Terapias de juego y ocupacionales para niños
Aun los niños de un año tienen un trabajo a tiempo completo que hacer: Jugar, dicen los expertos.
“Jugar ayuda a los niños a desarrollar destrezas de coordinación, destrezas sociales y confianza en sí mismo”, dice Tina Chilampath, terapista ocupacional del Memorial Hospital West. “Hay muchos estudios sobre el poder del juego y los efectos positivos en el aprendizaje y el desarrollo. Les digo a los padres que el trabajo de los niñs es jugar. Está vinculado al aprendizaje, salud, desarrollo del lenguaje, desarrollo social y emocional y a la creatividad”.
“El juego multisensorial es todavía más importante”, añade. “Muchos padres no desean que sus hijos se ensucien y ya no juegan como antes. Pero está bien ensuciarse y explorar las texturas y los distintos movimientos”.
Programas nuevos
Siguiendo estas premisas, hospitales como Memorial han incorporado áreas de juego en sus centros de rehabilitación para niños con trastornos del desarrollo, como autismo. El Miami Children’s Hospital ha añadido nuevas clases de 12 semanas en Danza/ Movimiento y clases de yoga para niños de cuatro años o más, para ayudar a desarrollar flexibilidad y fortaleza.
“Es importante que todo el mundo conozca su cuerpo y cómo se siente, y sentirse seguro en su cuerpo. Muchos niños no llegan a formar parte de un grupo y socializar y tener la satisfacción de ser parte de un equipo, de interactuar y moverse. Es importante aprender a hacer estas cosas”, dice Sarah Brockway, terapista ocupacional del Miami Children’s Hospital, quien utiliza su formación en teatro para enseñar las clases de Danza/ Movimiento que ayuda a los niños con dificultades sensoriales, sociales, de planificación motora, coordinación y de habla y lenguaje.
A través del baile coreografiado y movimientos teatrales, los niños en la clase de Brockway desarrollan un espectáculo, y para el final de la sesión de 12 semanas, presentan la pieza a los padres, hermanos y amigos.
“Algunos niños llegan con pocas destrezas verbales y al final están haciendo poemas y movimientos y están enfocados en conocerse unos a otros”, dice Brockway.
Las clases de yoga también incorporan elementos de juego y diversión, dice la instructora de la clase y terapista ocupacional, Gema Salvaggio. “La idea es que los niños estén activos y en movimiento para que desarrollen también confianza en su cuerpo”, comenta. “Las posiciones de yoga tienden a ser desafiantes, aumentan la fortaleza y la estámina por lo que mantenemos las posturas por un tiempo específico. Esto es estar activo de un modo no competitivo. La mayoría de los deportes se enfocan en la competencia y en ganar, y el yoga no es eso sino un logro individual.
Vida nueva
Hace dos años, Xavier Gray no podía disfrutar de un columpio, caminar en la arena o tocar sustancias suaves como crema de afeitar, Play-Doh (plasticina) o crema batida, según relatan sus padres.
Actualmente, a Xavier, de 3 años y medio, “le está yendo fantástico”, dice su padre Terry Gray, abogado en Hollywood.
La diferencia: sesiones de juego y terapia con Chilampath y otros terapistas ocupacionales en el Instituto de Rehabilitación Memorial.
“Cuando comenzó odiaba la sensación de la hierba o la arena bajo sus pies, algo difícil para un niño que reside en el sur de Florida. Odiaba las superficies inestables como los columpios o las casas de brinco. Hoy en día, no solo le va mejor con las superficies inestables sino que le encanta columpiarse”, dice Gray.
“Le fue difícil encontrar su cuerpo en el mundo”, añade Sarajane Weisberger, madre de Xavier. “La idea de poner crema de afeitar en este niño era como quemarlo con un hierro de la chimenea. Solo verla le hacía sentir náuseas. Ahora ha pasado a extender la mano y pedirla, además de dibujar su A-B-C con crema de afeitar en el piso”.
A los 12 meses de edad, Xavier fue diagnosticado con autismo y con un trastorno de procesamiento sensorial, relatan sus padres. Nació prematuro y rápidamente desarrolló una aversión a la alimentación. No mantenía contacto visual y sus padres no tenían idea de cómo jugar con él.
Xavier, quien ahora está en un programa preescolar, visita a terapistas ocupacionales del Instituto de Rehabilitación Memorial en Memorial Hospital West, tres o cuatro días a la semana para exponerse a varias sensaciones y experiencias físicas, tales como tocar diferentes texturas, mecerse en columpios especiales que permiten movimiento y rotación de todo el cuerpo, y jugar en tirolinas, piscinas de bolas y escalada en paredes de rocas.
“Ha progresado mucho”, dice Chilampath. “Sus padres han aprendido cómo modificar el ambiente y a proveerle experiencias sensoriales sin abrumarlo. Ellos no sabían cómo jugar con él”.
Sus padres también tienen tareas. Chilampath “nos enseña cómo reaccionar con Xavier”, dice Weisberger. Con juguetes y actividades recomendadas, los cambios son grandes.
“Cuando Tina me describió lo que era terapia ocupacional, me dijo que estaba ayudando a enseñarle a ser el mejor en su trabajo. ‘¿Cuál es su trabajo? ¡Si solo tiene un año!’. Me contestó que su trabajo es jugar y aprender”, dice Gray.
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Si va
Clases de Danza/Movimiento y yoga para niños: Miami Children’s Hospital, Doral Outpatient Center, 3601 NW 107 Ave., Doral: Sesión de 12 semanas, $15 por clase, para niños de 4 años en adelante. Llame al (786) 624-5279.
Memorial Rehabilitation Institute, Memorial Hospital West, 703 N. Flamingo Rd., Pembroke Pines: servicios de terapia ocupacional para niños. Se necesita referido. Llame al (954) 436-5000.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2014, 5:25 p. m. with the headline "Terapias de juego y ocupacionales para niños."