Depresión: peligroso enemigo oculto
La depresión, camuflada bajo la máscara de la risa, invadió la existencia del actor Robin Williams y terminó arrebatándole la vida. Era, quizás, una de las caras más queridas en la industria cinematográfica y en el mundo de la comedia. Sin embargo, no ha sido el único, a muchas otras figuras de renombre mundial también las ha atacado sin piedad. Se trata de una condición a la que los poetas llamaban melancolía, pero que hoy se conoce como depresión y que afecta a más de 15 millones de personas en este país, entre ellos a un alto porcentaje de la población hispana.
Williams sucumbió ante la depresión, una enfermedad que puede llegar a ser de tipo profundo y que se conoce como “depresión clínica unipolar”, según la National Alliance on Mental Illness, NAOMI. En este caso, los riesgos de atentar contra la propia vida son más altos. Otros famosos personajes de la historia, como el presidente Abraham Lincoln; compositores como Ludwig van Beethoven; pintores como Vincent van Gogh; científicos como Isaac Newton; escritores como Ernest Hemingway, fueron también presa de esta condición, señala NAOMI.
La depresión no distingue raza, género ni condición social, pero según los reportes de los organismos de salud parece afectar más a las mujeres, “quizás porque son las que más lo reportan”, dados sus cambios hormonales o estados de vida. Entre los casos destacados más recientes, se cuenta el de la actriz Brooke Shields, quien padeció de depresión posparto; Catherine Zeta Johns quien sufre de trastorno bipolar e hizo pública su condición “con el fin de promover conciencia sobre la enfermedad”, según indicó en su momento, o el caso de la joven cantante Demi Lovato, quien ha sido vocera del National Children’s Mental Health Awarness Day.
Entre la población hispana aún se estigmatiza a quien padece esta condición y muchas veces es mal diagnosticada, explican los expertos.
“Hay que educar especialmente a la población hispana todos los días para que se ‘reconozca’ que la depresión es una enfermedad y como tal debe tratarse, para evitar muertes como la de Williams”, indica el doctor José Gámez, director del Departamento de Psiquiatría del Palmetto Hospital.
Sobre lo que sucede en el cerebro cuando se presenta la enfermedad, el doctor Gámez explica que hay diferentes teorías. “Unas hablan de deficiencias o desbalances en los neurotransmisores y, en algún momento, estas personas que sufren de enfermedad depresiva, tienen un desbalance en la estimulación o en la actividad de esos neurotransmisores, con ciertas sustancias químicas como la norepinefrina, serotonina y dopamina, que permiten que las neuronas se comuniquen entre sí”, explica el experto. “Por ejemplo, si hay menos dopamina en el cerebro, habrá menos placer y menos capacidad de disfrute; si no hay suficiente serotonina, la persona se sentirá ansiosa y en casos severos sentirá impulsos suicidas; y, si no hay suficiente norepinefrina, habrá menos energía y más sueño”, explica.
Este fue el caso de Margarita Pulido, una experta en seguros, cuya depresión se presentó tras perder su negocio, divorciarse y enfrentar la paternidad temprana de su hijo adolescente. “En ese momento, todo se derrumbó”, dice, “además yo buscaba motivos para ponerme triste, así se lo dije al médico pues no encontraba sentido a mi vida, pero sabía que debía continuar adelante por mis hijos”.
La depresión también se presenta cuando hay otras enfermedades como la diabetes. Pulido sufría, además, de diabetes y no lo sabía. “Mi mensaje es que le digan al médico todo lo que les pasa y, sobre todo, que no sientan vergüenza. La depresión se puede manejar para vivir una vida más plena”, asegura. “Mi médico me ordenó hacer ejercicio, tomar la medicina y cuidar la dieta, pero además yo también busqué ayuda espiritual y eso me ha ayudado tanto a mí como a mi familia”, concluye.
La depresión no tiene edad y también ataca a los jóvenes. Shirley F. (nombre ficticio) tiene hoy 18 años, pero desde los 14 intentó quitarse la vida. Víctima de intenso acoso en su escuela, la adolescente intentó quitarse la vida en dos ocasiones. En ambos casos, lograron atenderla a tiempo en un hospital de la ciudad y hoy toma medicamentos que le permiten llevar una vida normal.
Los médicos advierten que atienda a estos síntomas para identificar su propia depresión o la de un ser querido: humor deprimido, disminución en el nivel de energía y en el interés por la vida; cambios en los patrones de alimentación, sueño y pensamiento, en los movimientos; en el comportamiento, estado anímico, actividades y salud. Sentimientos de culpa, baja autoestima, desesperanza y un gran vacío; pensamientos suicidas; malestares físicos constantes que no responden al tratamiento, como dolor de cabeza, molestias digestivas y dolor crónico. •
Para más información, visite www.nami.org, www.cdc.org, www.namiofmiami.org/SUPGRPS1.htm, Universidad de Miami (305) 689-4444, Palmetto Hospital (305) 820-3381.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de septiembre de 2014, 2:00 a. m. with the headline "Depresión: peligroso enemigo oculto."