Nunca dude del infinito poder curativo de nuestras células
La semana pasada traté a tres pacientes que reflejan la diversidad de enfermedades que pudieran ser tratadas con éxito con células madre, biológicos y exosomas.
Rafael es un paciente de 75 años que padecía desde hacía dos años un dolor crónico en el talón, conocido como fascitis plantar o espolón calcáneo. Este puede ser muy reacio a los tratamientos convencionales. El paciente fue operado por su podiatra y su situación giró hacia un infierno de dolor e incapacidad para caminar.
Por su parte, Alberto es un contratista de 71 años, aún activo, que padece de severos problemas en la región lumbar. Fue intervenido en la Universidad; allí le realizaron una fusión desde la primera hasta la última vértebra lumbar sin ningún éxito. Además, le aquejaba un dolor perenne en los muslos y debilidad progresiva en las piernas que lo forzaron a utilizar bastón.
El tercer paciente es Armando, técnico de MRI de 49 años. Este padece de una hernia discal en el espacio L5S1. Y como consecuencia sufría de un severo dolor lumbar que irradiaba a la pierna izquierda. Este paciente estaba negado a someterse a una cirugía, pues el proceso de recuperación de más de tres meses ponía en riesgo su empleo y siendo él el único proveedor de su familia.
Los tres casos habían retado a nuestro sistema de salud y dos de ellos habían terminado con cirugías desastrosas. El tercero, quien conocía muy bien los riesgos, porque es empleado del sector de la salud, se negaba a someterse a cirugía.
Pero, gracias a nuestra intervención y al poder de la medicina regenerativa, las historias tomaron un rumbo muy diferente.
A Rafael decidimos implantarle una combinación de células madre derivadas de grasa llamadas fracción estromo-vascular, dado el grado de lesión causada por la cirugía en el talón y fascia plantar. En nuestra experiencia esta es la mejor combinación en lesiones de tobillo y pie.
Por su parte, el complicado caso de Alberto tomó un rumbo diferente. Como resultado de nuestra experiencia, decidimos investigar el cartílago de las caderas, ya que sus síntomas no estaban muy claros. Se había pasado por alto un desgaste de la articulación de las caderas. El cuadro de debilidad progresiva en sus músculos había sido provocado por inyecciones frecuentes de cortisona. Decidimos implantar exosomas derivados de placenta y cordón umbilical en el área de la fibrosis espinal y, al mismo tiempo, en ambas caderas. Comenzamos un programa de reemplazo hormonal para corregir la debilidad en las piernas. Hace seis semanas el dolor lumbar y en las caderas ha mejorado en más de un 50 por ciento y ha recuperado más del 80 por ciento de la fuerza muscular con el reemplazo hormonal.
Finalmente, a Armando le aplicamos nuestro mundialmente conocido tratamiento con ozono intradiscal para disolver la hernia sin necesidad de cirugía y sellamos el disco roto con una combinación de células madre de medula ósea y exosomas. Solo dos semanas después del procedimiento, Armando regresó a su trabajo, con un 90 por ciento de mejoría del dolor lumbar y la ciática. Como él mismo dice: un verdadero milagro.
La moraleja de estos tres casos es que la Medicina Regenerativa dio la solución y logró regenerar y reparar situaciones que fueron provocadas por los propios médicos cuando intentaron mejorar el dolor a través de cirugía. Nunca dude del poder infinito de nuestras propias células.
El doctor Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Para mayor información no deje de ver el programa Buena Vida, cada martes, a las 4 p.m., en MegaTV, conducido por la Dra. Maritza Fuentes. El Dr. Castellanos participará todas las semanas con el tema del poder curativo de las células madre. Y siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.