Un EEG para los atletas no es requerido, pero debería serlo
Durante el verano, los atletas estudiantiles a menudo practican para los deportes de otoño.
Antes de que puedan competir, deben someterse a un examen previo a la participación o un examen físico requerido por el estado.
Los exámenes físicos usualmente incluyen evaluación de estatura y peso, pruebas de visión, examen de la presión sanguínea, evaluaciones cardíacas y respiratorias y exámenes ortopédicos y musculoesquelético.
Sin embargo, uno de los exámenes que no se realiza rutinariamente para los atletas estudiantiles es un electrocardiograma o ECG, que puede detectar un potencial problema cardíaco.
A nivel nacional, un paro cardíaco súbito es la primera causa de muerte en atletas estudiantiles durante un juego o práctica, reclamando la vida de miles anualmente, de acuerdo con National Federation of State High School Associations.
Un ECG a atletas de escuela secundaria puede ofrecer una clave de que un atleta puede no estar apto para competir, dice el Dr. Robert Myerburg, electrofisiólogo cardíaco e investigador del Sistema de Salud y la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami.
Un ECG registra la actividad eléctrica del corazón. Verifica las señales de una enfermedad del corazón y se utiliza para detectar ataques al corazón, arritmias (latidos irregulares) e insuficiencia cardíaca.
La mayoría de los atletas son declarados aptos para jugar, pero el 15 por ciento tendrá una anormalidad que no se los permite, dice Myerburg. Las anormalidades son raras, pero necesitan ser detectadas para poder tratarlas.
Algunos detractores dicen que los ECG son difíciles de interpretar y mencionan los costos como una preocupación, comenta Myerburg.
Pero desde finales de la década de 1990 y a principios de la década de 2000, los ECG han sido parte de los exámenes previos a la participación para todos los atletas profesionales, explica. Por casi 20 años, muchas universidades han incluido los electrocardiogramas en sus exámenes para atletas. La Universidad de Miami y la Universidad de Alabama estuvieron entre las primeras universidades en hacerlo.
La cantidad de muertes súbitas en atletas de escuela secundaria es mayor que en los atletas universitarios o profesionales ya que este es un grupo más numeroso, dice Myerburg. Pero si una muerte súbita se previene y el atleta estudiantil recibe tratamiento, entonces puede vivir muchos más años.
Aunque en el estado de Florida no es mandatorio un ECG para atletas de escuela secundaria en escuelas públicas, algunas escuelas privadas requieren un ECG para ese grupo de atletas.
Miami Orthopedics & Sports Medicine Institute, de Baptist Health South Florida ha provisto durante 30 años exámenes físicos gratis para atletas de las escuelas públicas del condado de Miami-Dade, que incluye ECG voluntario.
Las condiciones más comunes identificadas durante los exámenes físicos incluyen hipertensión, problemas de la vista y esclerosis, un problema con la espina dorsal que no está relacionada con los deportes, dice Edward Garabedian, vicepresidente de Miami Orthopedics & Sports Medicine Institute.
El instituto ha donado a escuelas desfibriladores automáticos (FAE), que hace que el corazón vuelva a su ritmo luego de un paro cardíaco súbito. También provee un médico y un entrenador atlético en cada juego de fútbol de escuelas secundarias en Miami-Dade, y entrenadores atléticos en juegos de fútbol juveniles para niños de seis a 12 años.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de julio de 2019, 2:30 p. m..