Lo que debe saber sobre las células madre derivadas de grasa
Hace dos semanas la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), encausó a una clínica de Sunrise, en Broward, por complicaciones después del uso de células madre obtenidas por la digestión enzimática de la grasa que se obtuvo de las pacientes tratadas mediante una liposucción, con el objetivo de mejorar su visión. En una cosa estoy totalmente de acuerdo: nunca debieron ser inyectadas en los ojos.
Aunque se trata de un incidente desafortunado, quisiera dialogar con los lectores sobre las regulaciones de la FDA respecto al uso de las células madre de grasa.
La FDA argumenta, en este caso, que el proceso de la grasa tratada con enzimas para separar las células madre del resto de la grasa, violó lo que ellos llaman “mínima manipulación”. Sobrepasar este límite causa que el producto se torne una medicina o droga.
Aunque las células sean nuestras y sean regresadas a nuestro cuerpo en su mismo estado -solo que se separan del aceite y la grasa que está de más, mediante un sistema enzimático que posteriormente se inactiva- la FDA considera que esto es mucho más que “manipulación mínima”.
Actualmente, este sistema está generalizado en los Estados Unidos y en más de 50 países; y se está usando hace algunos años, mucho antes de esta opinión de la FDA.
En lo que se refiere a nosotros, hemos tenido un grupo de pacientes, sin complicaciones y con relativo éxito en cuanto a la mejoría del dolor. Sin embargo, debido al prolongado tiempo que requiere (una hora), hace algunos años he desarrollado y perfeccionado con mi equipo -que incluye mi hijo, quien es ingeniero biológico- otro sistema en el que no usamos las enzimas y que se mantiene “mínimamente manipulado” de manera muy estricta y solo toma 10 minutos.
Para decirlo a grandes rasgos, rompemos la grasa obligándola a pasar por un espacio menor y con esto logramos aislar las células madre. El éxito es igual o superior al proceso enzimático, el cual ahora está bajo el escrutinio de la FDA.
No tengo dudas de la efectividad de las células madre. En este caso hablamos de las de grasa. Sin embargo, no podemos operar al margen de la legalidad y esto hace que la situación sea aún más compleja.
Por el momento, su médico o clínica está válido, absuelto, clarificado o despejado, siempre que no se utilice una digestión enzimática, si se van a utilizar las células de grasa. Si se utilizan las enzimas, solo quiero que entienda que no es la transgresión de una ley, sino de la opinión de la FDA; y esta puede ser cuestionada, porque vivimos en un país libre.
Para concluir, es a usted a quien le duele la rodilla, el hombro o la cadera; y no puede caminar o subir escaleras ni quizás cambiar un bombillo. Y si da ese paso es porque lo que le ofrece el seguro -y está aprobado por la FDA- se limita a inyecciones de cortisona, medicinas antiinflamatorias y opioides, que podrían llevarlo a la adicción y dependencia; y, además, no funciona. Afortunadamente las células madre sí lo hacen.
Como científico e investigador que soy, me encantaría recibir sus opiniones por mi correo electrónico, stemdoc305@gmail.com. Tenga en cuenta que saber lo que usted piensa es para mí valioso.
El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.