación requiere remover el agua de dentro del óvulo utilizando soluciones de sacarosa (azúcar) y crioprotectores en cantidades concentradas que actúan como anti congelantes.

El azúcar ayuda a extraer el agua del óvulo por osmosis simple y los crioprotectores reemplazan el agua y protegen el óvulo de los efectos del congelamiento ultra rápido.

El óvulo, que tiene solo un décimo de milímetro en diámetro, es colocado en un dispositivo de almacenamiento que parece un pequeño agitador de café. Cuando se sumerge en nitrógeno líquido, ocurre el congelamiento ultra rápido a una velocidad de más de mil grados por minuto. Esto elimina cualquier riesgo de formación de cristal de hielo que pueda dañar el óvulo.

El proceso completo toma unos diez minutos. Los óvulos vitrificados se almacenan en nitrógeno líquido a una temperatura de menos 196 grados F. Para almacenamiento a largo plazo, los mismos se transfieren a un lugar especializado.

Cuando llega el momento en que la mujer trata de quedar embarazada, los óvulos vitrificados necesitan calentarse tan rápido como fueron congelados para, de igual forma, evitar cualquier daño por formación de cristal de hielo dentro del óvulo.

Esto se logra transfiriendo los óvulos vitrificados rápidamente desde el almacenaje en nitrógeno líquido a una solución de sacarosa en temperatura corporal (98.6 grados F).

La rehidratación del óvulo debe regularse cuidadosamente de forma que el óvulo no se infle muy rápidamente y vaya a explotar como un globo.

Una vez que han recuperado su contenido de agua, los óvulos se dejan en un medio de cultivo por tres horas, tiempo durante el cual recuperan sus funciones celulares. Luego de eso, los óvulos son fertilizados utilizando un método de inyección de esperma (ICSI) y entonces son cultivados por cinco días.

Luego de alcanzar la etapa de blastocito, se transfiere uno o dos de los embriones al útero de la mujer con la esperanza de que el embarazo llegue a término.

Fuente: Dr. Jeffrey Knickerbocker del Centro de Fertilidad y Fertilización In Vitro de Miami.

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