Salud

Cómo tratar el envejecimiento por disfunción celular

Cuando por los años 2004 empecé mis primeros trabajos con células madre y biológicos, nunca imaginé que estos me llevarían a teorizar sobre el envejecimiento y a encontrar una solución a este problema.

Les cuento cómo llegué a mi teoría sobre el envejecimiento -a la que llamo Envejecimiento por disfunción de las células madre-, aunque pueda diferir de muchas otras que usted haya podido escuchar. Pero lo más importante es cómo influyó este hecho para encontrar la solución.

Las células madre envejecidas, en aquellas personas de más de 65 años, merman en función y en cantidad. Ellas son las encargadas de reparar el organismo. No obstante, una vez que envejecen dejarán de cumplir su función de reparar; entonces el cartílago de las rodillas se desgastará, los discos se romperán y los tendones del hombro sufrirán rupturas, sin poder ser reparados por las células de nuestro propio organismo. Con el tiempo, las lesiones se harán más graves, y el dolor crónico y la invalidez serán una constante. ¿Nota algún parecido con lo que le sucede a usted o a un familiar cercano?

Tengamos en cuenta que las células madre son las encargadas de la reparación a través de la producción de más de 60 factores de crecimiento. Estas estimulan el crecimiento de las células en las áreas afectadas (vea mi artículo de la pasada semana). Dicho esto, llegamos a la conclusión de que las células producen menos factores de crecimiento en las personas de más de 65 años.

Este fenómeno de envejecimiento y disfunción de las células madre, explica, además, la dificultad de los especialistas de células madre en todo el mundo para obtener una respuesta positiva en la mayoría de los pacientes de más de 65 años, a los cuales se les inyectan sus propias células, tanto de médula ósea como de grasa.

Hace tres años, me encontré ante esta disyuntiva: ¿qué hacer entonces? Los factores obviamente no podían provenir de las células de pacientes de más de 65 años y estas deberían ser lo más jóvenes posible.

La solución que se me ocurrió fue utilizar factores de crecimiento alogénicos, derivados de células madre de placenta y cordón umbilical. Estos eran familiares para mí, a diferencia de muchos de mis colegas que insistían, y siguen insistiendo, en usar células autólogas; y por ello continúan teniendo una enorme cantidad de fallos en sus tratamientos.

Es por esa razón que, en estos momentos que usted lee este artículo, nuestro protocolo en los pacientes de más de 65 años incluye -a diferencia de la mayoría de otras instituciones de nuestra especialidad- la utilización de factores de crecimiento alogénicos derivados de placenta y cordón umbilical.

La mayoría de mis pacientes de más de 65 años -con desgaste del cartílago de la rodilla, discos y facetas en la columna vertebral, así como roturas de tendones en el hombro- han respondido exitosamente, en los últimos tres años, como resultado de este protocolo de células alógenas.

Ahora sabe que, si usted tiene más de 65 años y piensa utilizar las células madre para reparar daños en la rodilla, columna, hombro u otro problema ortopédico, su mejor opción es utilizar un tratamiento que incluya factores de crecimiento o células alógenas. Y no le quepa la menor duda de que en estos tratamientos estamos entre los mejores.

El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.

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