Lo que necesita saber si sus hijos deciden ser veganos o vegetarianos
Cuando su hija de 13 años le dijo que había decidido ser vegetariana, Tamara Schwartz pensó “Esto pasará. Pensé que le duraría una semana”. Eso fue hace cinco años. Con 18 años, Lua Schwartz, hija del conocido chef de Miami Michael Schwartz, ha mantenido su decisión de no comer carne.
“Al principio fue difícil porque estoy siempre rodeada de comida”, dijo Lua, recién graduada de New World School of the Arts. “Ya me he acostumbrado y no me siento como si me estuviera perdiendo algo”.
La joven de Miami Beach contó que decidió cambiarse a una dieta a base de plantas cuando leyó “lo antiética que la industria de la carne es. Pensé que era una forma de contribuir y no apoyar esas prácticas”.
Schwartz es una de un número cada vez mayor de niños y jóvenes que han cambiado a una dieta vegetariana o vegana debido a un sinnúmero de razones, ya sea porque están preocupados por el trato a los animales, el medio ambiente o lo que ellos perciben es una dieta más saludable.
“Una dieta a base de plantas está de moda, no solo entre los adultos, los adolescentes y los jóvenes también se han unido a esta tendencia”, explicó Lucette Talamas, dietista con el Baptist Health South Florida. “A veces son los niños los que quieren comenzar esta dieta y los padres se preocupan”.
la preocupación de ellos es válida. Después de todo son edades de desarrollo y nutrientes cruciales como hierro, calcio, proteína, vitamina B-12 y vitamina D, a veces faltan en una dieta a base de plantas. La pregunta que muchos dietistas escuchan a menudo es: “¿Puede mi hijo ser saludable sin comer carne?”
“Definitivamente”, comentó Lisa Farkas, dietista del Wellness Center en el Broward Health Medical Center. “Los niños pueden llevar una dieta vegetariana y recibir todos los nutrientes que necesitan siempre y cuando ingieran una variedad de frutas, vegetales, granos enteros, legumbres, frijoles, semillas y nueces”.
De hecho la Academia de Nutrición y Dietas (Academy of Nutrition and Dietetics) declaró que “dietas vegetarianas o veganas adecuadamente preparadas, pueden proveer beneficios de salud incluyendo la prevención y tratamiento de ciertos tipos de enfermedades. Estas dietas son apropiadas para todas las etapas de la vida, incluyendo embarazo, lactancia, infancia, niñez, adolescencia, adultos mayores y también para atletas”.
De acuerdo con las guías del Departamento de Agricultura de EEU (USDA) incluso en una dieta que no es totalmente basada en plantas, los consumidores deberían llenar la mitad de su plato con frutas y vegetales, dijo la dietista Audra Nelson, coordinadora de nutrición de Joe DiMaggio Children’s Hospital. “La comida debe ser lo más colorida posible para recibir los mayores beneficios nutritivos”.
La otra mitad del plato, según la USDA debe tener una cuarta parte de granos y la otra cuarta parte proteína. Para los vegetarianos y veganos , que no comen carne, pescado, lácteos o huevos, el grupo de proteínas incluye frijoles y guisantes, productos de soya, nueces y semillas.
Natalie Nieves, de 17 años, que se dedicó a investigar las dietas basadas en plantas para mostrar a sus padres que podía recibir los nutrientes que necesitaba cuando decidió ser vegetariana. En aquel momento tenía 14 años.
“Creo que el reto mayor inicialmente fue convencer a mis padres que me dejaran ser vegetariana”, explico la joven de Coconut Grove que recién se graduó de Miami’s Design & Architecture Senior High. “Como no había nadie más que fuera vegetariano en mi familia estaban muy escépticos. Me pidieron que les diera toda la información de cómo obtendría proteínas sin comer carne”.
“Después de aquello lo demás fue fácil. Solo dejar de comer carne por completo.”, dijo Natalie. “Nunca realmente me gustó la carne así que no se me hizo muy difícil. También creo que aprender a cocinar lo hizo mucho más fácil”.
Su madre, Melanie Nieves dijo que la decisión de su hija ha sido de beneficio para toda la familia, incluyendo a sus dos hermanos, uno de los cuales es gemelo suyo. Ambos aun comen carne.
“Ella cocina un plato para ella y otro para los chicos”, dijo Nieves. “Creo que ser vegetariana la ha vuelto más consciente de la comida, y se ha ido interesando en diferentes tipos de comida. Es una cocinera maravillosa”.
En casa de los Schwartz, Michael, el padre, un chef que ganó el premio de James Beard, dijo: “Siempre hemos sido fanáticos de los vegetales y las ensaladas”. Lua por lo general se prepara su propia comida.
“Ella improvisa”, dijo Schwartz que recientemente abrió el restaurante Amara at Paraiso en Miami. “Es muy aventurera”. Su dieta, explicó Schwartz, “ha hecho las cenas familiares más interesantes”.
Tamara, la madre de Lua, quien fue vegetariana durante 24 años –pero dejó la dieta antes de que Lua naciera– comentó que llevar una dieta a base de plantas es mucho más facil hoy en día que cuando ella dejó de comer carne. Se acuerda haber ido a un Burger King después de un juego de básquet en la universidad “y pedí un Whopper si carne. Tenía queso y vegetales. Todo el personal que estaba en la cocina se quedó mirando a la persona que pedía un Whopper sin carne. Actualmente no creo que a nadie le extrañe si eso pasara”.
A pesar de todo, tiene sus dudas sobre la decisión tomada por su hija de volverse vegetariana.
“Me preocupaba que estaba aún desarrollándose, pero es una niña que sabe lo que quiere”, añadió Tamara, explicando que le preocupaba que Lua tuviera deficiencia de hierro y vitamina B-12.
“Las niñas adolescentes necesitan más hierro dependiendo de la etapa de la vida en que se encuentren”, reconoció Farkas. Aunque algunos productos están enriquecidos con hierro o vitamina B-12, no es raro que muchos vegetarianos tomen suplementos. “Los alimentos basados en plantas no se absorben fácilmente”, explicó Farkas. “Los médicos deberían chequear periódicamente sus niveles”.
Una dieta a base de plantas no garantiza buena salud, pero comer carne tampoco significa que estén recibiendo los mejores nutrientes, explicó Sheah Rarback, dietista de la facultad de la Universidad de Miami, Miller School of Medicine y columnista del Miami Herald. “Puedes comer pizza y papas fritas y eso es vegetariano.
“Pero también hay muchos niños que no comen vegetales y no están en forma”, añadió. “Analizamos esta dieta hasta la saciedad y una dieta vegana o vegetariana bien planificada tiene el potencial de ser mas saludable porque, por definición, los niños están comiendo mas alimentos basados en plantas. Al igual que con cualquier otra dieta, es necesario una variedad de alimentos, y todos necesitamos más vegetales, frutas y granos enteros en nuestra dieta”.
Es muy importante leer las etiquetas porque algunos alimentos pueden tener un alto contenido de grasa y sodio. “Los burgers vegetarianos pueden tener una larga lista de ingredientes”, comentó Talamas.
El primer paso importante, dijo Talamas, es preguntarle a su hijo o hija por qué quiere cambiar la dieta. Algunos niños pueden estar preocupados por el trato hacia los animales o el impacto en el medio ambiente, pero hay otros casos en los que hacen el cambio para esconder un desorden alimentario.
“La eliminación extremista de muchos alimentos es una forma de tapar un desorden”, explicó Talamas.
Si los padres están satisfechos de las razones del cambio, deben hablar sobre los distintos tipos de dieta. A lo mejor lo único que quiere hacer es dejar de comer carme roja. ¿Y qué del pescado o el pollo, los huevos y los productos lácteos?
“No tienen que adaptarse a una etiqueta”, explicó Talamas. “No tienen que sentir como que han fracasado” si comen algo que no está en la dieta. “No tiene por qué ser todo o nada”.
La planificación de una dieta vegana es especialmente importante para recibir todos los nutrientes necesarios, comentó.
Andrea Duclos, vegana que residen en West Palm Beach, ha criado a su hija Marlow, actualmente con 7 años, en una dieta vegana. Escribe de su estilo de vida y viajes en un blog llamado ohdeardreablog.com.
Duclos se hizo vegetarian cuando tenía 14 años “porque no tenía deseos de comer animales”.
Luego cambió a una dieta vegana a principios de sus 20 años.
“Sentía que no estaba hacienda suficiente. Los animales aun estaban siendo torturados. Así que decidí tomar el próximo paso”.
El veganismo ha sido una dieta positiva para Marlowe, dijo ella. “Mi hija casi nunca se enferma”, dijo Duclos, cuyo marido, Alex Bustamante es chef en el restaurante Echo de los Breakers pero que mayormente come una dieta vegana en su casa.
Duclos hace los smoothies de Marlowe con “dos o tres puñados de espinacas o col rizada”. A la joven le encanta la col rizada y la bebida fermentada llamada Kombucha.
De vez en cuando toma suplementos de calcio en forma de dulces pero según él “ella estaría perfectamente bien sin ello”.
Asegurarse de que la familia ingiere los nutrientes necesarios “es cuestión de hacer un poco de esfuerzo”, explicó Duclos, quien escribió un libro en el 2015 titulado The Plantiful Table: Easy, From-the-Earth Recipes for the Whole Family.
Encontrar opciones veganas es mucho más fácil hoy en día, dijo Duclos. “Antes, cuando iba al mercado había uno o dos tipos de helados veganos. Ahora voy a Whole Foods y hay hilera tras hilera de diferentes sabores”.
Jodi Mailander Farrell, crítica de restaurantes para el Miami Herald y cuya hija Lucy es vegetariana dijo que la dieta basada en plantas de su hija “la hizo mucho más consciente de chequear si en los restaurantes ofrecían al menos una o dos opciones vegetarianas que no fueran solo acompañantes”.
“Estoy mucho más interesada en ver cuán creativos los restaurantes son con los platos vegetarianos”, dijo Mailander Farrell. “Creo que ese es un reto que los restaurantes van a tener que asumir cada vez más, es una prueba real al talento de muchos chefs”.