Regulaciones para el uso de células madre derivadas de medula ósea y tuétano, lo que debe saber
La pasada semana expliqué lo que nuestros lectores debían saber sobre las regulaciones de las células madre de grasa. Esta vez les comentaré sobre las células madre de médula ósea o tuétano.
Y añado el término tuétano porque, entre los hispanohablantes, hay tendencia a confundir el término médula con el de la columna vertebral, y esto es erróneo. Médula es el centro o meollo de una estructura; estas células especiales que se utilizan para reparar, se localizan en el centro de unos pocos huesos, como la pelvis, y no en la columna vertebral. Y quizás la palabra tuétano le da a los hispanohablantes una mejor perspectiva de estas células.
Pero vayamos a las regulaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). Y aquí les traigo buenas noticias. Hasta esta fecha todo parece indicar que la FDA acepta los tratamientos con estas células sin poner objeción, siempre y cuando sean obtenidas mediante “manipulación mínima”. De lo contrario, se transforman en un medicamento y, como tal, están expuestas a las regulaciones y aprobaciones a las que se somete cualquier medicina. Y esto pudiera tomar décadas.
Sin embargo, a pesar de la aceptación por la FDA, no todo es color de rosa.
Durante los 15 años que llevamos aplicándolas, mi equipo y yo llegamos a la conclusión de que funcionan muy bien en pacientes menores de 45 años. No obstante, después de un estudio que realizamos, concluimos que pierden alrededor del 30 por ciento de su efectividad por cada década que transcurre después de los 45 años. Y esto quiere decir que para un paciente de 80 años con artritis en la rodilla o en la columna o una ruptura del tendón del hombro, esta no es la mejor opción.
Por fortuna, y como ya he comentado en otros artículos, hemos encontrado la solución para esos pacientes de más de 45 años con el uso de productos y células derivadas de placenta y cordón umbilical. Ya que estas células, aunque no pertenecen propiamente al embrión, se comportan en sus funciones con excelentes niveles de éxito. Y esto sucede, especialmente, en aquellos pacientes en los cuales sus células de tuétano ya no funcionan o se hace técnica o legalmente complicado usar otras células, como las de grasa, conocidas como SVF (véase mi artículo de la semana pasada).
La moraleja es que no necesariamente lo que está aceptado por la FDA es lo mejor para aquellos pacientes que padecen de un problema ortopédico y están en busca de una alternativa para evitar la cirugía, mucho más si tiene más de 45 años. Nuestra experiencia es que necesita otras células para poder controlar su dolor y revertir, en lo posible, su padecimiento.
Ahora puede entender por qué todos los médicos y científicos -en especial los que hemos dedicado tantos años al estudio y aplicación de las células madre- debemos estar pendientes, no solo de ofrecerles las mejores opciones, sino de que estas se ajusten a las regulaciones de la FDA. Sin embargo, éstas no siempre responden al ciento por ciento a los mejores intereses de los pacientes. Como científico y columnista me encantaría recibir su opinión sobre este artículo.
El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al (305) 250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.