Salud

Logró lo que anhelaba: verdadera mejoraría con células madre

Nuevos tratamientos científicos con células madres

Casi dieciocho millones de personas en el mundo murieron de enfermedades cardiovasculares en 2016, la mayor causa de muerte según la Organización Mundial de la Salud. Este tratamiento puede ayudar.
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Casi dieciocho millones de personas en el mundo murieron de enfermedades cardiovasculares en 2016, la mayor causa de muerte según la Organización Mundial de la Salud. Este tratamiento puede ayudar.

Ayer evaluaba a una paciente y le prometí que contaría su historia ya que tal vez refleja la realidad de muchísimos pacientes con problemas de dolor en la columna, tanto la lumbar como la cervical (cuello).

La llamaremos María. Ella es una persona que hace muchos años sigue de cerca mis estudios y todo lo relacionado con células madre, ella lee con avidez cada una de mis columnas y artículos en este periódico desde 2015.

Hace seis años, María empezó a sufrir de dolor en la columna lumbar y aunque varias veces pensó acudir al entonces International Pain Institute en Coral Gables o a mi Instituto en el Hospital Mercy de Miami (los cuales fundé y como todos saben, en lo referente a Miami, fue allí donde comenzaron a tratarse los primeros pacientes con células madre). Desafortunadamente, su familia la convenció para que se sometiera a cirugía. De manera que se le realizó una fusión, o sea que le “pegaron”, en esta cirugía, dos vértebras y un disco con barras y tornillos de metal. Sin embargo, esta operación fue un rotundo fracaso, y el dolor se mantuvo igual o peor.

Poco después, María, preocupada no solo con el nivel del dolor, sino con la cantidad de pastillas para el dolor que ingería a diario, pensó recurrir a las células madre. Un tratamiento del que continuaba siendo fiel creyente. Y de nuevo su familia la convenció para que se sometiera a un método más convencional y tomara una segunda opinión con un cirujano.

Esta vez le propusieron operarla de nuevo y fusionarle más segmentos, lo que suponía más barras y más tornillos. Desesperada por el dolor, aceptó su destino. Por esa vez, la operación controló el dolor por espacio de unos dos años, lo que se consideró en su momento un éxito, comparado con el fracaso de la primera.

Hace unos meses, los dolores en la columna de María comenzaron de nuevo a atormentarla. Y, por supuesto, visitó a su cirujano. Este, al hacer una evaluación, le explicó que todos los segmentos estaban operados y le comunicó que “no había más nada que hacer” excepto pastillas y terapia. Como buena paciente, completó varios meses de terapia y medicinas sin resultado.

Llegada a este punto, decidió algo que debió haber hecho años atrás. Y concertó una cita en nuestro Instituto, en South Miami. Esta vez estaba convencida de que no habría más cirugías para ella: esta era su última esperanza.

Después de evaluar su caso, su nivel de dolor, su historia y los resultados de las imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) tomamos la decisión. Por supuesto, esta era el implante de un producto de células de placenta y cordón alrededor de las raíces nerviosas afectadas, sus tendones y ligamentos inflamados; además, en uno de los discos de los segmentos no involucrados en las fusiones que se desgastaban a increíble velocidad; esto contribuiría a reducir el nivel del dolor.

Mi filosofía es que el área de los implantes metálicos permanece estable, y es la razón de la operación. Sin embargo, la inflamación de las raíces nerviosas, ligamentos y tendones continúa a pesar de la inmovilidad del segmento.

Seis semanas después del implante sobre las raíces nerviosas, tendones y ligamentos sobre un área operada dos veces el resultado no se hizo esperar: es indudable el poder regenerativo y antiinflamatorio del tratamiento. María retornó con su dolor bajo control y convencida de que su idea de cómo tratar su columna con células madre era la más adecuada; e incluso había funcionado a la perfección, después de que muchos le habían asegurado que “no había más nada que hacer”.

La moraleja es la siguiente: no permita que otros piensen por usted, que en la medicina, como en la vida, existen una serie de alternativas mejores que las que nos presentan; y vale la pena intentar algo que al menos no le causará daños a largo plazo.

En los últimos meses, incluso hemos tenido un grupo de pacientes con dolor crónico lumbar que, después del procedimiento, el dolor ha desaparecido de inmediato y no ha retornado.

El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.

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