Las terapias dirigidas: menos daño y efectos secundarios
El 12 de diciembre del 2011, Javier Areas Jr. fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda de las células T. Como muchos padres de niños con cáncer, Javier Areas, su padre, fue a Google a confirmar lo que le habían comunicado los médicos: Su hijo, diagnosticado cuando tenía ocho años, tenía una tasa de sobrevivencia menor del 30 por ciento.
Pero luego de pasar por quimioterapia y tomar Imatinib, un medicamento utilizado para tratar ciertos tipos de leucemia, Javier ha estado en total remisión desde su diagnóstico hace más de tres años.
El Dr. Ziad Khatib, director de neuro-oncología del Nicklaus Children’s Hospital, antes Miami Children’s Hospital, dice que el tratamiento de Javier caía en un nuevo territorio, es decir, terapias dirigidas para centrarse en las células cancerosas en lugar de quimioterapias dispersas. Terminó los otros tratamientos el pasado año, pero aún está tomando diariamente Imatinib, cuyo nombre comercial es Gleevec.
“No sabíamos cuándo debíamos terminar el medicamento”, comenta. En julio, los médicos determinarán si cambian la dosis o lo detienen completo.
La meta de las terapias dirigidas es mejorar la prognosis de un paciente, reducir los efectos secundarios y las probabilidades de que el cáncer regrese. La idea es matar las células cancerosas en lugar del tejido circundante. Con las terapias dirigidas, una mutación genética puede apagarse como un interruptor de luz, explica Khatib.
“Todos los días las células se dividen y cometen errores, algunas veces los errores no importan”, dice el Dr. Pasquale Benedetto, oncólogo en el Centro Integral de Cáncer Sylvester de la Universidad de Miami. Sin embargo, otras veces los errores pueden generar cáncer, y la terapia dirigida puede apagar ese interruptor.
“Los medicamentos no están matando el cáncer, solo lo duermen”, dice Benedetto. “Si funcionan, pueden ser tratamientos para toda la vida”.
El Dr. Steven Olszewski, oncólogo de Baptist Health South Florida’s South Miami Hospital, utiliza la tomoterapia, un tipo de radioterapia, para bloquear la forma y el tamaño del tumor y atacarlo con radiación precisa aplicada desde todos los ángulos.
Cuando el nuevo Instituto de Cáncer de Miami de Baptist Health, con un costo de $400 millones, abra en el 2016, incluirá el primer centro de terapia de protón de Florida. La terapia de protón, una forma avanzada de terapia de radiación, es utilizada especialmente en cáncer pediátrico y en tumores de cerebro, cabeza y cuello. Utiliza protones de alta energía, partículas subatómicas que producen una carga positiva, para desintegrar un tumor. “Tiene el potencial de ahorrar significativamente el costo porque no manejamos efectos secundarios”, dice Olszewski.
El centro de tres salones incluirá una máquina que genera el rayo de protón. Unos magnetos de gran tamaño hacen girar el rayo y lo dirigen al paciente utilizando un lápiz de escáner por rayo, según explica John Kerstiens, director de operaciones de terapia protón-fotón del Instituto de Cáncer de Miami.
“Los protones tienen peso, a diferencia de la radiación convencional, así que podemos controlar cuando se detienen”, dice Kerstiens. “Es como observar un cohete embotellado”.
Kenneth Kent, de 88 años, se sometió a radiocirugía en Cleveland Clinic Florida hace tres semanas, para tumores en el hígado y pulmón. Su tratamiento, que tiene una tasa de 70 por ciento de éxito, incluye cinco días de radiación dirigida. La radiocirugía no utiliza una cuchilla, sino altas dosis de radiación.
Kent fue diagnosticado con cáncer por primera vez en el 2012 y se ha sometido a diferentes tratamientos de forma intermitente desde entonces. Mientras estuvo en quimioterapia, perdió el cabello, tenía fatiga y molestias estomacales. Con la radiocirugía, no ha experimentado ningún efecto secundario.
El Dr. John Greskovich, oncólogo radiólogo de Cleveland Clinic, utilizó en Kent, el sistema de radiocirugía Varian Edge. Este es un acelerador lineal complejo, que mejora la precisión del tratamiento. Con un acelerador lineal, la trayectoria de electrones viaja en línea recta hasta el tumor del paciente. La máquina acelera los electrones para crear rayos X de alta energía, explica.
“Mientras más rápido el tratamiento, menor la oportunidad de tener un fallo geográfico”, dice Greskovich. “Y la corrección rotativa nos permite rotar al paciente para apuntar el rayo de la forma más precisa.”
Un paciente se inmoviliza en un molde de yeso o molde corporal. Los pacientes con tumores movibles, en el hígado o pulmón, por ejemplo, aguantan la respiración mientras los médicos dirigen el rayo.
“Le mostramos a los pacientes cómo aguantar la respiración en el punto correcto en el ciclo para alcanzar el tumor mientras está congelado, lo que protege el tejido saludable circundante”, dice.
El método es utilizado para tratar cáncer de pulmón, hígado, cerebro y columna. Las tasas de éxito son tan altas como de 90 por ciento para pacientes con cáncer de pulmón, de acuerdo con Greskovich. El Varian Edge es utilizado sin quimioterapia.
Nuevas pruebas clínicas, medicamentos y tratamientos proveen esperanza para personas que han vivido por años con cáncer.
Laura Mitchell tenía 29 años cuando fue diagnosticada con un tipo raro de cáncer que se encuentra mayormente en niños pequeños: neuroblastoma. La primera vez que el cáncer regresó, tomó nueve años. ¿La próxima? Cuatro y medio. Luego de eso, un año y medio.
Ahora, a los 47 años, Mitchell está experimentando la quinta recurrencia de este tipo de cáncer.
“He hecho de todo: quimioterapia, radiación, cirugía. Ya me quedan pocas opciones”, dice. Luego de que su madre, diagnosticada con cáncer de seno, se realizó un estudio genético, ella también lo hizo. Los resultados mostraron que tenía neuroblastomas con mutación de quinasa de linfoma anaplásico (ALK).
Mitchell comenzó a tomar crizotinib, conocido comercialmente como Xalkori, hace menos de un mes para bloquear la mutación. Luego de dos meses, los médicos volverán a examinar.
“Voy a aceptar cualquier efecto secundario que tenga”, dice Mitchell. “Esto es mucho más aceptable que la quimioterapia que tuve hace 18 años. Mientras más tiempo vivo, más posibilidades existen, lo que es excitante”.
Definición de términos
Tratamiento dirigido: Es un tratamiento que utiliza medicamentos así como otro tipo de terapias para identificar y atacar células cancerígenas específicas evitando dañar otras células sanas. Algunas de estas terapias bloquean cierto tipo de encimas, proteínas o moléculas relacionadas al desarrollo de las células de cáncer. Otras terapias dirigidas ayudan al sistema inmune a matar las células cancerígenas o llevan sustancias tóxicas directamente a las células dañadas. Este tipo de tratamiento tiene menos efectos secundarios que otros tipos de terapias contra el cáncer.
Inhibidores: Medicamentos que bloquean en crecimiento de las células cancerígenas.
Tomoterapia: Un tipo de radiación dirigida al tumor desde muchos. El paciente se acuesta en una cama especial que se mueve a través de una máquina parecida a una dona. La máquina de radiación va rotando alrededor del paciente en forma de espiral. Antes de comenzar el proceso se toma una imagen en tercera dimensión (3D) del tumor.
Radiocirugía: Nuevo tipo de tecnología en la que la cirugía no hace uso de una cuchilla. Proporciona altas dosis de radiación dirigidas específicamente al tumor. Varian Edge forma parte de esta categoría.
Terapia de protones: Es un tipo de terapia de radiación: utiliza rayos con mucha energía para tratar los tumores.
Fuentes: Cancer.gov and Mayo Clinic
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de mayo de 2015, 8:45 a. m. with the headline "Las terapias dirigidas: menos daño y efectos secundarios."