Salud

Adios a los pinchazos. Hola a las formas más recientes para medir la glucosa

Shannon Briggs muestra el sensor que mide automáticamente los niveles de glucosa en la sangre.
Shannon Briggs muestra el sensor que mide automáticamente los niveles de glucosa en la sangre. Fresno Bee Staff Photo

Los días de tener que pincharse los dedos pueden estar contados para los diabéticos gracias a aplicaciones que monitorean los niveles d glucosa.

Algunos de los más recientes avances en el monitoreo de glucosa involucran pequeños dispositivos que permiten el acceso remoto a datos de sus niveles y cambios en tiempo real.

El monitor continuo de glucosa (CGM, por sus siglas en inglés) lee contínuamente los niveles de glucosa en sangre a través de un pequeñísimo electrodo sensor que se implanta bajo la piel y se mantiene en su lugar con una cinta adhesiva. Encima del sensor se pega un pequeño transmisor que permite que los datos se envíen de forma inalámbrica a un dispositivo móvil, a una tableta o a un reloj inteligente. Los monitores se pueden utilizar por aquellos con diabetes Tipo 1 o Tipo 2.

“El monitor continuo de glucosa cambió todo para nosotros”, dice Lauren Glorioso, de 50 años, residente de Deerfield Beach. Su hija, Isabella, de diez años, fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 hace cuatro años.

“Una noche, previo a obtener el monitor, Isabella estaba durmiendo y mi ‘instinto de madre’ me dijo que verificara el azúcar en la sangre”, dice Glorioso. “Estaba en 40, muy bajita. Eso me ocasionó terror. Eran las 10 p.m. y nosotros rutinariamente hacemos chequeos nocturnos a las 2 a.m. Es atemorizante pensar en todo lo que hubiese podido pasar en esas cuatro horas”.

El próximo día, llamó al endocrinólogo de Salah Foundation Children's Hospital en Broward Health, y tanto ella como Isabella fueron adiestradas para usar el monitor.

“Nos ha dado tanta paz mental y nos ha ayudado en incontables ocasiones para evitar un valor muy bajo o peligrosamente alto”, dice Glorioso. “Le permite mucha más libertad a Isabella de lo que yo hubiese podido darle sin él. Duerme en casa de sus abuelos, va a fiestas de cumpleaños, pertenece a un equipo de baile competitivo y canta en un coro de la escuela. Podemos monitorear su azúcar en sangre no importa donde estemos”.

Glorioso dice que la enfermera en la escuela de Isabella vigila sus números en un iPad mientras está en la escuela.

“Utilizar el monitor reduce la cantidad de pinchazos en el dedo, es muy preciso y ha sido una gran herramienta ayudando a ajustar los requerimientos de insulina”, dice.

De acuerdo con la Asociación Americana de Diabetes, sobre 30 millones de estadounidenses, casi diez por ciento de la población, tiene diabetes, de acuerdo con los datos de 2015. Aproximadamente 1.25 millones de niños y adultos estadounidenses tiene diabetes Tipo 1, mientras que aquellos de 65 años o más representan 25.2 por ciento o 12 millones (diagnosticados y no diagnosticados). Anualmente en Estados Unidos hay 1.5 millones de casos nuevos de personas diagnosticadas con diabetes y es la séptima causa de muerte en el país.

Los dispositivos CGM permite a los diabéticos Tipo 1 y Tipo 2, monitorear los niveles de glucosa.

Hay diferentes marcas de monitores. Algunos de los más populares son FreeStyle Libre de Abbott y el Dexcom. Los sensores de glucosa para la mayoría de los modelos generalmente duran entre diez días y dos semanas antes de necesitar ser reemplazados.

El transmisor, que envía los datos de la glucosa desde el sensor, dura un promedio de 90 días. La unidad a prueba de agua (sensor y transmisor) viene con un tipo de botón que, cuando se presiona en la parte superior de detrás del brazo, se adhiere al sensor. El CGM monitorea automáticamente su glucosa a lo largo del día y de la noche.

“El monitor continuo de glucosa ha estado en el mercado de la década de 1990”, dice el endocrinólogo, Dr. Heberto R. Valdés, de Broward Health North, “pero requiere que los pacientes se pinchen los dedos. Una de las mayores quejas de los pacientes es que no les gusta pincharse los dedos”.

La mayoría de los nuevos modelos CGM se auto calibran, eliminando la necesidad de sacar sangre del dedo y entrar manualmente la lectura de glucosa en sangre.

No fue hasta el pasado año que la Administración de Alimentos y Drogas aprobó el primer sistema de monitoreo continuo de glucosa para adultos que no requería calibración de muestra de sangre. La opción para que las personas usaran sus propios lectores, como dispositivos móviles, fue también añadida.

Valdés dice que los principales beneficios de un CGM son que las personas están más conscientes de sus niveles de glucosa y tienden a mejorar la dieta y los hábitos del estilo de vida. Otra ventaja es que los especialistas pueden leer los informes de los niveles de glucosa de sus pacientes.

“A base de eso podemos hacer ajustes a su régimen”, dice.

Dice lo que este monitor puede tener en contra es que cuenta con un rango de error en las lecturas de los niveles de glucosa, que usualmente suceden cuando un paciente aplica incorrectamente el CGM.

“La sangre del pinchazo de dedo siempre será más precisa”, comenta.

Los transmisores del monitor continuo de glucosa trabajan con Bluetooth para enviar datos y medidas a un recibidor provisto por la compañía o un dispositivo móvil compatible, que requiere descargar de una aplicación de un dispositivo móvil específico. Algunos CGM requieren que los usuarios pasen un lector sobre el sensor para escanear. Esta recepción captura los datos, como lecturas de glucosa actuales y un historial de ocho horas de los niveles de glucosa.

Las alarmas sonarán si el azúcar en sangre baja o aumenta. Los usuarios pueden programar sus propios números para ser alertados antes de cualquier aumento o caída repentina en el azúcar en sangre.

La Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos (AACE, por sus siglas en inglés) y el Colegio Americano de Endocrinología (ACE, por sus siglas en inglés) publicó guías diciendo que los pacientes con ambos tipos de diabetes, 1 y 2, y aquellos que están a riesgo de hipoglucemia o no tienen consciencia de tenerla, pueden beneficiarse de un CGM.

Las bombas de insulina, que llevan insulina bajo la piel a través de una cánula, a menudo se utilizan con un monitor continuo.

Vineeth D. Mohan, MD, director del Departamento de Endocrinología de Cleveland Clinic Florida en Weston, dice que la tecnología en las bombas de insulina y los monitores continuos han avanzado significativamente en los pasados años.

“La esperanza por que llegue un verdadero “páncreas artificial” combinando estas dos tecnologías, se está acercando más a ser una realidad”, comenta. “Se anticipa que más bombas de insulina van a interactuar con datos de glucosa en sangre y a alterar la entrega de insulina para evitar la hipoglucemia e hiperglicemia severa”, dice. “Aún así, todos los pacientes en bombas de insulina requieren adiestramiento significativo y atención diaria de forma que manejen su condición de forma adecuada.”

Muchas aplicaciones están disponibles en dispositivos móviles para ayudar a personas a manejar mejor su diabetes. Glucosio es una aplicación para aquellos con ambos tipos de diabetes, 1 y 2. Este monitorea criterios importantes como el colesterol, el peso, la hemoglobina A1c, cetonas, presión sanguínea y más. Un listado de las mejores aplicaciones de diabetes para androides y iPhone, se pueden encontrar visitando: www.healthline.com/health/diabetes/top-iphone-android-apps.

Y entonces, hay tecnología que se conecta con los pacientes y sus familias en un nivel emocional, ofreciendo apoyo y guía sobre cómo vivir, manejar y crecer con la diabetes.

Nicklaus Children's Hospital auspicia mensualmente espacios de chat en línea para adolescentes con diabetes Tipo 1 y un grupo de apoyo para padres, comenzando en diciembre, para padres de infantes y niños de edad preescolar que tienen diabetes. En la primavera, el hospital ofrece un seminario para adolescentes que van a entrar a la universidad llamado “Off to College with Diabetes”. También hay un Día de Tecnología durante la primera semana de noviembre para que los padres puedan aprender sobre lo último en herramientas de seguimiento de glucosa, como bombas de insulina, CGM y aplicaciones telefónicas.

Awilda Valdés, enfermera clínica especializada en diabetes, de Nicklaus, dice que el hospital busca hacer más conveniente para los pacientes y sus familias, encontrar apoyo, recursos y hablar con otros que luchan con la enfermedad.

“Nosotros decidimos que esto sería una forma para lograr que más familias se involucren desde la comodidad de su hogar”, dice. “Definitivamente hay una necesidad de apoyo en nuestra comunidad.”

Lizbeth Ramírez, de 20 años, y residente en Homestead, es la líder del grupo del chat. Ella dice que poder hablar con otros de su edad que están pasando por lo mismo la ayuda a sentirse mejor. Fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 cuando tenía 15 años.

“Estar en las reuniones ayuda porque la diabetes Tipo 1 es una enfermedad que cambia la vida”, dice. “Así que tener chicos de tu edad que se pueden relacionar con tenerla realmente levanta tu ánimo”, añade.

Algunos de los temas que ella y sus pares discuten, comenta, son opciones saludables de alimentos, conteo de carbohidratos, ir a la universidad y cómo vivir con diabetes.

granfieldc@gmail.com

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