¿Pueden las células madre revertir o retrasar el proceso de envejecimiento?
En el filme El curioso caso de Benjamin Button, protagonizado por Brad Pitt, un hombre revierte su edad, o sea, nace como un anciano y muere como un recién nacido. Y esto parece pura ficción; no hay manera de que pensemos que esto pueda suceder en la vida real. Pero nos preguntamos: ¿por qué no lograrlo?
No tenemos muy claras las causas del envejecimiento, pero existen varias teorías. Una de ellas es que la acumulación de los daños diarios pudieran, a la larga, causar un fallo en nuestros procesos biológicos; o quizás nuestro ADN está programado para envejecer.
En lo que se refiere al sistema en que me especializo, conocido como músculo-esquelético (huesos, músculos, tendones y ligamentos) empezamos a envejecer a los 30 años. Y es por eso que esta es la edad de retiro para muchos atletas elites. No es porque sus facultades mermen, sino por las lesiones que sufren a lo largo de su práctica.
Cómo detener, o al menos enlentecer, el proceso de envejecimiento siempre ha sido un tema de mi interés. Durante los 16 años que llevo trabajando con las células madre, he comprendido que estas son las encargadas de ralentizar el proceso de envejecimiento, pero desafortunadamente ellas también comienzan a envejecer.
De manera que nos planteamos desarrollar diferentes estrategias; y a esto me he dedicado en los últimos tres años. La estrategia de nuestro equipo es rejuvenecer no solo el tejido afectado -por ejemplo, el cartílago o menisco en la rodilla, el tendón de un hombro o el disco intervertebral de la columna- , sino estimular a las células madre del individuo a rejuvenecer a largo plazo.
Para ello estamos utilizando con éxito los exosomas particulados -pequeñas partículas de células madre de tejidos- que ayudan al recién nacido durante nueve meses (como la placenta, el cordón umbilical y la gelatina de Wharton). Los utilizamos juntos o separados de las células madre del individuo y lo hacemos en dependencia de la edad del individuo y del grado de la lesión. Estos exosomas particulados son capaces de estimular las células madre en todo el organismo, debido a que no han envejecido aún.
Además, estamos estimulando las células madre del individuo que envejece con un balance hormonal, utilizando hormonas idénticas a las de la persona. Y es que hemos descubierto que la pérdida de este balance provoca -además de la afectación inherente a la rodilla, hombro o columna- síntomas satélites en la mayoría de los pacientes (fatiga, cansancio, pérdida de la memoria, falta de concentración y hasta de interés sexual, exceso de arrugas, depresión). Todos estos síntomas son, sin lugar a dudas, señales de envejecimiento.
Durante el año 2018 y en lo que va de 2019, hemos alcanzado una cifra sin precedentes de curas exitosas de nuestros pacientes con nuestra nueva estrategia. Más de un 80 por ciento de nuestros casos reportan una mejoría sustancial; es decir, entre un 50 y un 90 por ciento de mejoría en el dolor, la movilidad o las actividades de la rutina diaria.
Pero ahora nos planteamos otro reto aún mayor: ¿podemos ralentizar o detener este proceso? Para lograrlo, seguiremos adelante con nuestro reto y las posibles estrategias para hacerlo realidad. Y esta es una estrategia que no es prioritaria para los seguros médicos con que cuenta el sistema de salud en este momento.
El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Para mayor información no deje de ver el programa Buena Vida, cada martes, a las 4 p.m., en MegaTV, conducido por la Dra. Maritza Fuentes; el Dr. Castellanos participará todas las semanas en la Sección Células de Vida. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.