Células madre y aires de cambio
A todos nos cuesta trabajo cambiar una idea que hemos abrazado por mucho tiempo. Es como si traicionáramos aquello que aprendimos, pero finalmente, cuando la dejamos ir, estamos preparados para evolucionar hacia algo mejor. Solo la verdad nos hace libres.
Este es el caso de la reparación de los tendones, ligamentos y meniscos con las células madre, factores de crecimiento, exosomas y productos biológicos. Tenemos que prepararnos para dejar ir los viejos conceptos y abrazar los nuevos, abrazar una verdad que nos hará evolucionar.
Aunque en los últimos 50 años ha habido un desarrollo acelerado de la medicina, la vuelta del milenio ha acelerado aún más nuestros conceptos, tómese para ello mi ejemplo. Entrenado como cirujano ortopédico, especializado en rehabilitación y manejo del dolor, con la dicha de haber pasado mi residencia y fellowship en las mejores universidades de Estados Unidos, hace 16 años me encontré con la disyuntiva de las células madre. Tuve que dejar ir los viejos conceptos de tratamiento con medicinas, infiltraciones y cirugía, para integrar el que las células y sus productos son capaces de hacer: aquello que intentábamos, pero 100 veces mejor.
Ahora imaginen a un doctor académico, formado bajo los más estrictos principios. Por lo general, luchará a capa y espada por mantenerse en ellos, sin pensar que lo que está haciendo es impedir el desarrollo de nuevas ideas; o, para decirlo en otras palabras, tratará de impedir que nuevos aires soplen. Es por esto que me encuentro todos los días a alguien que, sin la mínima experiencia, suelta una andanada de absurdos diciendo que las células madre no funcionan, que no existen, o que su uso no está aprobado.
Gracias a Dios, el progreso es innegable y se impone por sí mismo. Más de 8,500 pacientes tratados exitosamente sin un efecto colateral es una cifra más que impresionante. Y me siento orgulloso de esa cifra, que no ha sido solo mi esfuerzo sino de todo mi equipo. Este ha podido comparar lo visto con los fallos abismales de la medicina tradicional; tanto los antiinflamatorios como los opioides, el descalabro de las infiltraciones de cortisona con su estela de complicaciones, y el riesgo de las complicaciones catastróficas consecuencias de las cirugías, ya sean de columna o de rodilla.
No obstante, los cambios se aceleran a un punto que deberíamos cambiar el sistema actual de aprobación en las aseguradoras, tanto las privadas como las federales. Es inconcebible que la cortisona sea la única alternativa y que seamos nosotros la única clínica o Instituto en toda la nación capaz de ofrecer los tratamientos biológicos asequibles a todos aquellos que tengan un seguro independiente del que sea.
Nuestro programa CellCard™ surgió como única respuesta a la falta de gestión de las aseguradoras. Más de 500 pacientes con seguro han podido tener acceso a PRP (Plasma Rico en Plaquetas) en la columna, las rodillas, hombros y caderas. Y esto garantiza la ausencia de efectos deletéreos, especialmente en diabéticos, hipertensos, pacientes con osteoporosis y con múltiples problemas médicos; ellos ahora no tienen que preocuparse por esos efectos. En la abrumadora mayoría de estos 500 casos solo un procedimiento es necesario en contraposición a los tres procedimientos como mínimo que requiere el uso de la cortisona.
Pero nuestro Instituto no ceja en sus esfuerzos de llevar a nuestra comunidad, y a nuestros hermanos latinoamericanos, una solución elite, moderna y asequible a sus bolsillos. Somos la institución que le brinda el precio más asequible para su tratamiento de células madre en el continente, y esto es irrefutable. A más de 300 pacientes de Latinoamérica se les hace más factible viajar a nuestra hermosa ciudad y hacerse un tratamiento en el mismo día y regresar, que hacérselo en su propio país.
Solo queremos que reflexione, no empujamos a nadie ni vendemos un producto. Sin embargo, sí lanzamos una nueva idea de cómo tratar a pacientes con problemas de columna, rodilla, cadera, hombros y tobillo, en concordancia con los avances del nuevo milenio. Esperamos que, más temprano que tarde, abrace estos indiscutibles aires de cambio.
El Dr. Ramón Castellanos es un experto graduado en Cornell University en dos especialidades; es pionero en la utilización de células madre en la ortopedia, columna vertebral y estética. Usted puede ser evaluado en el Instituto USA Stemcell. Para ello, llame al 305-250-2355 o escriba directamente a stemdoc305@gmail.com. Siga a USAStemcell.com en las redes sociales de FB, Instagram y YouTube.