Salud

Cirugía bariátrica y hábitos saludables para perder peso

Lynnette Marrero muestra unos jeans que usaba antes de someterse a la cirugía bariátrica en enero con la que ha logrado perder 85 libras.
Lynnette Marrero muestra unos jeans que usaba antes de someterse a la cirugía bariátrica en enero con la que ha logrado perder 85 libras. FOR THE MIAMI HERALD

Lynnette Marrero cuenta la historia de una conversación que tuvo con otra mujer mientras esperaba por una clase en el gimnasio. En la conversación mencionó que había perdido peso recientemente. La mujer respondió que también su tía acababa de perder mucho peso, solo que había hecho trampa, dijo la sobrina, porque se había sometido a una cirugía de pérdida de peso.

“Yo no pienso que eso es hacer trampa”, le dijo Marrero. “Al igual que no existe una píldora mágica, no hay una cirugía mágica. Hay que hacer un gran esfuerzo para lograrlo”.

Marrero no le mencionó que ella era un ejemplo. Luego de batallar con problemas de peso desde que era una niña, la madre de tres niños, de 39 años de edad, se sometió en enero, en el Programa Quirúrgico de Pérdida de Peso de Memorial, a una gastrectomía tubular o manga gástrica, uno de los tres principales procedimientos bariátricos.

Como la mayoría de las personas que se someten a una cirugía bariátrica, Marrero ha intentado todo lo que ha podido para mantener un peso saludable. Se describe a sí misma como un ejemplo clásico de Weight Watchers: ha estado en el programa desde adolescente, y es una ávida kick-boxer. En una ocasión perdió 65 libras. Pero las recobró todas. Además, cada uno de sus embarazos añadía libras, y como fueron por cesárea –que se corta el músculo abdominal–, no le fue fácil perderlas.

“Como madre mi meta principal era estar saludable para ellos. No se trataba de números en una escala, sino de estar saludable”, dice Marrero, quien ha perdido 85 libras desde la cirugía. “Llegó el momento de tomar control de mi vida y de mi salud”.

Los mitos populares acerca de las cirugías bariátricas opacan lo ineficaces que han sido las intervenciones no quirúrgicas para la obesidad severa. La mayoría de las investigaciones coloca las tasas de éxito de éstas a largo plazo en un cinco por ciento. Tampoco resaltan lo efectivos han sido los procedimientos bariátricos en lograr que los pacientes pierdan peso y mejoren la salud general.

“La efectividad es verdaderamente asombrosa, cuando usted observa el efecto de esta enfermedad crónica en pacientes obesos, podemos colocar en remisión la diabetes Tipo 2 el 82 por ciento de las veces. Hay resultados similares para presión sanguínea alta y apnea del sueño”, dice el Dr. John Morton, presidente electo de la Sociedad Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica. “Hay estudios que muestran que someterse a la cirugía versus no hacerlo, disminuye el riesgo total de mortalidad un 40 por ciento”.

Desde que se implementaron los métodos laparoscópicos, la tasa de mortalidad de los procedimientos bariátricos también ha bajado. Actualmente es una de las cirugías más seguras para perder peso. “Nuestra tasa de mortalidad está a la par con el remplazo de cadera o rodilla”, dice Morton.

Como todos los procedimientos quirúrgicos, la cirugía para pérdida de peso conlleva una gran cantidad de complicaciones potenciales, aunque solo el cuatro por ciento de los pacientes experimentan problemas importantes. Marrero tuvo que regresar al hospital en dos ocasiones a causa de deshidratación, una complicación típica.

Los pacientes bariátricos deben también comprometerse con mantener hábitos saludables después de la operación. Los procedimientos bariátricos controlan la cantidad de alimento que los pacientes pueden comer antes de sentirse lleno, pero no la calidad.

“Todo comienza antes de la cirugía, estableciendo expectativas correctas. ¿Qué puede hacer la cirugía por ellos y qué no puede hacer?”, dice el Dr. Anthony González, director médico del programa de cirugía para la pérdida de peso de South Miami Hospital. “Tienen que comprender que la operación es solo una herramienta y que tienen que cambiar otros aspectos de su vida”.

Para ser acreditado por el Programa de Acreditación y de Mejora de Calidad de Cirugía Bariátrica y Metabólica (Metabolic and Bariatric Surgery Accreditation & Quality Improvement Program, MBSAQIP, por sus siglas en inglés), programa conjunto de la Asociación Americana de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS, por sus siglas en inglés) y del Colegio Americano de Cirujanos, los centros bariátricos tienen que no solo informar sus resultados, dar seguimiento a los pacientes, tener cirujanos especializados y tener el equipo adecuado, también tienen que contar con el personal adecuado y con un programa a la disposición del paciente para que estos adopten y mantengan hábitos nuevos más saludables.

Eso significa tener nutricionistas, psicólogos y fisiólogos del ejercicio como parte del personal permanente para guiar a los pacientes antes y después del procedimiento. Los centros acreditados tienen que contar también con grupos de apoyo regulares dirigidos por profesionales de la salud, donde los pacientes operados, así como aquellos que están considerando el procedimiento, puedan hablar y hacer preguntas tanto sobre el lo relacionado a situaciones físicas como psicológicas.

Tanto Memorial como Baptist, que están acreditadas por MBSAQIP, también ofrecen programas de adiestramiento especial para personal bariátrico y, el Memorial ha instituido recientemente una política que permite a los pacientes bariátricos utilizar el gimnasio de sus instalaciones de forma gratuita hasta por tres meses.

Los procedimientos bariátricos son considerados exitosos si al menos se pierde el 50 por ciento del peso y no se vuelve a ganar por al menos cinco años después del procedimiento. En ese sentido, las tasas de éxito varían según el tipo de cirugía.

Generalmente, las bandas gástricas requieren ajustes después de la cirugía dependiendo de la pérdida de peso, los hábitos alimentarios y los síntomas. El Dr. Brett Cohen, director de cirugía bariátrica del Memorial Regional Hospital, afirma que algunas veces el cuidado postoperatorio deficiente del paciente en centros no especializados puede ser responsable de mayores tasas de fracaso.

“El éxito de las bandas depende del seguimiento que se le de al paciente después de la cirugía. Por lo que si participa de un programa bariátrico formal, no uno de esos lugares de cirugías plásticas, esos pacientes pueden tener también buenos resultados; aunque la tasa de recuperación de peso tiende a ser un poco más alta con una banda que con el bypass o manga”, dice Cohen. “Es una situación muy frustrante para aquellos de nosotros que estamos en programas bariátricos formales, porque no es un problema con la banda. Es un problema con el cuidado que recibe el paciente”.

Otra batalla cuesta arriba para los pacientes bariátricos es el costo y el acceso. Aunque se ha demostrado que los procedimientos bariátricos se pagan por sí solos a largo plazo al reducir gastos médicos y aumentar la productividad, el costo de los procedimientos está entre $11,000 y $26,000.

La cubierta de seguro para cirugías bariátricas se ha expandido bastante en la pasada década, Medicaid y Medicare lo cubre, así como la mayoría de los estados, incluyendo Florida, lo cubren para sus empleados. Pero existen lagunas notables. Las aseguradoras principales cubren el procedimiento, pero muchos patronos optan por cubiertas más bajas. Florida es uno de 28 estados que no incluye la cirugía bariátrica como un beneficio de salud esencial en el intercambio de salud estatal.

¿Quién cualifica para cirugía bariátrica?

Los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) consideran como candidatos a aquellas personas con un índice de masa corporal (BMI, por sus siglas en inglés) de 40 o más, o un índice de masa corporal de 35 a 39.9 por ciento y comorbilidades relacionadas a la obesidad.

Para un listado completo de centros bariátricos acreditados en Florida por MBSAQIP, puede visitar https://www.facs.org/quality-programs/mbsaqip

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