Salve una extremidad. Salve una vida. Lo último en heridas de diabéticos
Alma Reyes, quien ha vivido con diabetes cerca de un cuarto de siglo, admitió que estaba “muy asustada” cuando aceptó someterse a una terapia de oxígeno hiperbárico, también conocido como HBOT, por sus siglas en inglés.
Pero Reyes, de 52 años, cree que el tratamiento que recibió en South Miami Hospital salvó su pie derecho de, al menos, una amputación parcial. Ella se hirió un pie cuando se paró en una roca sin llevar zapatos apropiados. En tres días, el pie se había inflamado e infectado.
“Lucía como un globo”, dice. “Si hubiese esperado otras 24 horas para ir al hospital no hubiesen tenido otra opción que amputar”.
En su lugar, los médicos emplearon la terapia de oxígeno hiperbárico, que a menudo es utilizado en pacientes diabéticos para tratar heridas, un problema común para los diabéticos, especialmente heridas en los pies. De acuerdo con la Clínica Mayo, la terapia bombea un suministro elevado de oxígeno en los pulmones del paciente, unas tres veces la cantidad normal, que entonces se dispersa por todo el cuerpo a través de la sangre.
El oxígeno adicional libera células madre que ayudan a sanar el cuerpo. Cuando los tejidos del cuerpo se lastiman, necesitan aun más oxígeno para sobrevivir y protegerse de infecciones.
“Ir al hospital es normalmente una pesadilla para mí”, dice Reyes. “Pero esta terapia tuvo un efecto tranquilizante y mi herida sanó muy rápidamente. Ni siquiera había llegado a la mitad del tratamiento cuando me dijeron que había sanado completamente”.
La terapia de oxígeno hiperbárico no es una tecnología nueva, pero cada vez se usa más para tratar heridas. Esta terapia fue utilizada al comienzo para tratar burbujas de aire atrapadas en los vasos sanguíneos, una condición que puede desarrollarse al bucear. Hoy en día se utiliza para tratar infecciones serias, además de las heridas.
Aquí le explicamos cómo funciona la terapia: La cámara distribuye 100 por ciento de oxígeno a una presión mayor que la atmosférica. Las heridas necesitan oxígeno para sanar. Así que, exponer a un paciente a oxígeno al 100 por ciento puede acelerar el proceso de sanación.
El oxígeno es también vital para la producción de colágeno, una proteína que fortalece la piel y los huesos.
Además, se ha encontrado que esta terapia tiene un efecto antimicrobiano que permite que los coágulos blancos peleen la infección.
Heridas y diabéticos
Las heridas son un problema serio para los diabéticos.
Cerca de 30 millones de estadounidenses tienen diabetes y uno de cada cuatro experimentará una úlcera en un pie. Las estadísticas muestran que el 15 por ciento de las úlceras de pie de diabéticos acaban en amputación y 50 por ciento morirá en los próximos cinco años de una amputación. Además, 40 por ciento de las personas con una úlcera de pie sanada desarrollará una nueva úlcera en el período de un año.
Adrián Diaz, director clínico del programa Center for Wound Care and Hyperbaric Medicine en Hialeah Hospital, dice que los centros de cuidado de heridas existen para proveer tratamiento avanzado para úlceras crónicas que no sanan y que de otro modo pueden llevar a la amputación.
Uno de los pacientes de Díaz, Dino Engram, era un diabético con una úlcera en un pie y una infección de hueso. Otro hospital había recomendado amputación, pero Engram buscó una segunda opinión de Hialeah Hospital.
La Dra. Sandra L. Franco y su equipo limpiaron la infección quirúrgicamente y utilizaron un yeso de contacto total, salvando su pierna. También utilizaron una aspiradora de herida para remover el fluido excesivo de la misma.
“El paciente había desarrollado una bacteria come-carne, que puede ser mortal”, dice Franco. “Pudimos salvar la vida y la pierna aplicando terapia de presión negativa a la herida, que funciona como una aspiradora, drenando el fluido para promover la sanación”.
Franco dice que el yeso de contacto total fue utilizado para evitar que Engram caminara sobre la herida. Si un paciente continúa caminando sobre la herida, no sanará. Aunque falta trabajo, la herida de Engram se ha resuelto en 90 por ciento.
“La herida original cubría 60 por ciento del pie”, dice Franco. “Actualmente, la herida es del tamaño de una peseta”.
Evitar complicaciones
Para muchas personas con diabetes, las posibilidades de desarrollar complicaciones adicionales como enfermedad vascular periférica, también conocido como PVD, por sus siglas en inglés, son mucho más altas que en la población general.
La enfermedad vascular periférica, que afecta los vasos sanguíneos fuera del cerebro y del corazón, puede aumentar las probabilidades de accidentes cerebrovasculares, ataques al corazón y amputación de extremidades.
Mount Sinai Medical Center en Miami Beach tiene un programa para salvar extremidades que utiliza tecnología de alta resolución para tratar heridas.
“Podemos restaurar el fluido de sangre”, dice el Dr. Timothy Yates, radiólogo de Mount Sinai. “La meta es abrir los vasos sanguíneos bloqueados en las piernas, pies y dedos del pie”.
Utilizando imágenes de alta resolución y lo último en tecnología, los radiólogos intervencionistas pueden realizar la mayoría de los procedimientos utilizando una aguja especial, sin incisiones o cirugía abierta. La mayoría de los pacientes regresan al hogar el mismo día del procedimiento.
El Dr. Brandon Olivieri, parte del equipo de radiólogos vasculares e intervencionistas de Mount Sinai, dice que la diabetes es la causa principal de amputación de extremidades y eso es un resultado que los médicos evitan tener.
“La razón por la que tomamos esto tan seriamente es que una vez un paciente pierde su pierna pierden a menudo el deseo de vivir”, dice el Dr. Robert Beasley, director de radiología vascular e intervencionista de Mount Sinai. “Es por eso que luchamos tanto para salvar las extremidades. Tenemos un dicho, ‘salva una extremidad, salva una vida’”.