Salud

El antagonismo entre las células madre ‘de luz’ y las células ‘de la oscuridad’ (Parte II)

Las células embrionarias son diferentes a las adultas, estas si pierden fácilmente el control celular y comienza un crecimiento anárquico similar al que ocurre con las células de tumores.
Las células embrionarias son diferentes a las adultas, estas si pierden fácilmente el control celular y comienza un crecimiento anárquico similar al que ocurre con las células de tumores. Imagen de cortesía

Este pasado fin de semana intercambiaba impresiones con mi editora sobre el riesgo de provocar o acelerar el cáncer con el uso de células madre.

Resumimos que las células madre adultas autólogas (de uno mismo) y de placenta y cordón umbilical, así como los biológicos, ya sea el PRP (Plasma Rico en Plaquetas) y de cordón umbilical y/o placenta hasta ahora no tienen riesgo, pues son células diferentes y con diferentes vías de control celular.

Sin embargo, las células embrionarias son diferentes a las adultas, estas si pierden fácilmente el control celular y comienza un crecimiento anárquico similar al que ocurre con las células de tumores. Esta es la razón por la que, a pesar del entusiasmo inicial, pocos institutos las utilizan ahora con propósitos clínicos, porque son propensas a formar tumores.

Hay otros tipos de células madre que son manipuladas o cultivadas en incubadoras, básicamente el 99 % de su aplicación es en investigaciones llamadas IPS (por sus siglas en inglés, Induced pluripotent stem cell o células madre pluripotenciales inducidas). A pesar de la promesa de que estas células pudieran ser mejores que las que utilizamos en la actualidad, su uso clínico es totalmente incierto, puesto que la manipulación de las células provoca frecuentemente mutaciones (cambios imprevistos en las células) y cáncer.

Sin embargo, la historia es totalmente diferente con las células madre adultas; ellas sí pueden reparar los tejidos afectados, tanto las autólogas de grasa o medula ósea (tuétano), como las de placenta y cordón umbilical sin provocar complicaciones.

Tomemos el caso de Lydia, una señora de 80 años y con un historial de diez años padeciendo de artritis en la columna. Habían fallado en ella todos los intentos de controlar su dolor, como terapia física, medicinas y múltiples bloqueos, hace solo ocho semanas le implantamos células madre y biológicos y ha mejorado casi un 80 por ciento de su dolor, mejorando además su movilidad y sus actividades de la vida diaria.

El caso de Fiorin ha sido más espectacular aún. Esta paciente de 75 años padecía de lumbago perene y había sido sometida a dos cirugías de columna, al igual que Lydia. Habían fallado todos los intentos conservadores después de la cirugía (le dieron terapia física y medicamentos). En su caso, el dolor empezó a mejorar de inmediato después del implante de los biológicos y células madre; y seis semanas después no sentía ningún tipo de dolor.

Yo mismo he quedado sorprendido con los resultados del tratamiento de Fiorin. Usted puede acceder a la información de ambos casos a través de nuestro portal, www.usastemcell.com.

Si tiene síntomas de enfermedad degenerativa, dolor lumbar, lumbago o ciática y quisiera ser tratado en el Instituto USA StemCell, obtenga una evaluación del Dr. Castellanos. Para ello llame al 305 250-CELL (2355). Para una segunda opinión sin necesidad de ser evaluado en persona escriba o mande su MRI a info@usastemcell.com. Visite a USA StemCell y sígalo en las redes sociales den Facebook e Instagram.

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