Las células madre: una gran diferencia en el tratamiento del dolor
Para muchas personas pudiera pasar desapercibida la diferencia entre el tratamiento con células madre o biológicos y los tratamientos actuales disponibles para controlar el dolor. Tomemos como ejemplo la osteoartritis de rodilla, un disco herniado o una ruptura de los tendones del hombro.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿existe una diferencia en los resultados que se logran con las células madre y biológicos?
Hablemos primero de las medicinas para controlar el dolor, estas son los antiinflamatorios, los relajantes musculares y los opioides. Las dos primeras ayudan a mitigar algo el dolor. Sin embargo, no son una solución a largo plazo ya que si se toman todos los días, hay peligro de crear úlceras en el estómago y afectar el riñón.
Por su parte, los opioides mejoran el dolor, pero sus efectos colaterales son mucho más serios; causan dependencia y adicción, o sea, cuando nos acostumbramos a tomarlos todos los días es muy difícil interrumpirlos. Los pacientes cuentan las tabletas, toman más de lo indicado, y hasta guardan prescripciones de diferentes médicos para el futuro. Este es un comportamiento normal y clásico de la adicción. El mayor problema es reconocer que existe.
Otra alternativa es la cirugía. Esta se encarga de modificar el área dañada mecánicamente, trasladando el trabajo de las estructuras dañadas a las vecinas. La gran desventaja es que, para lograrlo, es necesario cortar estructuras sanas; además, existe el riesgo de crear tejido de cicatrización que puede provocar dolor. Además, para realizar cualquier tipo de cirugía, es necesario utilizar anestesia general, que afecta la memoria de los pacientes mayores de 65 años. Y, por último, una cirugía requiere un largo período de recuperación.
Por su parte, las células madre y los biológicos NO SON UNA MEDICINA y no se requiere una CIRUGÍA para implantarlos o colocarlos. Partiendo de esta sentencia, sin empezar a compararlos, ya toman ventaja de las anteriores alternativas en el tratamiento del dolor. No provocan efectos colaterales, ya que no son medicinas, sus ingredientes activos, como los FC o factores de crecimiento, son comunes en el organismo, tanto los autólogos como los alógenos.
Tengo un sinnúmero de casos que han reportado efectos positivos no relacionados con la enfermedad que estábamos tratando después de haber recibido células madre o biológicos. Por ejemplo, mejoría en las cifras de glucosa o azúcar en los diabéticos; mejoría en la presión arterial; mejoría en la inflamación y retención de líquido en los tobillo; mejoría en la función de las enzimas hepáticas y del riñón; mejoría de las migrañas o dolores de cabeza, incremento del crecimiento de las uñas, el cabello; y desaparición de muchas canas en varias pacientes.
Los implantes de células alógenas no necesitan anestesia, excepto si las implantamos en la columna. En estos casos, usamos una ligera sedación para controlar la ansiedad del paciente y para que se sienta cómodo. El procedimiento nunca toma más de 20 minutos. Los procedimientos se hacen efectivos, por lo regular, a las 6 semanas y no necesitan un largo período de recuperación.
Finalmente, dejamos en sus manos la respuesta al hecho de si las células y los biológicos hacen una diferencia. En mi modesta opinión, la diferencia es gigantesca.
El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.